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El blog de Reportaro es un espacio para la reflexión del presente y futuro de la profesión periodística y la industria de la comunicación. Envía tus sugerencias a info@reportaro.com
Ser periodista freelance en España no es una decisión fácil, y en muchos casos ni siquiera es una decisión: es lo que queda después de un ERE, un contrato que no se renueva o una situación laboral tan precaria que el trabajo por cuenta propia acaba siendo la opción menos mala. Pero también hay periodistas que eligen el freelance de forma deliberada, buscando autonomía editorial, diversificación de ingresos o la posibilidad de especializarse en temas que les interesan de verdad. Sea cual sea el punto de partida, esta guía reúne la información práctica que necesitas para empezar (o mejorar) tu carrera como periodista freelance en España. Sin promesas de transformación ni atajos: datos, procedimientos y consejos basados en la experiencia del sector. El periodismo freelance en España: contexto y cifras Según el XXI Informe Anual de la Profesión Periodística de la APM (2025), entre el 17 % y el 20 % de los periodistas en activo en España trabajan como autónomos o colaboradores externos. La cifra ha crecido de forma sostenida en la última década, impulsada tanto por la reducción de plantillas en medios como por la aparición de nuevos formatos y plataformas. El freelance periodístico en España tiene características propias que lo diferencian de otros países. Las tarifas son significativamente más bajas que en el norte de Europa, la cultura de contratación de colaboradores externos está menos formalizada y el mercado es pequeño para la cantidad de profesionales que lo habitan. Pero también hay una ventaja: el español es el segundo idioma más hablado del mundo por número de hablantes nativos, lo que abre un mercado potencial mucho mayor que el doméstico. Alta como autónomo: el trámite básico Para trabajar legalmente como periodista freelance en España necesitas darte de alta como autónomo en la Seguridad Social y en Hacienda. El proceso es administrativo y no requiere grandes inversiones, pero hay que conocerlo. Alta en Hacienda (modelo 036 o 037) Es el paso previo obligatorio. Debes darte de alta en el censo de empresarios, profesionales y retenedores. Los epígrafes del IAE (Impuesto de Actividades Económicas) más habituales para periodistas freelance son el 861 (pintores, escultores y otros artistas) o, más comúnmente, el 861.1 para actividades de creación literaria. También puedes usar el epígrafe de «otras actividades profesionales» si combinas periodismo con servicios de comunicación o consultoría. Alta en la Seguridad Social (RETA) Una vez dado de alta en Hacienda, debes registrarte en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Desde 2023, la cuota de autónomos se calcula por tramos de ingresos reales. Para los primeros años de actividad, existe la tarifa plana de autónomos (80 euros al mes durante los primeros 12 meses, ampliable a 24 si los ingresos no superan el salario mínimo interprofesional). Facturación y obligaciones fiscales Como autónomo, debes emitir facturas por tus servicios, presentar declaraciones trimestrales de IVA (modelo 303) y de IRPF (modelo 130) y la declaración anual (modelo 390 y Renta). Si tus clientes son empresas o profesionales, ellos te retendrán un porcentaje de IRPF en cada factura (normalmente el 15 %, o el 7 % durante los tres primeros años de actividad). Hay herramientas de facturación y gestión fiscal diseñadas para autónomos que simplifican este proceso. Si el volumen de facturación justifica el coste, un gestor o asesoría también es una inversión razonable. Cómo conseguir encargos: las vías que funcionan La parte más difícil del freelance no es darse de alta ni escribir bien: es conseguir que te paguen por hacerlo de forma regular. Estas son las vías más habituales y efectivas para generar ingresos como periodista freelance en España. Colaboraciones estables con medios La base de ingresos más sólida para un periodista freelance son las colaboraciones recurrentes con uno o varios medios. No se trata de un contrato laboral, sino de una relación profesional en la que el medio cuenta contigo para un flujo regular de piezas. Para conseguir estas colaboraciones, necesitas hacer algo que suena sencillo pero que pocos hacen bien: proponer temas relevantes a los editores adecuados. No envíes un correo genérico a la dirección de «info@». Identifica al editor de la sección que te interesa, revisa qué han publicado recientemente, y propón un tema concreto con un ángulo que encaje en su línea editorial. Como explicamos en este artículo sobre la relación entre startups y periodistas, los principios de contacto profesional funcionan en ambas direcciones: también para el periodista que busca vender su trabajo. En Reportaro facilitamos el trabajo periodístico, conectando a expertos y periodistas que ya están trabajando en historias concretas y necesitan fuentes cualificadas. Plataformas de conexión con fuentes y medios Una de las formas más eficientes de conseguir encargos es estar donde los editores buscan colaboradores. Plataformas como Reportaro funcionan en dos direcciones: permiten a los periodistas encontrar fuentes expertas para sus historias, pero también son un espacio donde los profesionales freelance pueden ganar visibilidad ante editores y medios que buscan especialistas en determinados temas. Cuando un editor necesita a alguien que domine un área concreta (regulación de IA, mercado inmobiliario, salud mental, lo que sea), a menudo recurre a estos canales antes que a su agenda de contactos habitual. Estar registrado y activo en ellos aumenta tus probabilidades de recibir encargos. Newsletters y audiencia propia El modelo del periodista que construye su propia audiencia está consolidándose como alternativa viable, aunque no es un camino rápido. Plataformas como Substack, Beehiiv o Revue (antes de su cierre) han permitido a periodistas independientes monetizar su trabajo directamente, sin depender de un medio. En España, hay casos que muestran que es posible: UserMag (Carlos Otto y Javier Lacort), centrado en tecnología y consumo, o Ecotechers, especializado en startups y tecnología, han construido audiencias fieles con modelos de suscripción o patrocinio. La clave está en la especialización. Una newsletter generalista compite con los medios. Una newsletter hiperespeci alizada en un nicho (fintech en España, regulación de datos, periodismo de datos aplicado) puede encontrar un público dispuesto a pagar. Servicios de comunicación y contenidos Muchos periodistas freelance combinan su trabajo editorial con servicios de comunicación corporativa: redacción de contenidos para blogs empresariales, elaboración de informes, ghostwriting, consultoría de comunicación o formación en escritura. No es periodismo en sentido estricto, pero usa las mismas competencias (capacidad de investigación, escritura clara, gestión de fuentes) y puede generar ingresos significativamente mayores que las tarifas editoriales. La clave es mantener la separación clara entre tu trabajo periodístico y tus servicios de comunicación para no comprometer tu credibilidad como periodista independiente. Si trabajas en comunicación, marketing o diriges una empresa y quieres entender cómo funciona la visibilidad en el nuevo entorno de IA, suscríbete al Boletín de Reportaro. Cada 15 días, análisis y datos sobre el cruce entre periodismo, tecnología y comunicación. Herramientas para el periodista freelance El periodista freelance es, por definición, una operación de una sola persona. Necesitas herramientas que te ahorren tiempo en las tareas que no son escribir. Búsqueda de fuentes Encontrar fuentes cualificadas para un reportaje puede consumir horas. Una llamada que no se devuelve, un correo que no se contesta, un experto que no está disponible. Reportaro resuelve este problema conectando a periodistas con expertos verificados que ya han aceptado ser fuentes para medios. Es gratuito para periodistas y reduce el tiempo de sourcing de días a minutos. Transcripción Las herramientas de transcripción automática (Whisper, Otter, Descript) han cambiado el flujo de trabajo de las entrevistas. Transcribir una hora de grabación manualmente puede llevar cuatro horas. Con IA, el proceso se reduce a minutos, con un nivel de precisión que sigue mejorando. Gestión y facturación Plataformas como Holded, Quipu o Billin permiten gestionar la facturación, el seguimiento de pagos y las obligaciones fiscales trimestrales. Para un freelance que factura a varios clientes, automatizar este proceso es casi obligatorio. Verificación y documentación Google Scholar, la Biblioteca Nacional, bases de datos de Eurostat, INE, informes de Reuters Institute, registros mercantiles (BORME), BOE. Un buen periodista freelance tiene un arsenal de fuentes de documentación que usa de forma recurrente. Montar tu propio sistema de referencias y mantenerlo actualizado es una inversión en eficiencia. Tarifas: cuánto cobrar y cómo negociar Las tarifas son el punto más sensible del freelance periodístico en España. Como hemos detallado en nuestro artículo sobre cuánto gana un periodista en España, las cifras son bajas en comparación con otros países europeos. Algunos principios para la negociación: Calcula tu tarifa por hora, no por pieza. Si un reportaje te lleva dos días de trabajo y te pagan 120 euros, estás cobrando menos de 10 euros por hora. Saber tu tarifa real te permite negociar con datos, no con sensaciones. Ten un mínimo y respétalo. Define una tarifa por debajo de la cual no aceptas encargos. Si un medio no puede pagarte lo que consideras justo, es mejor dedicar ese tiempo a buscar clientes que sí puedan. Diferencia entre clientes que pagan y clientes que dan visibilidad. Publicar en un medio de gran alcance por una tarifa baja puede tener sentido si te da exposición ante el público o los editores que te interesan. Pero no puede ser la norma: la visibilidad no paga las facturas. Negocia paquetes, no piezas sueltas. Si puedes ofrecer a un medio un paquete mensual de contenidos (cuatro artículos al mes, una columna semanal), la negociación suele ser más favorable que pieza a pieza. Especialización: la ventaja competitiva del freelance Un periodista freelance generalista compite con miles de profesionales que hacen lo mismo. Un periodista freelance especializado compite con muchos menos, y puede cobrar más. La especialización no significa encerrarse en un nicho microscópico. Significa desarrollar un conocimiento profundo de un área que tenga demanda editorial: tecnología, economía, salud, regulación, energía, urbanismo, educación. Los editores buscan colaboradores que puedan escribir sobre un tema con criterio propio, sin necesitar que se lo expliquen de cero. La especialización también facilita la diversificación de ingresos: un periodista especializado en regulación tecnológica puede escribir para medios, dar formación a empresas, asesorar a departamentos de comunicación y publicar su propia newsletter, todo dentro del mismo campo de conocimiento. La gestión del tiempo: el recurso más escaso Como freelance, tu tiempo es literalmente tu dinero. Cada hora que dedicas a una tarea administrativa, a buscar una fuente que no responde o a perseguir un pago atrasado es una hora que no estás produciendo contenido facturable. Tres prácticas que marcan la diferencia: Bloquea tiempo para producción. Reserva bloques de tiempo ininterrumpido para escribir. El contexto switching (saltar entre tareas) es el enemigo de la productividad en un trabajo que requiere concentración. Automatiza lo que puedas. Facturación, seguimiento de pagos, envío de propuestas recurrentes. Todo lo que pueda automatizarse debería automatizarse. Reduce la fricción en el sourcing. Buscar fuentes para un reportaje es una tarea que puede consumir un porcentaje desproporcionado del tiempo de producción. Usar plataformas como Reportaro para acceder directamente a expertos disponibles es una forma directa de recuperar horas. Casos de éxito: periodistas freelance que han encontrado su modelo No hay un solo modelo de éxito en el freelance periodístico, pero sí hay ejemplos que muestran caminos posibles: Lo que estos casos tienen en común no es un formato concreto, sino una combinación de especialización, constancia y control sobre la distribución. Ninguno depende exclusivamente de un solo cliente ni de un solo canal de ingresos. Lo que nadie te dice antes de empezar Hay aspectos del freelance que no aparecen en las guías: La soledad profesional. Trabajar solo, sin la estructura de una redacción, puede ser liberador o asfixiante. La mayoría de los freelance experimentan ambas cosas, a veces en el mismo día. La irregularidad de ingresos. Hay meses buenos y meses malos. Los meses buenos no se sienten del todo buenos porque sabes que el siguiente puede ser malo. Tener un colchón de ahorro equivalente a tres o cuatro meses de gastos antes de dar el salto es una recomendación recurrente por una razón. La negociación permanente. Como freelance, negociar es parte del trabajo. Negociar tarifas, plazos, condiciones, temas. Si negociar te resulta incómodo, vas a tener que hacerlo igualmente, así que mejor acostumbrarse pronto. La gestión de impagos. Ocurre. Más de lo que debería. Tener un sistema claro de seguimiento de pagos y no tener miedo a reclamar es imprescindible. Empezar (o mejorar) tu carrera freelance El periodismo freelance en España no es un camino fácil, pero es un camino posible. Los datos del sector muestran que cada vez más profesionales lo transitan, y las herramientas disponibles para hacerlo de forma eficiente son más y mejores que hace cinco años. La clave no está en un truco ni en una fórmula. Está en combinaciones: especialización con diversificación, calidad con constancia, independencia con relaciones profesionales sólidas. Y en reducir las fricciones que consumen tiempo sin generar valor, desde la búsqueda de fuentes hasta la gestión fiscal.
Desde el 2 de agosto de 2026, una parte de las obligaciones del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (conocido como AI Act o Reglamento (UE) 2024/1689) es de aplicación directa en todos los estados miembros. Para los periodistas, editores y creadores de contenido, la norma plantea preguntas que hasta ahora no tenían respuesta regulatoria clara: ¿hay que etiquetar un artículo si se ha usado IA en su elaboración? ¿Qué pasa con las imágenes generadas por IA que acompañan un reportaje? ¿Tiene obligaciones un medio que usa herramientas de transcripción automática? Este artículo explica qué dice la norma, qué obliga a hacer, qué exceptúa y qué implicaciones tiene para el trabajo periodístico en España. Qué es el AI Act El AI Act es el primer reglamento integral sobre inteligencia artificial aprobado por una jurisdicción importante. La Unión Europea lo adoptó en 2024 con el objetivo de establecer un marco legal para el desarrollo, comercialización y uso de sistemas de IA en el espacio comunitario. El reglamento clasifica los sistemas de IA por niveles de riesgo (inaceptable, alto, limitado y mínimo) y establece obligaciones diferenciadas para cada categoría. Los sistemas de riesgo inaceptable están prohibidos (como el scoring social o la vigilancia biométrica masiva en tiempo real, con excepciones). Los de alto riesgo requieren evaluaciones de conformidad, registros y supervisión. Los de riesgo limitado tienen obligaciones de transparencia. Para el sector periodístico, las obligaciones más relevantes se concentran en el artículo 50, que regula la transparencia en el uso de contenidos generados o manipulados por IA. Artículo 50: Obligaciones de transparencia que afectan a medios El artículo 50 del AI Act establece que los proveedores y usuarios de ciertos sistemas de IA deben garantizar que los contenidos generados de forma artificial o manipulados sean identificables como tales. En la práctica, esto afecta a tres ámbitos directamente relevantes para el periodismo: Contenido generado por IA (texto, imagen, audio, vídeo) Cuando un sistema de IA genera contenido sintético (una imagen, un audio, un vídeo o un texto que simula ser producido por un humano), existe la obligación de que ese contenido lleve una marca o etiqueta que lo identifique como generado artificialmente. Esta obligación recae, en primera instancia, sobre el proveedor del sistema de IA (la empresa que ofrece la herramienta), pero también puede extenderse al usuario que lo publica. Para un medio de comunicación, esto plantea cuestiones concretas: si una redacción usa una herramienta de IA para generar una imagen que acompaña un artículo, ¿tiene que etiquetar esa imagen como generada por IA? Según el reglamento, sí. El contenido sintético debe ser identificable. Deepfakes y contenido manipulado El artículo 50 también obliga a etiquetar contenidos que, sin ser completamente generados por IA, han sido significativamente alterados o manipulados mediante sistemas de IA. Esto incluye los llamados deepfakes: vídeos, imágenes o audios donde la apariencia o voz de una persona real ha sido modificada para que parezca decir o hacer algo que no hizo. Para los periodistas, esta obligación tiene una vertiente doble. Como usuarios, deben asegurarse de no publicar deepfakes sin identificarlos. Como verificadores, necesitan herramientas y criterio para detectar contenidos manipulados que llegan a las redacciones, algo que ya es un problema creciente en coberturas de eventos masivos o en campañas electorales. Sistemas de interacción con humanos Los chatbots y asistentes de IA que interactúan con personas deben informar al usuario de que están hablando con un sistema automatizado, no con un humano. Para los medios que implementan chatbots de atención al lector, sistemas de comentarios automatizados o asistentes de IA en sus plataformas, esta obligación es de aplicación directa. Si trabajas en comunicación, marketing o diriges una empresa y quieres entender cómo funciona la visibilidad en el nuevo entorno de IA, suscríbete al Boletín de Reportaro. Cada 15 días, análisis y datos sobre el cruce entre periodismo, tecnología y comunicación. La exención por revisión editorial: qué significa El AI Act incluye una excepción relevante para los medios de comunicación. El artículo 50 establece que las obligaciones de etiquetado de contenido generado por IA no se aplican cuando el contenido ha sido sometido a revisión editorial humana y la persona o entidad responsable de la publicación asume la responsabilidad editorial del contenido. Esto tiene implicaciones directas. Si un periodista usa ChatGPT para generar un borrador de artículo, pero luego lo revisa, edita, verifica las fuentes y lo publica bajo su firma, la obligación de etiquetar ese contenido como «generado por IA» no aplica, porque ha habido supervisión editorial. Pero la exención tiene límites. Si el medio publica contenido generado por IA de forma automatizada, sin intervención humana real (algo que, como hemos documentado, ya está ocurriendo en varias redacciones), la exención editorial no se sostiene. La revisión tiene que ser efectiva, no nominal. La exención tampoco cubre las imágenes o vídeos sintéticos publicados junto al contenido editorial. Si un artículo revisado por un periodista incluye una imagen generada por IA, la imagen debe etiquetarse aunque el texto no requiera etiquetado. El estado de la ley española El AI Act es un reglamento europeo, lo que significa que es de aplicación directa en España sin necesidad de transposición legislativa. Sin embargo, la norma deja margen a los estados miembros para designar autoridades nacionales de supervisión, establecer el régimen sancionador concreto y adaptar ciertos aspectos a la realidad nacional. A fecha de publicación de este artículo (septiembre de 2026), España ha designado a la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) como autoridad competente. La AESIA tiene la responsabilidad de supervisar el cumplimiento del reglamento, gestionar las denuncias y, en su caso, imponer sanciones. El régimen sancionador del AI Act prevé multas de hasta 35 millones de euros o el 7 % de la facturación global anual (lo que sea mayor) para las infracciones más graves. Para las infracciones de transparencia (como las que afectan al artículo 50), las multas pueden alcanzar los 15 millones de euros o el 3 % de la facturación. Son cifras diseñadas para empresas tecnológicas, pero el reglamento aplica a cualquier entidad que use o despliegue sistemas de IA en la UE. No hay, hasta el momento, casos sancionadores públicos contra medios de comunicación en España por incumplimiento del AI Act. Pero la normativa está en vigor y la AESIA ya está operativa. Guías internas de IA en redacciones españolas Varias redacciones españolas han publicado, o están elaborando, guías internas sobre el uso de IA. Estas guías no son documentos legales, pero reflejan la respuesta del sector a un entorno regulatorio que exige transparencia. El País fue uno de los primeros medios españoles en formalizar una guía interna de uso de IA, vinculada a su herramienta GuIA, que integra modelos de lenguaje en el flujo de trabajo de la redacción. La guía establece que la IA puede usarse como herramienta de apoyo (búsqueda, documentación, resúmenes), pero que la decisión editorial, la verificación y la firma del contenido deben ser siempre humanas. La Agencia EFE publicó también directrices internas que prohíben la publicación de contenido generado íntegramente por IA sin supervisión periodística. Las directrices incluyen protocolos para el etiquetado de imágenes sintéticas y para la verificación de contenidos sospechosos de haber sido generados artificialmente. Estos ejemplos muestran que, al margen de la obligación legal, las redacciones están empezando a asumir la transparencia en el uso de IA como una cuestión de credibilidad, no solo de cumplimiento normativo. Y la credibilidad es un activo que, como sabemos, tiene un impacto directo en la confianza del lector y en la autoridad del medio ante los buscadores. En Reportaro facilitamos el trabajo periodístico y la aparición en prensa de profesionales y empresas. Lo hacemos conectando a expertos y periodistas que ya están trabajando en historias concretas y necesitan fuentes cualificadas. Recomendaciones prácticas para periodistas y redacciones Con la normativa ya en vigor, hay un conjunto de acciones concretas que cualquier profesional del sector debería considerar: Audita qué herramientas de IA usas y para qué Haz un inventario de las herramientas de IA que utilizas en tu trabajo diario: correctores, transcriptores, generadores de imagen, asistentes de redacción, herramientas de análisis de datos. Para cada una, identifica si el output que produces con ella entra en las categorías que el artículo 50 regula. Distingue entre uso como herramienta y uso como productor Usar IA para transcribir una entrevista no es lo mismo que usar IA para generar un artículo. En el primer caso, la IA es una herramienta (como lo sería una grabadora). En el segundo, es un productor de contenido. El reglamento trata de forma diferente ambos escenarios. Etiqueta las imágenes y vídeos sintéticos Si tu medio o blog utiliza imágenes generadas por IA (Midjourney, DALL-E, Stable Diffusion), etiquétalas. Es una obligación legal, pero también es una práctica de honestidad con el lector. Un pie de foto que diga «Imagen generada con IA» es sencillo de implementar y evita problemas. Documenta la revisión editorial Si usas IA en el proceso de redacción, documenta la revisión que haces del contenido. No es necesario un registro formal, pero tener constancia de que ha habido supervisión humana puede ser relevante si en algún momento se cuestiona la procedencia del contenido. Forma a tu equipo La mayoría de los periodistas usan herramientas de IA de alguna forma, pero pocos conocen las implicaciones legales del AI Act. Invertir una sesión en explicar qué obliga la norma y qué excepciona es tiempo bien empleado. El AI Act como oportunidad para el periodismo de calidad Más allá de las obligaciones, el AI Act envía una señal que el sector periodístico debería leer con atención: la sociedad empieza a exigir transparencia sobre qué es humano y qué es artificial en los contenidos que consume. Para los medios que apuestan por fuentes cualificadas y contenido con respaldo experto, esto es una ventaja competitiva. Un artículo firmado por un periodista identificable, que cita a fuentes reales y verificables, tiene un valor diferencial frente al contenido producido en masa por herramientas de IA sin supervisión. La regulación no resuelve por sí sola los problemas del sector, pero sí establece un estándar mínimo de transparencia que beneficia a quien ya trabaja con criterio periodístico. Y penaliza a quien ha convertido las redacciones en fábricas de contenido sin autoría ni verificación. El AI Act no es una amenaza para el periodismo de calidad. Es, en cierta medida, una normativa que refuerza su razón de ser.
La pregunta sobre cuánto cobra un periodista en España se repite cada año, y cada año la respuesta sigue siendo incómoda. No porque falten datos (los hay, y cada vez más detallados), sino porque los números confirman una realidad que el sector prefiere no mirar de frente: la profesión periodística en España está entre las peor remuneradas de Europa occidental, y la situación no mejora al ritmo que debería. Este artículo recoge los datos más recientes sobre salarios en redacciones, tarifas para periodistas freelance, brecha de género y comparativa con otros países europeos. No es un análisis de opinión: es una recopilación de fuentes verificables para que cualquier profesional del sector pueda tener una referencia actualizada. Salario medio de un periodista en plantilla en España El XXI Informe Anual de la Profesión Periodística de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), publicado en 2025 con datos del año anterior, sitúa el salario bruto medio de los periodistas en plantilla en España en torno a los 32.000-35.000 euros anuales. La cifra varía según el tipo de medio, el tamaño de la empresa y la comunidad autónoma. Por tipo de medio Las diferencias son pronunciadas. Los periodistas de televisión y grandes grupos multimedia tienden a situarse en la franja alta (por encima de los 35.000 euros brutos anuales), mientras que los de medios digitales nativos y medios locales o regionales se quedan, en muchos casos, por debajo de los 25.000 euros. La radio presenta una dispersión amplia: las cadenas nacionales pagan salarios competitivos, pero las emisoras locales y comarcales ofrecen retribuciones que en algunos casos no alcanzan el salario mínimo interprofesional si se calcula por hora efectiva trabajada. La prensa escrita, tanto en papel como en digital, ocupa una posición intermedia, pero con una tendencia a la baja sostenida desde hace más de una década. Los procesos de reducción de plantilla que han afectado a grupos como Vocento, Prensa Ibérica o Henneo han contribuido a la contención salarial. Por experiencia y cargo El informe de la APM también refleja una brecha notable entre categorías profesionales. Un redactor con menos de cinco años de experiencia puede estar cobrando entre 18.000 y 24.000 euros brutos anuales. Un redactor jefe o coordinador de sección se mueve en la franja de 30.000 a 40.000 euros. Los cargos directivos (directores, subdirectores) pueden superar los 50.000 euros, pero estos puestos son escasos y se concentran en Madrid y Barcelona. Por comunidad autónoma Madrid y Barcelona concentran los salarios más altos, en consonancia con la presencia de las sedes centrales de los principales grupos de comunicación. En provincias, los salarios caen de forma significativa. Según datos recogidos por sindicatos del sector, en comunidades como Castilla-La Mancha, Extremadura o Murcia, los salarios base en medios locales pueden situarse entre 15.000 y 20.000 euros brutos anuales. Tarifas de los periodistas freelance en España El periodismo freelance es una realidad creciente en España. Según el informe de la APM, alrededor del 17-20 % de los periodistas en activo trabajan como autónomos o colaboradores externos. Para muchos, no fue una elección: fue la única salida tras un ERE o la imposibilidad de encontrar contrato en plantilla. Las tarifas que cobran los freelance varían enormemente según el tipo de pieza, el medio y la relación profesional establecida. La guía de tarifas publicada por el sindicato CNT, basada en encuestas a cientos de periodistas freelance, ofrece una fotografía detallada: Tarifas por tipo de pieza Estas cifras, que pueden parecer bajas vistas desde fuera del sector, cobran una dimensión más preocupante cuando se calcula el tiempo real invertido. Un reportaje que se paga a 120 euros puede requerir dos o tres días de trabajo si incluye documentación, entrevistas y edición. Eso sitúa la tarifa por hora por debajo del salario mínimo. En Reportaro facilitamos el trabajo periodístico, conectando a expertos y periodistas que ya están trabajando en historias concretas y necesitan fuentes cualificadas. La brecha de género en el periodismo español El informe de la APM confirma que la brecha salarial de género persiste en el sector. Las periodistas cobran, de media, entre un 10 % y un 15 % menos que sus compañeros hombres en puestos equivalentes. La brecha se amplía en los cargos directivos: los puestos de dirección y subdirección siguen siendo mayoritariamente masculinos, y cuando los ocupan mujeres, la retribución media es inferior. Esta desigualdad no es exclusiva del periodismo, pero se agrava por las condiciones del sector: jornadas largas, disponibilidad permanente y una cultura laboral que penaliza especialmente a quien necesita conciliar. Comparativa con otros países europeos El periodismo español está mal pagado en términos absolutos, pero la comparación con otros países europeos lo sitúa en perspectiva: España queda, junto con Italia y Portugal, en la franja baja de la Europa occidental. La diferencia con países como Alemania o los nórdicos no se explica solo por el coste de vida: refleja una menor valoración estructural de la profesión y una industria de medios que ha normalizado la precariedad como modelo. Evolución en los últimos cinco años Los salarios de los periodistas en España llevan una década prácticamente congelados en términos nominales, lo que equivale a una pérdida de poder adquisitivo real si se descuenta la inflación. Entre 2020 y 2025, la inflación acumulada en España superó el 20 %, pero los salarios del sector no siguieron esa evolución. El periodismo ha atravesado en estos años una crisis de modelo de negocio que ha priorizado la reducción de costes sobre la inversión en talento. Las redacciones se han adelgazado, los colaboradores externos han absorbido una parte creciente del trabajo, y las condiciones de los nuevos contratos son, en muchos casos, peores que las de los que se rescindieron. Hay excepciones. Algunos medios nativos digitales que han apostado por el modelo de suscripción (como eldiario.es o El Confidencial) han podido mantener o mejorar ligeramente sus condiciones salariales. Pero son casos aislados en un panorama general de estancamiento. Si trabajas en comunicación, marketing o diriges una empresa y quieres entender cómo funciona la visibilidad en el nuevo entorno de IA, suscríbete al Boletín de Reportaro. Cada 15 días, análisis y datos sobre el cruce entre periodismo, tecnología y comunicación. Qué opciones tiene un periodista para mejorar sus ingresos Sin ánimo de caer en el optimismo vacío, hay varias vías que los profesionales del sector están explorando para mejorar su situación económica: Especialización temática Los periodistas especializados en áreas como tecnología, economía, salud o legal tienden a cobrar tarifas más altas que los generalistas. La especialización permite negociar desde una posición de mayor valor: si eres una de las pocas personas que entiende la regulación de IA en Europa, tu tiempo vale más que el de un redactor genérico. Construcción de audiencia propia Newsletters independientes, podcasts, canales de YouTube. Algunos periodistas han encontrado en la creación de su propia audiencia una fuente de ingresos complementaria (o principal). Casos como Kiko Llaneras (El País, pero con newsletter propia consolidada), Javier Lacort (Microsiervos, newsletters de tecnología) o Mar Manrique muestran que hay espacio, aunque requiere inversión de tiempo y no genera ingresos inmediatos. Diversificación de servicios Muchos freelance combinan el periodismo con servicios de comunicación corporativa, consultoría, formación o redacción de contenidos especializados. No es ideal para quien quiere dedicarse exclusivamente al periodismo, pero es una realidad del mercado. Eficiencia en el flujo de trabajo El tiempo es el recurso más escaso de un periodista freelance. Cualquier herramienta que reduzca el tiempo dedicado a tareas operativas (búsqueda de fuentes, documentación, facturación) tiene un impacto directo en la rentabilidad por hora. El coste oculto de la precariedad: qué pierde el periodismo Los datos salariales no cuentan toda la historia. La precariedad crónica del sector tiene consecuencias que van más allá del bolsillo individual: El periodismo de calidad necesita fuentes, no solo voluntad Más allá de los salarios, hay un factor que afecta directamente a la calidad del trabajo periodístico y a la capacidad de los freelance para generar valor: el acceso a fuentes cualificadas. Un periodista puede tener todo el talento del mundo, pero si necesita tres días para localizar a un experto que pueda hablar con criterio sobre un tema, su productividad se resiente y, con ella, sus ingresos. Este es precisamente el problema que en Reportaro llevamos cinco años abordando: conectar a periodistas con fuentes expertas verificadas, de forma gratuita para los profesionales de los medios. No resuelve el problema salarial del sector (eso requiere cambios estructurales que exceden a cualquier plataforma), pero sí reduce una de las fricciones más costosas del trabajo diario. En Reportaro facilitamos el trabajo periodístico, conectando a expertos y periodistas que ya están trabajando en historias concretas y necesitan fuentes cualificadas.
Hasta hace poco, la visibilidad online de una empresa se medía en posiciones de Google. Página uno, tres primeros resultados, snippet destacado. Las reglas del juego eran conocidas y el manual de SEO estaba más o menos escrito. Esol, ya sabes, está cambiando. Cada vez más usuarios formulan sus consultas a ChatGPT, Perplexity, Gemini o en el veterano Google, pero ahora con sus AI Overviews en lugar de escribir en un buscador clásico. Y cuando un modelo de inteligencia artificial responde a la pregunta «¿qué empresa hace X?», no consulta un índice de anuncios: extrae la respuesta de contenido publicado en la web. En concreto, de contenido periodístico, informes, publicaciones especializadas y fuentes que el modelo considera fiables. La pregunta para cualquier responsable de comunicación o marketing ya no es solo «¿cómo posiciono mi web en Google?», sino «¿cómo consigo que los modelos de IA mencionen mi marca cuando alguien pregunta por mi sector?». Qué es el GEO y por qué debería importarte GEO son las siglas de Generative Engine Optimization (optimización para motores generativos). El concepto describe el conjunto de prácticas orientadas a que una marca, producto o experto aparezca en las respuestas que generan los modelos de lenguaje cuando un usuario hace una consulta. A diferencia del SEO tradicional, donde el objetivo es posicionar una URL concreta en un listado de resultados, el GEO busca que el contenido asociado a tu marca sea seleccionado como fuente por el modelo de IA para construir su respuesta. La diferencia es relevante: en el SEO clásico, el usuario hace clic y llega a tu web. En el GEO, puede que nunca visite tu página, pero tu marca aparece mencionada como referencia en la respuesta del asistente. Eso tiene un valor reputacional y de autoridad que, como veremos, está empezando a cuantificarse. Cómo eligen los modelos de IA sus fuentes Los grandes modelos de lenguaje (LLM) no inventan sus respuestas de la nada, aunque a veces lo parezca. Cuando un modelo como ChatGPT Search, Perplexity o Google AI Overviews responde a una consulta con información factual, se apoya en contenidos indexados de la web. Los criterios que determinan qué contenidos selecciona no son públicos en detalle, pero la investigación disponible apunta a varios factores: Estos criterios guardan una relación directa con lo que Google lleva años evaluando bajo el marco EEAT (Experience, Expertise, Authoritativeness, Trustworthiness). La diferencia es que ahora no solo afectan a tu posición en un listado de búsqueda, sino a si tu marca existe o no en la respuesta que lee el usuario. El dato de Gartner: el 27% de los enlaces en respuestas de IA provienen de medios En 2025, Gartner publicó un análisis sobre las fuentes que los motores de IA generativa citan en sus respuestas. El dato más relevante: aproximadamente el 27 % de los enlaces incluidos en las respuestas de herramientas como Google AI Overviews procedían de medios de comunicación. Es la categoría de fuente más representada. Esto confirma algo que los profesionales de relaciones públicas y comunicación llevaban tiempo intuyendo: la cobertura periodística es, en este momento, la vía más directa para que una marca aparezca en los resultados de IA. No los anuncios, no el contenido corporativo, no las publicaciones en redes sociales. La prensa. El mecanismo es lógico. Los modelos de IA están diseñados para ofrecer respuestas fiables, y los medios de comunicación, con todos sus problemas (de los que hemos hablado en profundidad en este blog), siguen siendo la fuente que los algoritmos consideran más creíble para respaldar afirmaciones factuales. La cobertura periodística como activo de visibilidad en IA Si el 27 % de las fuentes en respuestas de IA son medios, la conclusión operativa es clara: conseguir que tu marca sea mencionada en artículos periodísticos ya no es solo una cuestión de relaciones públicas tradicionales. Es una estrategia de visibilidad en el nuevo entorno de búsqueda. Pero no cualquier mención vale. Para que una aparición en prensa contribuya a tu visibilidad en IA, debe cumplir ciertos criterios: La mención debe ser contextual y relevante. Un artículo donde un periodista cita a tu CEO como fuente experta sobre tendencias del sector tiene más valor que un contenido patrocinado. Los modelos de IA distinguen (cada vez mejor) entre contenido editorial y publicidad. La mención debe incluir información específica. Si el artículo dice «según Juan López, CEO de X, la tendencia este año es Y», eso es una cita indexable. Si dice «la empresa X patrocina este contenido», eso tiene un peso mínimo o nulo. La mención debe estar en medios con autoridad de dominio alta. Cuanto mayor es la autoridad del medio, más probable es que el modelo de IA lo utilice como fuente. Esto es coherente con lo que sabemos sobre cómo Google evalúa la autoridad de dominio y que la filtración de su algoritmo confirmó. GEO y SEO: complementarios, no excluyentes Conviene aclarar que el GEO no sustituye al SEO. Los buscadores clásicos siguen siendo relevantes y lo serán durante años. Lo que cambia es que aparece una capa adicional de visibilidad que funciona con reglas distintas. En el SEO tradicional, puedes trabajar tu posicionamiento con contenido propio: blog, landing pages, optimización técnica. En el GEO, dependes en gran medida de lo que otros publican sobre ti. Esto tiene implicaciones directas para la estrategia de comunicación: Cómo trabajar tu visibilidad en resultados de IA: una hoja de ruta práctica No existe una fórmula mágica para el GEO, igual que nunca la hubo para el SEO. Pero sí hay acciones concretas que aumentan las probabilidades de que tu marca aparezca cuando un usuario pregunte a un asistente de IA sobre tu sector. Identifica las preguntas que tu público hace a los asistentes de IA Abre ChatGPT, Perplexity o Google y formula las preguntas que un potencial cliente haría: «¿cuáles son las mejores herramientas para X?», «¿qué empresas lideran el sector de Y?», «¿quién es experto en Z en España?». Analiza las respuestas. Si tu marca no aparece, tienes un problema de visibilidad que el SEO solo no va a resolver. Conviértete en fuente recurrente para periodistas La forma más directa de conseguir menciones en prensa es ser útil para los periodistas que cubren tu sector. Eso implica estar disponible cuando necesitan una voz experta, ofrecer datos y contexto (no solo autopromoción) y mantener una relación profesional a largo plazo. En Reportaro facilitamos este proceso, conectando a expertos con periodistas que ya están trabajando en historias concretas y necesitan fuentes cualificadas. Genera datos propios y publícalos Los modelos de IA valoran especialmente los datos originales: encuestas, informes, estudios de mercado, análisis sectoriales. Si tu empresa genera información que no existe en otro sitio, tienes una ventaja. Los periodistas citarán tus datos, y los modelos de IA los recogerán como fuente. Cuida tu presencia como autor o portavoz Los modelos de IA rastrean la autoría. Si el CEO o los portavoces de tu empresa firman artículos de opinión, participan en entrevistas o son citados con nombre y cargo en medios, eso refuerza la asociación entre la persona, la empresa y el área temática. Es el mismo principio que hay detrás del EEAT, aplicado a un nuevo contexto. Qué no funciona en el GEO Igual de importante es saber qué prácticas no contribuyen a la visibilidad en respuestas de IA: El papel de las agencias de comunicación y PR Para agencias de PR y departamentos de comunicación, el GEO supone una oportunidad clara de demostrar el ROI de su trabajo. Hasta ahora, medir el impacto de una aparición en prensa era complejo: impresiones estimadas, equivalencia publicitaria, métricas de dudosa fiabilidad. Ahora hay un indicador nuevo y tangible: «¿aparece tu marca cuando alguien pregunta a ChatGPT?». Esto cambia la conversación con el cliente. Ya no se trata solo de «hemos conseguido una mención en este medio», sino de «esa mención está alimentando la visibilidad de tu marca en los canales donde cada vez más gente busca información». Es un argumento concreto y verificable. Para agencias que trabajan la visibilidad de sus clientes en medios, herramientas como Reportaro ofrecen un canal adicional para generar esas menciones de forma orgánica, conectando a los expertos de sus clientes con las solicitudes reales de periodistas. Si trabajas en comunicación, marketing o diriges una empresa y quieres entender cómo funciona la visibilidad en el nuevo entorno de IA, suscríbete al Boletín de Reportaro. Cada 15 días, análisis y datos sobre el cruce entre periodismo, tecnología y comunicación. ¿Quieres que tu marca sea fuente habitual para periodistas y, de paso, empiece a aparecer en las respuestas de los asistentes de IA? Reportaro conecta expertos con periodistas que ya están buscando fuentes para sus historias.
Business Insider despedirá al 21 % de su plantilla, unos 150 empleados. Su consejera delegada, Barbara Peng, anunció la medida hace unas semanas, destacando también la necesidad de reducir la dependencia del tráfico. No es algo baladí. Hasta ahora, los ingresos publicitarios por clics suponían el 70% de su negocio. Ahora ese modelo, que en realidad siempre ha pendido de un hilo, está herido de muerte. “Estamos ante el inicio de un cambio profundo en la manera en la que la gente encuentra y consume información”, desliza Peng en su misiva, en el que también anticipa una “fuerte apuesta por la inteligencia artificial”. Pese a que 7 de cada 10 empleados de Business Insider ya usan herramientas de IA en su trabajo diario, asegura que su objetivo es alcanzar al 100 % de la plantilla. Las palabras de Peng no son solo relevantes por la magnitud de los despidos en un medio de este calado, sino también porque son todo un síntoma de la transformación que está experimentando internet. La irrupción de la inteligencia artificial ha acelerado una espiral de cambios que nadie tiene claro en qué desembocará, aunque sí hay algunas pistas, ya que está poniendo patas arriba la economía del clic que ha imperado durante décadas. El ejemplo más evidente es que ahora esté en cuestión el futuro de prácticas que parecían tan asentadas e inamovibles como el uso generalizado de Google para hacer cualquier tipo de consulta. Y eso es un misil directo a la línea de flotación al negocio de la prensa digital. Como ya explicamos en un artículo anterior, el modelo de internet impuesto por Silicon Valley logró catapultar a las grandes tecnológicas como intermediarios globales en todo tipo de industrias. En los medios de comunicación, se colocaron como parte necesaria tanto para llegar a las audiencias como para captar anunciantes, algo para lo que fue crucial que se implementara el acceso gratuito a los contenidos. Hasta entonces, y con la excepción de los periódicos gratuitos, los diarios siempre habían cobrado por vender ejemplares. Sorprende que haya sido una cuestión obviada por el público y, sobre todo, por los medios y los periodistas, ya que dejar de pagar por leer tiene una contraparte clara: la dependencia de los clics y, en definitiva, de la publicidad. Es precisamente ahí donde radica una parte sustancial de la precarización total que arrastra el sector desde hace dos décadas. Hasta el infinito (y más allá) En consecuencia, la irrupción de internet hizo que la cantidad de información publicada por los periódicos se multiplicara. No es que hubiera más noticias que contar, sino más bien que había que alimentar la máquina tragaperras de la viralidad con contenidos SEO para conseguir clics con los que generar ingresos. Durante este tiempo, los medios (algunos más que otros) han dedicado una parte sustancial de sus recursos a producir lo que haga falta para caer en gracia al algoritmo de Facebook o a los de Google Search y Google Discover. En la mayoría de casos, se trata de textos que los editores ni siquiera sacan a portada, ya que no está ahí su principal caladero de clics (y, todo sea dicho, tampoco suelen ser contenidos de los que sentirse orgullosos). Además, suelen ser redactados por periodistas jóvenes y mal pagados, pese a que generan más dinero para el medio que otros que publican información propia o con enfoques originales, algo que da buena cuenta de lo perverso del modelo del clic. La llegada de herramientas como ChatGPT ha posibilitado la automatización de la redacción de estos contenidos a un coste ínfimo, conduciendo a la maximización de la producción hasta el absurdo, si es que no se había alcanzado ya ese nivel. El límite ya solo lo pone el nivel de revisión que se quiera hacer de cada texto. Y, en un entorno tan frenético como el de los medios digitales, ese listón está más bien bajo. Hace unos meses, ya pillaron una noticia de la web de la SER en la que se coló un prompt de lo más revelador: “Reescríbeme esto sin que se note que es copiado”. Se antoja difícil no pensar que este caso está más cerca de ser la norma que la excepción. Por eso, no es de extrañar que un 85% de los periodistas españoles vea “bastante futuro” al uso de la IA como “herramienta recurrente” en las redacciones, según el XXI Informe Anual de la Profesión Periodística 2024 de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM). ¿Alguien va a clicar en tu bait? Una vez puesto sobre la mesa todo lo anterior, podría cuestionarse hasta qué punto tendría sentido una competición entre medios con capacidad de publicar urls de manera casi infinita. Además, teniendo en cuenta una competencia cada vez mayor, porque si internet redujo enormemente las barreras de entrada para lanzar un medio digital, la IA las deja a ras del suelo. Ante este escenario, cabría preguntarse si el modelo de clic estaría muriendo ahogado por su propio éxito. Sin embargo, ese debate ha quedado estéril, y la razón tiene nombre y apellidos: Google AI Overview. Esta nueva herramienta -junto a otras similares como ChatGPT Search- está sembrando el pánico en el mundo del SEO y no aparecía mencionada directamente por la consejera delegada de Business Insiders, convirtiéndose en el elefante en la habitación de su carta. Para entendernos: desde hace unas semanas, AI Overview es la responsable de que, cuando buscas en Google, aparezca un resumen de los resultados hecho con inteligencia artificial y citando las fuentes de las que ha extraído la información. Con esta mecánica, evita que tengas que bucear entre páginas -muchas de las cuales tratan de retenerte con párrafos de relleno- hasta que encuentres lo que necesitas. La consecuencia para los medios es evidente, ya que el tráfico hacia su contenido está menguando sin que nadie tenga claro la magnitud que puede alcanzar esta sangría. Y, por supuesto, si no estas nuevas herramientas no llegan los clics, tampoco lo harán un compromiso mayor por parte de los lectores. Tal y como comentaba Víctor Millán en una de las últimas newsletters de Reportaro, no parece factible que alguien vaya a decir: “Me suscribí un año a El País tras encontrar un artículo suyo en ChatGPT”. Por otro lado, la información que ofrecen estas herramientas no tiene por qué ser correcta o, ni siquiera, precisa (seguramente, buena parte de los cientos de artículos SEO que publican los medios tampoco puedan presumir de esto, pero ese es otro tema). Un estudio preliminar de Tow Center publicado por Columbia Journalism Review (CJR) ya avisaba de que ChatGPT Search cometía inexactitudes a la hora de citar o atribuir contenidos en sus respuestas. “Los editores se encuentran de nuevo entre la espada y la pared: por ahora, no tienen forma de garantizar que su contenido se presente con precisión”, señalaban en consonancia con la encuesta de la APM, donde un 92% considera que el uso de IA generativa favorece la desinformación. El abrazo del oso Aunque haya demasiadas dudas sobre qué puede ocurrir en los próximos años en internet y en los medios de comunicación, lo que está claro es que las grandes tecnológicas están posicionándose para seguir siendo teniendo la sartén por el mango. De nuevo, la cuestión de fondo es cómo la prensa se relaciona con la infraestructura de las tecnológicas, y no parece que aquí haya algo que no sea continuidad. En los últimos meses, buena parte de los medios de comunicación más importantes del mundo han firmado acuerdos en materia de inteligencia artificial. Generalmente, se suele pactar el entrenamiento de sus modelos de lenguaje a cambios de una compensación económica y, en ocasiones, el desarrollo conjunto de algún producto con IA. En España, el caso más significativo ha sido el de Prisa con Open AI. Carlos Núñez, presidente de Prisa Media hasta el pasado febrero, celebraba en estos términos el acuerdo: “Estamos contribuyendo a un entorno veraz, alejado de las fake news, alejado de todo el marasmo de desinformación al que muchas veces estamos sometidos. Con estas herramientas, vamos a llegar a nuevas audiencias con nuestros contenidos, lo que va a ser muy positivo para los usuarios”. A esto añadía que el acuerdo les situaba “a la vanguardia de los grupos de comunicación mundiales”. Son unas declaraciones que quizá resulten familiares, porque lo que está sucediendo ahora es una réplica de lo que ocurrió hace una década. Entonces, estos mismos medios firmaban acuerdos de colaboración de todo tipo con Facebook o Google, y eran defendidos en términos muy similares a los que ahora se usan para colaborar con empresas como OpenAI. Aquí conviene recordar unas declaraciones reveladoras que hace Antonio Caño en sus memorias, donde recuerda su relación con las tecnológicas en su paso por la dirección de El País (2014-2018). “Facebook y Google solo tenían interés en que produjéramos mucho –necesitaban contenidos para sus plataformas–, pero no les importaba cómo lo hacíamos ni con qué contenidos ni con qué consecuencias”, relata Caño, remarcando que se trataba de “un círculo vicioso muy difícil de resolver”: “Por un lado, necesitábamos dinero de forma urgente, mientras que, por el otro, la búsqueda de ese dinero impedía nuestro desarrollo autónomo”. Aquellos acuerdos se daban en un contexto particular, ya que fueron la forma de calmar la preocupación en los los medios, que veían cómo la irrupción de Google y Facebook acaparaba una parte cada vez mayor del pastel publicitario. En Despertar del sueño tecnológico, Ekaitz Cancela profundiza en cómo se “educó y agasajó” a los medios para que aprendieran “a explotar su tierra y a monetizarla debidamente”. La otra cara de esto, continúa, es que “comenzaban a competir por parcelas cada vez más pequeñas, menos productivas por la calidad del suelo mismo y con técnicas de regadío de conocimiento”. El paralelismo con lo que ocurre ahora con las empresas de IA es más que evidente. Ante una nueva amenaza a su negocio (esta vez, la economía del clic), los medios están firmando acuerdos con los que reciben financiación inmediata de forma más o menos sencilla. A su vez, las mismas tecnológicas con las que pactan no solo están acabando con su principal fuente de ingresos, sino que también están perfeccionando sus modelos de lenguaje, que son entrenados con los contenidos de estos medios. ¿El pinchazo definitivo? En todo lo que está ocurriendo estas semanas subyace algo más profundo en los medios de comunicación. Hay que recordar que el tráfico fue la forma que los medios de comunicación encontraron para salir a flote de la crisis de 2008, en una huida hacia delante impregnada de solucionismo tecnológico. Así, los ingresos llegaban de forma relativamente sencilla, lo que permitía sobrevivir a los medios tradicionales y nacer a los nativos digitales, generando una particular burbuja. En gran medida, es lo que explica que las suscripciones a medios digitales no hayan estado sobre la mesa hasta hace relativamente poco (sobre todo, en España) y que solo se hayan puesto sobre la mesa a medida que los clics daban síntomas de agotamiento definitivo. De hecho, la carta de Business Insider asegura que van a centrarse en el contenido de “alto valor añadido” bajo suscripción y las coberturas en las que puedan marcar la diferencia, que no es algo que no hayan dejado de promulgar los editores españoles desde hace años. Otro asunto es si de verdad se toman en serio sus propias palabras o si, en realidad, predican sobre calidad mientras siguen con el ojo puesto en la curva de tráfico. Mientras esto queda en entredicho, los puestos de trabajo de miles de periodistas siguen pendiendo de un hilo. Business Insider no ha sido el primero medio que ha prescindido de redactores ante estos cambios. Hace un año, ya lo hizo Axios con una justificación muy similar y es muy probable que le sigan otros casos similares más pronto que tarde. También en España, donde en los últimos meses ya se han sucedido despidos en grupos como Vocento, Prensa Ibérica o Henneo. Siguiendo con los resultados de la encuesta anual de la APM, existe una división a partes iguales entre quienes afirman sentirse preocupados (52%) y quienes no (48%) por la irrupción de la IA. Además, un 38% temen que “modificará sus funciones y tendrán que formarse para ello” y un 14% cree que podría perder su trabajo. Desde el punto de vista de la redacción de contenidos, no soy alguien especialmente pesimista respecto al impacto de la IA en el trabajo. Pienso que el problema pasa por la precarización rampante del periodismo, que ha hecho que una parte importante de la redacción de contenidos acabe siendo tan repetitiva (y aporte entre poco o nada) que ahora puede automatizarse, eliminando el factor humano casi por completo. Pero eso no es todo lo que ocurre en los medios: una IA difícilmente puede sustituir un trabajo periodístico de calidad. Es decir, ese que pasa por buscar un tema o enfoque original, investigarlo, contactar con fuentes, saber qué preguntar (y cómo hacerlo), recopilar todo y presentarlo de una forma accesible e interesante. La IA puede ayudar en algunas estas tareas, pero me cuesta pensar que pueda hacerlas todas de una. Lo que la IA sí está poniendo en peligro son esos puestos de trabajo que David Graber definiría como bullshit jobs y que han sido creados por la economía del clic. Ahora que el tráfico no parece ya un salvavidas, lo que hay que cuestionar es si merece la pena conservar estos empleos o generar otros que propicien un periodismo de calidad, algo que inevitablemente pasa por el pago de los lectores. Por supuesto, ese cambio de modelo no es, ni mucho menos, la panacea. El giro hacia las suscripciones también conlleva generar confianza en los lectores, a los que ahora se les pide pagar por lo que antes era gratis y después de años de prácticas, cuanto menos, cuestionables. Es algo especialmente complicado en España, donde la confianza en la prensa lleva años por los suelos. Sin embargo, es el único camino posible para una profesión en la que la precariedad profesional y laboral tiene preocupantes síntomas de cronicidad.
Google ha sido durante años (y sigue siendo) el jefe en la sombra de muchos medios y portales informativos. Aparecer en sus primeras posiciones o destacado en su espacio de Discover te asegura lectores, suscriptores y clientes recurrentes; pero en los últimos meses las cosas han cambiado. La aparición de ChatGPT primero y todo el advenimiento de la inteligencia artificial generativa llevó a que muchos se preguntaran hasta cuándo un buscador clásico como Google (el que ofrece un listado de resultados ordenados) iba a resistir. Incluso en el propio buscador, saltaron las alarmas. En medio de esta inestabilidad, a finales del pasado mes de mayo, el mundo del SEO, los medios y el marketing se levantaba con una noticia que hacía a muchos frotarse los ojos. 2.500 documentos internos de la documentación del buscador de Google se había filtrado, dejando al descubierto multitud de detalles sobre su funcionamiento y su temido y a la vez reverenciado algoritmo.Sí, se podía decir que una parte importante del algoritmo de posicionamiento de Google se había filtrado. Desgranando la filtración del algoritmo de Google para redactar contenidos que posicionen ¿Qué hemos sabido desde entonces? Que Google cuenta con varios mecanismos para interpretar la calidad de cualquier web que había negado que existieran, como el análisis del comportamiento de los usuarios en una web (que consigue gracias a Google Chrome, su navegador) o la importancia del enlazado o linkbuilding externo. Una estrategia clásica de SEO, pero a la que el gigante de las búsquedas había quitado peso casi hasta desdeñarla en los últimos años. Y eso solo es la punta de un iceberg con decenas de puntos y detalles técnicos que todavía se están analizando. La revelación traerá cola de cara a la investigación de sus prácticas antimonopolio, pero en la práctica, nos da a todos los que nos dedicamos a escribir y publicar contenido en internet una hoja de ruta a la que aferrarnos dentro de toda la alquimia que siempre ha rodeado los rankings de Google. Vamos a extraer los puntos principales y más prácticos que nos importan para escribir y publicar información que cumpla con (lo que ahora sabemos) del algoritmo de Google. La relevancia de los autores y el EEAT (Experience, Expertise, Authoritativeness, and Trustworthiness) La autoridad y la experiencia de los autores son elementos clave que Google utiliza para evaluar la calidad del contenido, lo que en principio sería una buena noticia para medios y blogs con autores consolidados. Un factor que, si bien se conocía, la filtración ha confirmado hasta qué punto es importante. Los documentos revelan que Google rastrea y almacena datos sobre los autores asociados con el contenido, y esto influye en los rankings. Esto implica que los artículos escritos por autores reconocidos y con experiencia en su campo tienen más probabilidades de ser clasificados en las primeras posiciones. Para mejorar el de tu portal EEAT (en el que se incluye la relevancia del autor y en el que ahondamos en este artículo), es vital destacar la experiencia y credenciales de los autores en tus publicaciones. ¿Cómo puedes optimizarlo? Incluye biografías detalladas, enlaces a otros trabajos publicados o redes del autor que contribuyan a facilitar su relevancia y, por ende, la credibilidad del contenido. Por ejemplo, puedes hacer que cada artículo tenga una sección dedicada a la biografía del autor, destacando sus credenciales, logros y enlaces a sus perfiles. O, mejor aún, tener una página propia por cada autor destacando en qué temáticas está especializado, algunos de sus reportajes más leídos, incluso premios que haya recibido el redactor. Al redactar, piensa primero en la satisfacción del usuario Piensa por un momento. Si te topas con un artículo que te promete en el titular una respuesta rápida a una duda y, sin embargo, tienes que leer en diagonal varios párrafos hasta encontrar esa respuesta, y encima se responde a medias… estás dando una mala experiencia al lector. Pues bien, el algoritmo de Google previene (al menos sobre el papel) este tipo de malas prácticas. Según la información filtrada, se confirma que Google utiliza evaluaciones de calidad realizadas por humanos para ajustar sus algoritmos. Estos evaluadores valoran la relevancia, utilidad y profundidad del contenido, lo que significa que las técnicas puramente de SEO no son suficientes; el contenido debe ser valioso y satisfactorio para los usuarios. Las reglas clásicas de redacción periodística pueden ser tus amigas para posicionar A ello se suma un factor hasta ahora desconocido, y que Google había negado, que es el uso de Google Chrome para evaluar los clicks de sus usuarios y conocer así el interés y la usabilidad de una página. Por ello, se recomienda algo que parece de sentido común si atendemos a economía de la información: dar en los primeros párrafos los datos más importantes de la noticia y lo que promete el titular, para después ahondar de forma estructurada. Lo que vendría a ser la pirámide de la información periodística habitual y la respuesta a las 5Ws. Esto es lo que Google ‘pide’ a la estructura de un artículo Entre la mucha documentación filtrada, también aparecen algunas guías maestras sobre cómo Google recomienda redactar un artículo. La documentación es extensa y llena de matices, pero sintetizando, se recomienda comenzar con una introducción clara que presente el tema y los puntos principales que se abordarán en el texto. Luego, toca desarrollar cada punto en secciones separadas con encabezados descriptivos (headings en lenguaje HTML y SEO). Para acabar, se recomienda terminar con una conclusión que resuma los puntos clave y ofrezca una llamada a la acción o un consejo final. Cada sección del cuerpo del artículo debe desarrollarse en torno a una idea principal, respaldada por ejemplos y datos relevantes. Utilizan subtítulos cada vez más pequeños (el índice H2, H3, H4…) para dividir el contenido en partes manejables y asegurarte de que cada sección fluya lógicamente hacia la siguiente. Otros detalles de la filtración de Google más allá de la redacción: de listas blancas a valoración de clicks La filtración también revela que Google utiliza listas blancas para ciertos sectores, como viajes, temas de salud y política. Esto significa que algunos portales reciben un tratamiento preferente en los rankings, lo cual puede tener implicaciones de calado a la hora de evaluar la imparcialidad de los resultados de búsqueda. Google había negado por activa y por pasiva que existiera algo así, pero ahora sabemos la verdad. Es posible que sea un mecanismo de sesgo positivo para prevenir que sitios que el algoritmo reconoce como valiosos, pero que incluyen información no adecuada copen las páginas principales. Pongamos un ejemplo: a la hora de mostrar los resultados sobre una búsqueda en torno a una enfermedad, Google estaría sesgando las búsquedas para que aparezcan primero portales de información sanitaria gubernamentales. Ese patrón se puede extender a otros ámbitos, como posicionar primero la cobertura de cabeceras mediáticas conocidas sobre un evento, a pesar de que un portal pequeño lo pueda estar haciendo mejor. Poco se puede hacer ante esto, salvo mantener la calma, porque una derivada de esta revelación es que también hemos conocido que Google trabaja con bancos de pruebas en los que incluye a los portales nuevos. Allí los evalúa y los puede dejar sin indexar en sus rankings bastante tiempo. Así que paciencia. La importancia de los datos de clics de usuarios (Clickstream Data) Como hemos comentado por encima, la filtración revela también que Google utiliza datos de clics de usuarios para mejorar la precisión de sus resultados de búsqueda. Esto contradice las declaraciones públicas de Google que negaban el uso de estos datos para clasificaciones. Los datos de clics incluyen información sobre los comportamientos de los usuarios, como los clics en los resultados de búsqueda y la navegación interna en las páginas a la que da lugar. La utilización de datos de clics permite a Google medir el interés de los usuarios en el contenido y asignar métricas de calidad a las páginas. Esto se realiza mediante módulos como “goodClicks” y “badClicks”, que analizan la duración de los clics y filtran los no deseados. Para aprovechar esta información, es esencial crear contenido que atraiga y retenga a los usuarios. Monitorea las métricas de comportamiento del usuario en tu sitio web y ajusta tu contenido para mejorar la interacción y la retención, utilizando por ejemplo mapas de calor y otros elementos de medición. El dominio sigue siendo más que importante (siteAuthority) Otro factor SEO que se confirma. Existe una puntuación de autoridad de dominio, aunque el funcionamiento exacto de este puntaje no está completamente claro, se sabe que también influye en los rankings de las páginas. La autoridad del dominio se mide mediante una ponderación numérica que evalúa diversos factores. Para mejorar la autoridad de tu dominio, ahora sabemos que debemos enfocarnos en construir enlaces de calidad, crear contenido valioso y mantener una presencia activa y respetada en tu nicho. Enlaces, menciones, citas… Todo esto son elementos con los que los profesionales SEO jugaban, pero que Google había desdeñado. En Reportaro, precisamente, nos dedicamos a que hagas crecer tu presencia y visibilidad online de forma orgánica, añadiendo tu voz como experto para conseguir menciones en medios o buscando esos testimonios de forma sencilla si eres periodista. Y como Google recomienda meter una conclusión, esta es la nuestra Recapitulando, la filtración de los documentos de Google ha proporcionado una visión muy concreta de los factores que realmente importan para posicionar en Google. Desde la importancia de los datos de clics de usuarios hasta la relevancia de la autoridad del dominio y la calidad del contenido, y por supuesto sus directrices de redacción, la filtración nos permite ajustar las estrategias de manera más precisa y efectiva. Aplicar estos consejos y estrategias puede ayudarte a mejorar tu posicionamiento en los resultados de búsqueda. La clave es la adaptación continua, la creación de contenido valioso y la comprensión profunda de los factores que Google realmente considera. ¡Es hora de poner en práctica este conocimiento y llevar tu estrategia de SEO al siguiente nivel!
Un detonante para la desinformación, el causante de que cada vez se lean menos periódicos o un atentado contra el derecho a la información. Los muros de pago serán, si no lo son ya, los culpables de los grandes males del periodismo en España. Al menos, esa es la idea que se ha instalado en el imaginario de muchos lectores y no pocos periodistas. Pero hay algo que no termina de cuadrar. Todos esos riesgos hipotéticos para el periodismo y los medios de comunicación son problemas reales desde mucho antes. La llegada de las suscripciones, de hecho, son un volantazo que ha llegado en el tiempo de descuento tras el agotamiento de un ‘todo gratis’ que ni siquiera es tal: todos hemos pagado con nuestros datos. Por eso, no deja de sorprender que quienes se alzan contra los muros de pago casi nunca tienen nada que decir sobre los engendros que ha generado ese modelo abierto ni tampoco atiendan a la tradición histórica de los periódicos. Alguno debería explicar cómo la democracia liberal pudo sobrevivir a un mundo en el que los periódicos pedían un euro (¡al día!) para poder leerlos. Cómo hemos llegado hasta aquí “Necesitamos un gran El País para lograr abrir las agendas, en España, en Europa y en América Latina, a aquellos asuntos que tienen realmente interés público”. El 29 de febrero de 2020, la entonces directora de El País, Soledad Gallego-Díaz, defendía así la llegada del muro de pago al diario de Prisa. Todos los periódicos que han lanzado suscripciones han apuntado en esa misma dirección. No es complicado buscar las cosquillas a esos razonamientos. Si hay que pagar para que los periódicos ofrezcan información de calidad y atiendan al interés público, ¿qué han estado haciendo hasta ahora? La pregunta se responde sola: más bien, todo lo contrario. Eso sí, para entender cómo hemos llegado hasta aquí, es ineludible el papel de Silicon Valley en la creación de un internet a su imagen y semejanza. En ese proceso, la clave no solo fue la profunda financiarización de la economía estadounidense, sino también la construcción de un relato que allanaba el camino. Fue lo que Richard Barbrook y Andy Cameron bautizaron como ideología californiana a mediados de los años 90. Ya entonces, advertían que se estaba asumiendo una nueva ortodoxia que era una “mezcla de tecnología cibernética, economía de libre mercado y contracultura libertaria”. Ese relato incluía mantras sobre una supuesta naturaleza intrínseca a internet, como la difusión libre y gratuita de los contenidos o el fin de la intermediación. Sin embargo, era una trampa letal. Gracias a esa apertura, las plataformas como Google o Facebook se acabaron convirtiendo, precisamente, en los grandes intermediarios globales, con unas cotas de poder sin precedentes. Eso ha hecho que los periódicos sean solo una pequeña parte de los engranajes de estas tecnológicas, mientras que sus plataformas se han convertido en vitales para ellos. Poner puertas al campo de Google y Facebook Uno de los mantras más manidos de esa ideología californiana es aquello de que “no se le pueden poner puertas al campo”. En cambio, quienes lo pregonan siempre se olvidan de que, a veces, el campo, en este caso, unos señores feudales que esquivaban la pregunta del millón: ¿quién paga a quien labra todos esos terrenos? En un primer momento, los directivos de los grandes medios insistían en esa cuestión, pero poco a poco, fueron asumiendo el planteamiento. Aquí cabe rebobinar brevemente para recordar que El País tuvo su propio muro de pago entre 2002 y 2005. Las causas de su implementación y desesperación darían para otro artículo (aquí se dan algunas claves), pero merece la pena destacar que llegaron a tener unos 40.000 suscripciones en un momento de escasa penetración de internet (y aún menos disposición al pago) en España. Aún así, el hecho de que fuera un movimiento en solitario limitaba su efectividad y sentenciaba su futuro. En ese proceso, las propinas de las grandes tecnológicas en forma de beca jugaron su papel, pero lo determinante fue vislumbrar cómo el negocio de siempre se acercaba al precipicio en una tormenta perfecta. Ahí apareció el solucionismo que ofrecía la tecnología, fuera la que fuese, como salvavidas, pero sin que nadie advirtiera el precio a pagar. El problema es que, para entonces, internet tenía una razón de ser que poco o nada tenía que ver con el derecho a la información, sino con fortalecer a Silicon Valley, para lo que era necesario fagocitar negocios tradicionales. En el caso de los diarios, eso pasaba por acabar con su modelo de ingresos mixto para pasar a depender únicamente de los anuncios, un terreno que ya había sido convenientemente abonado por Google y Facebook. Solo como recordatorio: en España, ya concentran el 70% de la facturación publicitaria online, según la CNMC. Además, ese precio a pagar iba mucho más allá de las cuentas de resultados, y ahí la tradición de los periódicos daba algunas pistas. En la era de papel, pagar por un ejemplar implicaba mucho más que llevarse una copia física a casa. Esa barrera económica, unida al propio formato, limitaba la audiencia respecto a otros medios, algo que compensaba un público más influyente o, al menos, con mayor poder adquisitivo o nivel de estudios. Tampoco nadie pensaba que un diario gratuito —incluso una radio o televisión— ofreciera unos estándares ni remotamente parecidos, debido a su exposición a los vaivenes del mercado publicitario, ahora convertido en un terremoto permanente. En Reportaro ponemos en contacto a expertos con periodistas para crear las mejores historias. El milagro de la lectura Si ingresas dinero casi exclusivamente por publicidad en un entorno dominado por Google y Facebook, solo te queda maximizar unas audiencias que siempre se miden en términos cuantitativos, dejando al margen todo lo demás. Es algo de lo que ya advirtió Pierre Bourdieu cuando hablaba de la televisión, pero en internet ha alcanzado el paroxismo con la desaparición del lector en favor del usuario único. Un usuario único es aquel que visita el periódico o alguna de sus noticias en un determinado periodo de tiempo (normalmente, un mes). Da igual si ha entrado una vez o si lo hace diariamente porque confía en el medio. Da igual si lo ha hecho para leer un reportaje de investigación o porque ha aparecido un titular llamativo en Google Discover y luego le ha decepcionado. Da igual si quería consultar una exclusiva, buscar “horario y dónde ver” de un partido de fútbol o encontrar una receta. Hasta da igual que ese usuario sepa en qué medio está. El equivalente sería haber contado como lector a quien antes pasaba por delante del kiosko y miraba de reojo. ➡️ Quizá te interese nuestro servicio de link building Los usuarios únicos han sido la principal métrica tanto de Comscore, primero, como después de Gfk; es decir, los medidores que publican los rankings mensuales sobre los que orbita al sector, con un orden de periódicos “más leídos” que resulta increíble, en el sentido más literal del término. De hecho, el abismo que separa su ranking mensual de los estudios cualitativos —como los del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) o del Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo— es sonrojante, por no hablar del número de suscriptores de cada cual. Pero el ejercicio de fé va más allá. Según estos, algunos periódicos incluso superan los 20 millones de usuarios únicos en España, con una población no alcanza los 50 millones y que nunca ha destacado por su tradición como lectora de prensa. Solo hay que recordar es un país que no superó la tasa de subdesarrollo de lectura de prensa hasta 1992 y que, ya entrado el siglo XXI, tenía una difusión de periódicos era algo menos que la mitad que la media de la Unión Europea. Es un asunto al que, de nuevo, pocos quieren mirar, y eso que me temo que ni el más entusiasta de los solucionistas se atrevería a afirmar que se ha obrado el milagro de crear lectores de la nada en un panorama donde la competencia por la atención está desatada. La tragaperras de la viralidad En un periódico de papel, no había forma de saber la tasa de lectura que tenía cada artículo. Como mucho, podía especularse sobre el volumen de ventas. Es lo que Morozov llama una “ineficiencia, en parte, beneficiosa”, ya que tampoco estaba exenta de sus propios vicios. Sin embargo, esa unión de datificación y obsesión por el tráfico (y nada más que el tráfico) ha provocado un aluvión de contenidos en el que todo vale: desde el sensacionalismo más burdo hasta las recetas de cocina, pasando por la reproducción de teletipos sin ton ni son. Es tan simple como que son baratos de producir y susceptibles de viralizarse. Como nadie tiene la fórmula secreta para hacerse viral (y ahora acabamos de saber que Google ha estado engañando al respecto), solo queda publicar más y más contenido en lo que se ha convertido la máquina tragaperras en su versión mediática. Hay que echar tantas monedas como se pueda y, además, hacerlo antes que el resto. Un reportaje de investigación puede llevar días o semanas de trabajo, pero puede ser un pinchazo en tráfico. En cambio, publicar diez (o cien, o doscientos) artículos redactados en media hora multiplica las probabilidades de caer en gracia a los algoritmos de Google Discover, Facebook o la plataforma de turno. Incluso un bulo bien titulado puede convertirse en un enlace (para qué llamarlo de otra forma) rentable. Este espejismo ridículo alrededor de los números también se ha convertido en una forma de liberar dopamina en medio de las jornadas maratonianas de los periodistas. No parece la mejor idea que los redactores tengan acceso total y simultáneo a los datos de tráfico, salvo que el objetivo sea mantenerlos en tensión permanente. En mi caso, siempre me ha parecido ridículo pensar que mi trabajo estaba peor o mejor por el número de clics de lo que escribía. Eso no evitaba (aquí no hay nadie libre de pecado) que haya sentido alivio si el artículo disparaba la curva de tráfico. Y eso que no sabía si habían entrado al artículo porque les interesaba, porque se me había ido la mano en el titular o porque, sencillamente, me querían insultar. ¿Un daño irreversible? Todo lo anterior ha generado un cortoplacismo en los periódicos en internet, donde el clic inmediato es lo importante; todo lo demás, ya se verá, incluyendo el papel para marcar la agenda o, incluso, algo tan elemental como su tradicional rol como agregadores de información. Pocos siguen en esas, pero algunos (sobre todo, los diarios nativos digitales) han conseguido ser rentables bajo él, aunque no se sepa por cuánto tiempo. Con todo, los medios que han implementado suscripciones lo han hecho con una promesa de ofrecer una información de calidad y con precios razonables (de nuevo, las ofertas a precio de derribo son otro tema). Con todo, me temo que asumir que esa promesa es cierta es demasiado asumir. Además, los años de barra libre hacen ahora complicado cobrar por lo que hasta ahora era gratis. Ya hay algunos estudios sobre cómo el modelo abierto ha generado la idea de que “las noticias en internet son un bien público que debe proporcionarse de forma gratuita”, como las carreteras o el alumbrado público; es decir, “bienes de los que todo el mundo puede beneficiarse con independencia de su grado de participación en su financiación”. Quizá por eso los muros de pago en España no solo han tardado en llegar, sino que en muchos casos lo han hecho llenos de porosidades y sin un rumbo claro. Así, no es raro ver una extraña combinación de contenidos más elaborados o exclusivos junto a enlaces para engancharse al tráfico (o lo que quede de él). Parece complicado pedir 10 euros al mes a quien luego va a encontrarse un aluvión de contenidos que dan vergüenza ajena bajo la marca de ese mismo medio. Este artículo solo quería reseñar todos los vicios que ha generado el modelo abierto, que ojalá fueran los únicos del periodismo en España, Muchos de ellos son anteriores a internet y tangenciales a la tecnología, aunque se relacionen entre sí. Una parte considerable proviene de lo que Hallin y Mancini acuñaron como modelo pluralista polarizado; es decir, un panorama mediático en el que los medios tienen una alta dependencia de poderes políticos y económicos y, además, un destacado papel de influencia partidista. La crisis total en el sector ha profundizado aún más esas dinámicas, hundiendo la confianza en la prensa. También hay que mencionar la precarización sin límites de la profesión en estos años. No solo he visto a grandes periodistas huir del sector en cuanto han visto la realidad, sino que cada vez menos quieren aprender el oficio. Todo lo anterior no tiene una única solución, si es que la hay. No quiero cerrar sin remarcar que no creo que las suscripciones o los muros de pago (ahí se abre otro debate interesante) sean la panacea. De hecho, quizá merezca un estudio el efecto que están teniendo a nivel económico, editorial, profesional o laboral.Aun así, se me hace complicado pensar en una salida que no pase por el pago de los lectores como un pequeño primer gran paso para reducir la dependencia de Silicon Valley y su alargada sombra, que ya se está intentando intermediar en las suscripciones de algunos medios. Por eso, las suscripciones no son la solución, pero sí una primera piedra para encontrar una.
Las historias de startups suelen llamar la atención de los periodistas, pero no todo vale con tal de salir en los medios. Entender que se trata de una relación entre personas es clave a largo plazo. La relación entre fundadores de startups y periodistas da para muchos puntos de vista. Para la prensa, la historia de un emprendedor que está creando un producto innovador o transformando una industria será siempre sinónimo de un titular sugerente. Para el founder, ver su empresa en esos mismos titulares supone visibilidad y respaldo para dar a conocer su solución a potenciales clientes e inversores. Periodistas y startups: buscando los puntos de encaje Parece una relación en la que todos ganan… Aunque a veces se produzcan disonancias cuando los objetivos no están alineados. ¿A qué nos referimos? Lo vas a ver claro desde estas 4 perspectivas: Fundador de una startup recién creada, que puede que ni haya delegado aún la comunicación: Fundador de una startup ya asentada y creciendo, donde quizá ese impulso que le puedan dar los periodistas no sea ya tan necesario: Periodista que está arrancando su carrera: Periodista con cierto nombre en el sector: Como ves, no siempre las piezas encajan, y eso supone una pérdida de recursos y energía importante para ambas partes. Pero que nadie se apure. Veamos cómo encajar los intereses de todos. El caso de Factorial Precisamente de esta relación hablaban en un episodio reciente del podcast de Itnig, donde Bernat Farrero y Jordi Romero comentaban cómo suele ser la comunicación con la prensa desde Factorial, el unicornio español que ambos cofundaron. “Hay que trabajar esas relaciones. Hay veces en las que te viene un periodista para consultarte porque está haciendo un reportaje y tú piensas ‘con todo lo que tengo que hacer…’, pero de esa relación luego puede surgir un retorno positivo en el futuro”, comentaba Romero. “Al final como tantas cosas, todo se resume en personas construyendo relaciones a largo plazo”, apostillaba Bernat. En su caso, explicaban que normalmente su modus operandi consiste en lanzar una nota de prensa —con embargo si es una información muy potente— de la que luego emanan distintas posibilidades. “Hay medios y periodistas que te piden una entrevista exclusiva, otros unas declaraciones, otros mandarte fotógrafos para tener imágenes distintas a las que distribuimos nosotros…”, señalan. Todas esas casuísticas están ahí, pero los fundadores de Factorial recordaban también que eso es algo que les sucede ahora que su startup de recursos humanos ha escalado hasta su nivel actual. Cómo ‘vender’ tu startup a un periodista: el pitch de tu idea también hay que contárselo bien a los medios Cuando una startup arranca, el panorama es muy distinto, y sus notas de prensa o sus comunicaciones no suelen recibir tantas respuestas de vuelta. ¿Qué hoja de ruta seguir en estos casos? Tanto si eres el fundador de una startup, como si llevas su comunicación, debes saber que no hay que saber física cuántica para vender tu historia a un periodista, pero sí hay que tener en cuenta algunas cosas y, sobre todo, ponérselo fácil. Veamos algunos consejos desde nuestra propia experiencia, tras recibir muchas notas de prensa anodinas y mensajes directos por LinkedIn que, inevitablemente y a pesar de que siempre gustaría contestar a todo el mundo, acaban en la bandeja de leídos sin responder. Comprende tu nicho Primero, deberías entender sobre qué puedes aportar. ¿Cuál es la especialización de tu startup? Podrías estar dirigiendo una startup de edtech o una fintech y tener perspectivas sobre el futuro de la educación o las finanzas. O quizá tu empresa construye herramientas de IA, y tienes opiniones sobre el auge de la IA actual. Esto es básico, pero conviene remarcarlo porque no serás la primera propuesta que intenta abarcar un tema con el que no encaja (lo cual hace que cualquier periodista levante la ceja y posiblemente tienda a desconfiar). Póntelo fácil usando Reportaro y proponte como una voz a un periodista que ya sabe que quiere escribir sobre tu temática Hay muchas formas de arrancar, pero una sencilla, gratis y muy adecuada es usar Reportaro. En nuestra plataforma conectamos periodistas que quieren buscar fuentes para sus artículos, programas o proyectos periodísticos, con expertos de esa área. Puedes apuntarte, elegir el área o categoría que toca tu startup, y recibirás en tu correo solicitudes de periodistas que buscan aportaciones como las que les puedes dar tú. El secreto aquí es que te conviertes en alguien que contribuye a un tema que el periodista ya quiere explorar; y no eres tú el que toca su puerta proponiéndole escribir sobre ti. Suena bien, ¿no? Puedes empezar a usar Reportaro gratis registrándote aquí. Haz una base de datos de posibles medios y periodistas Otra táctica sencilla es la siguiente. Escribe palabras clave relacionadas con tus temas en Google y filtra por la pestaña de ’Noticias’. Verás qué medios cubren estos temas; ellos son tus objetivos. Una vez que tengas tu lista de objetivos, puedes comenzar la búsqueda de correos electrónicos generales y correos electrónicos de periodistas que toquen esos temas. Los correos electrónicos generales son los habituales de contacto. Los correos electrónicos individuales pueden ser más difíciles de encontrar. Si no están en la sección de «contáctanos», puede que sí que estén en los perfiles de los autores. Lee las historias que cubren tus temas y haz clic en sus autores, donde generalmente hay una dirección de correo electrónico y perfiles en redes sociales. LinkedIn puede ser otro buen punto en el que contactar si lo utilizas con tacto y sin avasallar. ✍ Un consejo extra para la búsqueda en Google. Escribe «site:dominiodelmedio․com + tus palabras clave» en la barra de búsqueda y verás todas las instancias de ese diario potencial. Funciona para cualquier web. Prepara la lista de contactos y presenta tu historia de manera personalizada Muestra a los periodistas que has leído sus historias y sabes por qué exactamente deberían estar interesados en la tuya. Ojo, no atosigues con párrafos interminables ni por mail ni por mensajes en redes. Establece mejor una toma de contacto inicial. Si quieres ‘venderles’ una historia ya determinada o una nota de prensa concreta, puedes ir al grano, pero intenta ser telegráfico. Si no contestan, puedes insistir, pero deja al menos un par de días de espera. Dificultades para Demostrar Experiencia: Asegúrate de que tu contenido sea creado o revisado por expertos en el tema. Utiliza perfiles de autores con credenciales verificables y comparte estudios de caso, investigaciones originales o análisis detallados para destacar tu conocimiento. En Reportaro te ponemos en contacto con autores expertos para que validen tu contenido. Cómo escribir la línea de asunto para que un periodista no huya La línea de asunto de tu correo electrónico establece el tono de tu mensaje y es clave para que lo abra o no. Sé preciso y evita palabras como «único», «solución», «revolucionario», «líder», «pionero”… Lo mismo que tú mandarías a la carpeta de spam, vaya. Describe exactamente lo que estás presentando: sin rodeos. Intenta escribirlas como si fueran titulares. Algunos ejemplos: Puedes agregar la palabra «exclusiva” si estás ofreciendo noticias exclusivas. Pero si lo haces, hazlo de verdad. De nuevo, honestidad y pensar en el largo plazo. No la líes con el formato y un aviso sobre las fotos Si es un comunicado de prensa, por favor, no lo copies entero en el correo. Adjúntalo preferentemente como un Word, Ponlo fácil. Si añades material gráfico (algo muy recomendable) ten en cuenta que puede haber medios que quieran que las fotos que utilicen sean distintas para ayudar a diferenciar su información. Por eso, incluye siempre la posibilidad de agendar una pequeña sesión de fotos o tener acceso a más material gráfico si se solicita. Haz seguimiento, pero sin acosar al periodista Los periodistas pueden no responder de inmediato (desafortunadamente, es lo más común), pero debes evitar bombardearlos en todas las plataformas posibles como WhatsApp, Telegram y otras redes sociales. Puedes hacer un seguimiento enviando un nuevo correo electrónico con el mismo texto; o puede ser un correo que ofrezca datos adicionales o una entrevista con el fundador. También puede ser solo un recordatorio amable sobre tu propuesta y una pregunta educada sobre qué más podrías ofrecerle para que le interesara.. Enviar 2 seguimientos suele ser más que suficiente. ¿Todavía no hay respuesta? Habla con otros medios. Y recuerda, si lo que quieres es crear una estrategia para contactar con medios alineada con sus intereses y los de tu empresa, pon por delante la honestidad y piensa a largo plazo. Debes ser alguien cuya historia haga mejor y más fácil el trabajo del periodista. Por eso, estar registrado en Reportaro y atender directamente las solicitudes que mandan los medios, es una de las mejores opciones que puedes hacer desde el inicio.
Los buscadores de Internet tienen una máxima a la hora de mostrar sus resultados al usuario: facilitar la información más precisa, veraz y fiel a la búsqueda introducida…y hacerlo en el menor número de clics posible. En los primeros años de la Red primaba la cantidad y la velocidad, esto es, contenidos ubicados en portales con mucho material publicado. Con el paso del tiempo, los algoritmos de búsqueda han ido persiguiendo cada vez más la calidad y la especialización. Hoy en día, con la irrupción de la creación de contenido por Inteligencia Artificial, estamos ante un nuevo desafío para que los motores de búsqueda continúen proporcionando al usuario la mejor información. Es la era del E-E-A-T. El concepto de E-E-A-T, que significa Expertise (Experiencia), Experience (Experiencia del Usuario), Authoritativeness (Autoridad) y Trustworthiness (Confianza) se ha convertido en un pilar fundamental en el mundo del SEO y la creación de contenido online. Con origen en las directrices de calidad de Google, el E-E-A-T actúa como un marco para evaluar la calidad del contenido en la web, jugando un papel crucial en la determinación de cómo los motores de búsqueda, especialmente Google, clasifican los sitios web y las páginas en sus resultados de búsqueda. ¿Qué es el E-E-A-T? Desde que Bill Gates publicase en 1996 su famoso ensayo ‘el contenido es el rey’, en alusión a que Internet es una gran plataforma de intercambio de contenido e información, a la era actual en la que dicho contenido puede ser creado de manera automática por herramientas como ChatGPT, apenas ha pasado un cuarto de siglo. En la actualidad, cada vez son más los equipos de marketing, redactores y profesionales SEO que echan mano de la Inteligencia Artificial para crear contenido, impulsados por el atractivo de la velocidad de producción y reducción de costes que ello supone. Si bien su uso puede ser muy útil para documentos de uso interno, automatización de correos, presentaciones… utilizarlo para contenidos que vamos a publicar en nuestra web o blog con una intención de mejorar posicionamiento, visibilidad, resultados de búsqueda y captación de tráfico…puede tener efectos secundarios indeseados, ya que estos contenidos difícilmente cumplen las directrices E-E-A-T. Cómo crear contenido que cumpla las normas EEAT Existen dos aspectos fundamentales para asegurarse de que el contenido producido y publicado sigue las recomendaciones EEAT de Google y, por tanto, tendrá un mejor posicionamiento en buscadores. Consideraciones Semánticas: Experiencia (Expertise) y Autoridad (Authoritativeness). Un contenido firmado por un redactor que hoy escribe de viajes, mañana de motor y pasado de tecnología, no cumplirá con la primera norma EEAT, es decir, la profundidad de conocimiento de un tema. De ahí la importancia de contratar redactores especializados y visibilizar en la firma de autor que quien ha creado el contenido es un experto en la materia. También surge una nueva figura en la creación de contenido, un rol bautizado como ‘validador’. Se trata de un experto que da fe al contenido publicado, en cuyo caso sí podría estar generado por un redactor no especializado e incluso por una IA. Si bien, combinar redacción especializada y validación especializada sería más óptimo. Este rol de validador de contenido también debe contar con su espacio de coautor en el contenido publicado para dar a entender a los motores de búsqueda que un especialista en la materia da fe sobre la veracidad y precisión de la información. Idealmente, debería también contar con su URL de coautor también. Este en un ejemplo perfecto de un blog que ya incorpora a sus contenidos la figura del validador: Consideraciones Técnicas: Experiencia del usuario y Confianza. Desde su introducción en las Directrices de Evaluadores de Calidad de Google, el concepto de E-E-A-T ha evolucionado y en 2022 se amplió para incluir el concepto «Experiencia del Usuario» como un componente esencial, reflejando la creciente importancia de proporcionar una experiencia de usuario positiva y satisfactoria. Esta evolución subraya el compromiso de Google con la promoción de contenido no solo informativo y creíble, sino también accesible y disfrutable para el usuario. Google ha enfatizado repetidamente que un alto nivel de E-E-A-T es crucial para los sitios web que quieren clasificarse bien en sus páginas de resultados de búsqueda, especialmente para aquellos nichos que incluyen finanzas, salud, seguridad, y temas que pueden impactar significativamente la felicidad, salud, o estabilidad financiera de los usuarios. La importancia del EEAT en el SEO El EEAT juega un rol cada vez más crucial en el SEO, impactando directamente en cómo Google evalúa y clasifica el contenido. Algunas de las razones por las que Google cada vez tiene más en cuenta estos cuatro puntos a la hora de clasificar las páginas son: Por tanto, invertir en contenido especializado es clave para el posicionamiento SEO y la captación de tráfico cualificado. Cómo mejorar el EEAT Mejorar el E-E-A-T de tu sitio web es fundamental para asegurar su credibilidad y autoridad en línea. Aquí hay estrategias efectivas para lograrlo: En Reportaro facilitamos contenido especializado creado por redactores expertos en la materia, así como revisión la especializada de contenidos por parte de expertos en diferentes áreas, todo con el objetivo de que los contenidos que publiques en tu web cumplan a rajatabla las directrices EEAT y maximicen tu posicionamiento. Desafíos comunes y cómo superarlos Al abordar un concepto tan nuevo como el EEAT es posible que nos encontremos con algunos problemas o incertidumbres. Algunos de ellos pueden ser: Falta de Reconocimiento o Autoridad: Contribuye con contenido como invitado en sitios autorizados en tu nicho y participa activamente en comunidades y redes sociales relacionadas. Esto puede ayudar a construir tu reputación y a obtener enlaces de calidad hacia tu sitio. Dificultades para Demostrar Experiencia: Asegúrate de que tu contenido sea creado o revisado por expertos en el tema. Utiliza perfiles de autores con credenciales verificables y comparte estudios de caso, investigaciones originales o análisis detallados para destacar tu conocimiento. En Reportaro te ponemos en contacto con autores expertos para que validen tu contenido. Problemas de Confianza del Usuario: Implementa medidas de seguridad como SSL, publica políticas de privacidad claras y asegura que la información de contacto sea fácilmente accesible. Las reseñas positivas y los testimonios también pueden aumentar la percepción de confiabilidad. Experiencia del Usuario pobre: Realiza pruebas de usabilidad para identificar y corregir problemas de navegación, velocidad del sitio o diseño. Asegurar que tu sitio sea “mobile-friendly” y accesible también es importante para optimizar este punto. En Reportaro te ayudamos a contactar con expertos para crear las mejores historias, así como para validar el contenido generado. Mediante las menciones y citas a expertos, mejoramos el EEAT de forma directa. ¡Prueba Reportaro y comienza a mejorar la autoridad de tu sitio web!
Tanto para las grandes empresas, una startup de reciente creación, o un profesional que quiere trabajar su marca personal, aparecer en noticias y periódicos es una parte fundamental de la estrategia de comunicación. ¿Por qué es importante salir en prensa? Es posible que alguna vez hayas escuchado el dicho ‘every company is a media company’, es decir, cualquier empresa -y hoy en día debemos añadir también a los profesionales independientes- debe considerarse a sí misma como una empresa de comunicación. Porque las apariciones en medios otorgan más visibilidad, atención y oportunidades con las que atraer a nuevos clientes o situarse como referente de confianza en el sector, o sea, reforzar la creación de marca. En este contexto, es normal que si trabajas en Marketing y Comunicación o simplemente quieres mejorar tu marca personal te preguntes cómo se puede salir en los periódicos. Seamos claros, conseguir apariciones en prensa no es sencillo. Los periodistas, medios de comunicación, blogs… tienen sus propias reglas y para que hablen de ti debes seguirlas… o, en ocasiones, ‘pasar por caja’. Por eso, obtener visibilidad en medios requiere una estrategia sólida que consiga que la noticia llegue al periodista adecuado y al medio perfecto. Así lo corrobora Mónica González Ortín, CEO de AxiCom y profesional de la Comunicación con más de 25 años de experiencia, quien señala la importancia de que esta labor se lleve a cabo por profesionales que sepan configurar una planificación y estrategia de comunicación clara y coherente “para determinar con precisión qué mensaje transmitir, a qué audiencia y de qué manera y asegurar así la consistencia en la imagen y el mensaje de la marca, teniendo capacidad para lograr una presencia en los medios que fortalezca la imagen de la empresa y le permita alcanzar sus objetivos de comunicación”. 🔥¿Quieres conseguir apariciones en prensa? ¡En Reportaro te ayudamos! Por qué es importante aparecer en medios de comunicación Es innegable que los medios de comunicación proporcionan visibilidad a las marcas y negocios y que esta exposición mediática puede ser muy positiva para aumentar su visibilidad ante su público objetivo, además de potenciar su fortalecimiento, visibilidad y posicionamiento. Para la experta de AxiCom, una presencia constante y estratégicamente manejada en los medios de comunicación “ayuda a forjar y preservar una imagen positiva de la empresa, lo que influye directamente en la confianza y percepción de sus clientes, inversores y otros grupos de interés”. Ahora bien, cuando se habla de visibilidad se hace en términos cuantitativos de audiencia, es decir, no se busca cualquier tipo de difusión sino aquella que impacte en el público objetivo. Esto, al contrario de lo que se podría pensar, no suele conseguirse siempre a través de medios de comunicación generalistas y con grandes audiencias, sino que, la mayoría de las veces, se ha de trabajar con medios y periodistas especializados. Tal y como señala la CEO de AxiCom, una presencia activa y estratégica en los medios puede proporcionar una ventaja competitiva significativa ya que “las empresas que comunican efectivamente sus valores diferenciales a través de los medios suelen destacar en el mercado, atrayendo más atención y preferencia de los consumidores”. Qué tipos de aparición en medios existen Cuidar la relación con los periodistas, generar contenido que sea relevante –para la audiencia y para los propios medios– y conocer los distintos tipos de apariciones a los que puede optar cada marca es esencial para no fallar en la estrategia de comunicación. En función de cómo se consiga la publicación en el medio, podemos distinguir entre los siguientes tipos de visibilidad: Aparición orgánica A este tipo de aparición se le denomina orgánica o natural porque es la vía menos forzada para que cualquier negocio o marca personal aparezca en prensa. Sucede porque un periodista considera que un profesional o determinada empresa tienen un testimonio de valor para un reportaje que está preparando y, por lo tanto, se sirven de sus declaraciones u opinión especializada en la materia sobre la que tratará el contenido. Por ejemplo, si soy un periodista y estoy preparando una historia sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en el mercado laboral, me interesará hablar con ingenieros en la materia, responsables de recursos humanos, directivos de empresas tecnológicas… Así, estos facilitan su visión especializada en el tema y obtienen una aparición y mención en el reportaje publicado. En este tipo de colaboración ganan ambas partes, pues el periodista encuentra fuentes fidedignas para sus temas y, al mismo tiempo, las fuentes consultadas ganan visibilidad, se consolidan como autoridades en su sector y dan a conocer su negocio o marca personal. De esta manera las compañías no están haciendo publicidad, pero el público recibe igualmente el mensaje con un impacto positivo, lo que es de gran utilidad para posicionarse en el mercado. 🔥 Precisamente, Reportaro facilita a través de su plataforma la conexión de periodistas con expertos, generando así decenas de apariciones orgánicas en medios para empresas y profesionales. A través de Notas de Prensa Es aquella noticia redactada con tono periodístico que genera una empresa y distribuye a los medios. Las notas de prensa pueden ayudar a que la empresa y sus productos o servicios sean más conocidos en el sector. Aquí, opina la experta de AxiCom, es esencial ofrecer contenido pertinente y oportuno a los periodistas, editores y otros medios de comunicación además de “conectar con temas actuales ya que los medios están siempre buscando nuevas perspectivas sobre temas de interés y de actualidad”. Redactar una nota de prensa que interese a los periodistas no es tan sencillo como puede parecer a simple vista. González Ortín advierte que, para tener éxito, habrá que tener en cuenta algunos puntos importantes como transmitir noticias destacas y huir de aquellas irrelevantes; personalizar la nota de prensa para diferenciarse de la competencia; usar el estilo periodístico –midiendo fondo y forma–; dar un enfoque original y facilitar cualquier ampliación de información posterior. La nota de prensa también es el medio más efectivo para gestionar eficazmente las crisis que pueda atravesar una compañía, puesto que es ella misma la que genera el comunicado y puede trasladar su relato a los medios. Mediante «Branded Content» o contenido patrocinado Es una estrategia de creación de contenidos que se realiza a partir de un acuerdo entre la marca y el medio donde va a aparecer. Los puntos a favor de este tipo de aparición en prensa es que la marca controla lo que se quiere contar y que se garantiza la visibilidad, previo pago, en los medios de comunicación. Es importante que, para que este contenido cale entre los lectores, se enfoque en transmitir valores y emociones a través de un storytelling que no sea demasiado publicitario ni intrusivo, de lo contrario se conseguirá el efecto contrario al deseado. Las grandes cabeceras y medios prestigiosos disponen de un departamento publicitario y tarifas que puedes consultar directamente con ellos. También debes tener en cuenta que muchos de ellos identifican en sus medios digitales el Branded Content, es decir, sitúan un rótulo de ‘Patrocinado’ o modifican el aspecto del contenido para que a su audiencia le quede claro que no se trata de una noticia. En medios locales o pequeños blogs también se puede conseguir una aparición previo pago, siendo más habitual que el contenido se camufle en el medio como una noticia más. Uno de los aspectos más interesantes en la actualidad del Branded Content es la posibilidad de hacer diseños ad-hoc para estas acciones que elevan la experiencia del lector. Es el caso de esta colaboración entre IKEA y Diario ABC, en la que también ha participado Reportaro facilitando expertos en Salud para diversos contenidos de hogar y salud mental. Por último, en el caso del Branded Content también se puede solicitar un enlace que apunte desde la noticia del medio a nuestra web o una página de destino a la que nos interese llevar tráfico o mejorar su posicionamiento SEO. Hack News Es un término poco conocido, pero muy de moda entre los equipos de Marketing y Comunicación de las startups, en cuyas fases tempranas anhelan la visibilidad en medios para dar a conocer su servicio o producto. Habitualmente no pueden permitirse un Branded Content o una agencia dedicada, por eso exprimen tácticas más propias del ‘growth hacking’ aplicadas a Comunicación. Establecer relaciones con periodistas. Seguir y conectar con aquellos periodistas que escriben de forma habitual sobre una temática que está en el radar de tu producto o servicio. Empezar a aparecer en su feed de forma natural comentando sus últimos reportajes -siempre que tengas una opinión especializada sobre el tema-, ‘coincidir’ en algún evento para que te conozcan personalmente y puedes hacerles tu pitch… Buscar perchas informativas. Estar atento a grandes acontecimientos que sucedan en el sector en el que operas. Retomando nuevamente el ejemplo de la Inteligencia Artificial, si se produce un terremoto como sucedió con el despido y posterior readmisión de Sam Altman (OpenAI, ChatGPT), da por seguro que los periodistas van a cubrir el asunto. Si has trabajado bien la parte anterior de relaciones, puedes ofrecerte para que cuenten con tu punto de vista especializado en el asunto. Aprovechar los ‘Día de…’. Trabaja con un calendario de fechas señaladas que puedas vincular a tu operativa. Por ejemplo, si estás en el sector Viajes, puedes aprovechar San Valentín para lanzar una comunicación de los destinos románticos más solicitados. Este tipo de acciones tienen mejor encaje en medios locales. Confeccionar estudios e informes. Tu empresa genera datos y estos se pueden traducir en contenidos de interés para los medios. Por ejemplo, recuerdo cuando en uno de mis anteriores trabajos en un marketplace para desarrolladores de software les preguntamos a los usuarios por sus ingresos anuales y, en base a sus respuestas, hicimos un estudio de sueldo medio del programador informático que tuvo muy buena acogida en los medios. Son solo algunas de las ideas y tácticas que puedes emplear para conseguir visibilidad en prensa con tus propios medios. La importancia del plan de medios Será imposible aparecer en noticias, periódicos y medios de comunicación sin un plan de medios que ayude a trazar una estrategia efectiva para ganar visibilidad y reconocimiento, aumentar la credibilidad y confianza de la marca, atraer a clientes potenciales o gestionar situaciones de crisis o reputación. Llamamos plan de medios a la planificación estratégica en el ámbito de la comunicación que se realiza para determinar los canales en que un negocio difundirá información relevante sobre la marca para conseguir llegar al público objetivo a través de campañas o acciones. Para alcanzar estos objetivos son necesarias la planificación y definición de estrategias y acciones, pero sobre todo es esencial elegir los medios correctos para llevarlas a cabo. Elaborar un plan de medios pasa por realizar, en primer lugar, un análisis de los objetivos del negocio y del presupuesto del que se dispone. Además, se deben tener en cuenta aspectos como el público al que el medio se dirige, los periodos de publicación, y los diferentes formatos. Una vez determinados estos puntos, se podrá comenzar a trazar la estrategia sobre cómo hacer llegar una noticia a los medios de comunicación, valorar si vale la pena contratar publicidad en periódicos o si es mejor optar por alguna modalidad de las apariciones en prensa que hemos mencionado con anterioridad. Cómo trabajar una buena relación con los medios Tener una buena relación con los medios y los periodistas es clave para que las noticias que generemos aparezcan en prensa. Desde AxiCom nos dan las claves para que esta relación sea fluida y se consolide con el tiempo. Qué hacer para construir una buena relación con los medios Qué debemos evitar para construir una buena relación con los medios Tal y como concluye la experta, “en el mundo actual donde la información y la percepción juegan un papel crucial, una estrategia de PR bien ejecutada es indispensable para el éxito y la sostenibilidad de cualquier negocio”. ¿Quieres que tu negocio aparezca en prensa? Reportaro te ayuda a visibilizarlo con apariciones en prensa y colaboraciones con muchos medios de comunicación en español.
Toda empresa necesita de una buena reputación y un público fiel para ganar peso y notoriedad, y aunque conseguirlo dependa de varios factores nadie pone en duda que la labor del departamento de Public Relations (PR) es fundamental para alcanzarlo. Un buen trabajo de las Relaciones Públicas puede hacer que un negocio crezca en la dirección correcta y también permite al público entender lo que la empresa puede ofrecer, por eso es tan importante tener el PR en cuenta y trabajarlo día a día. 🔥¿Quieres aumentar el PR de tu empresa? ¡Regístrate en Reportaro! Definición de PR La Public Relations Society of America (PRSA) define las Relaciones Públicas o PR como el proceso de comunicación estratégica que construye relaciones ventajosas entre las organizaciones y sus respectivos públicos de manera recíproca. La figura del PR es relativamente reciente, surge en pleno S.XX empujada por lanecesidad de las grandes compañías de comunicarse con sus audiencias y transmitiruna imagen positiva así como generar confianza en los medios. Así, PR es el conjunto de técnicas y estrategias relacionadas con la gestión de la comunicación de una persona o empresa de cara al público, y especialmente a los medios de comunicación. De hecho, las Relaciones Públicas son esenciales para el éxito de cualquier empresa, especialmente cuando el valor de una acción depende de la confianza del público en una empresa o marca. Y, aunque suelen confundirse, Alexandra Dupuis, PR Coordinator en Digital Menta y especialista en relaciones públicas y comunicaciones, señala que, “las relaciones públicas, la publicidad y el marketing son disciplinas complementarias pero distintas”. PR y publicidad No hay que confundir el PR con la publicidad, ya que el PR no intenta promocionar necesariamente un producto o servicio, sino que lo que pretende es lograr masificar información de forma espontánea e influir en las decisiones de consumo. Algo que consigue de forma orgánica utilizando canales como las notas de prensa, las newsletter, RRSS o medios de información. Qué es PR marketing Las Relaciones Públicas en márketing son una parte integral de la estrategia de cualquier compañía que busca aumentar su visibilidad, construir relaciones con sus clientes y mejorar su reputación. Para Dupuis, “Mientras que la publicidad se centra en crear mensajes para promocionar productos o servicios, el marketing aborda la identificación y satisfacción de las necesidades del cliente”. A fin de cuentas, y según la PR Coordinator en Digital Menta, el PR se enfoca en construir y mantener relaciones positivas con diversos públicos, utilizando tácticas que van más allá de la promoción directa. Acciones de Relaciones Públicas para tu empresa No solo es importante tener claro qué es PR, si no su función dentro de una organización. Tal y como explica Alexandra Dupuis, el profesional de relaciones públicas gestiona la percepción y reputación de una empresa, organización o persona estableciendo conexiones significativas, especialmente con los medios de comunicación en el caso de un gabinete de prensa. Además, se encargará de gestionar la comunicación en momentos clave y de construir una imagen positiva. Aun así, la relevancia de las acciones va a depender mucho de los objetivos, tal y como señala Begoña González, cofundadora de Be Now y experta en marketing digital y comunicación. Estas son algunas de las acciones que puede desarrollar un PR: En definitiva, el rol de PR debería ser transversal, siendo capaz de manejar relaciones con medios de comunicación, usuarios, proveedores y otras instituciones. Para qué sirve el PR En resumidas cuentas, el trabajo del PR es comprender la organización y sus principales objetivos, diseñar estrategias y entender qué se necesita desde el punto de vista de la comunicación. Además, las acciones de Relaciones Públicas pueden ir más allá: Para la cofundadora de Be Now, “el trabajo del PR debe ser omnipresente y casi omnipotente en una compañía” ya que debe saber todo lo que pasa en la organización para poder detectar oportunidades de impactar en medios y “discernir lo que es relevante para los medios y los mensajes que se van a transmitir”. PR tradicional y el PR digital Tal y como apunta Dupuis, “la diferencia entre relaciones públicas tradicionales y digitales a menudo se basa en los canales y la velocidad de difusión” Mientras que el PR Digital se enfoca en trabajar en campañas que se ejecutan en plataformas digitales enfocadas a un público objetivo, el PR tradicional trabaja la comunicación estratégica a través de canales clásicos, como periódicos, revistas, radio, televisión, presentaciones o eventos. Sin embargo, en la actualidad, un buen PR también debería saber manejarse en el uso de nuevos medios (RRSS, foros, blogs, mailing…), aumentar la interacción en las redes sociales, resolver la mala reputación online o incluso establecer relaciones con ‘influencers’ o líderes de opinión. Por ello, hoy en día el PR o Relaciones Públicas se vale tanto de medios tradicionales como de medios digitales para desempeñar su labor. Normalmente, las empresas suelen contar con más de un PR dentro del departamento de PR marketing digital. Por último, destacar que “en el entorno digital, la información puede difundirse rápidamente a través de plataformas en línea, mientras que, en el ámbito tradicional, la difusión puede depender más de los calendarios temáticos de los medios impresos”, tal y como señala la PR Coordinator en Digital Menta. Además, los tiempos en los que se mueven los medios impresos son mucho mayores que los medios online, que tienen capacidad de publicar de forma inmediata, por lo tanto, los calendarios de trabajo y las y planteamientos de trabajo en ambos casos serán muy diferentes. Tipos de PR Los tipos de PR o Relaciones públicas pueden variar según la naturaleza de la empresa, ya que cada tipo se adapta a necesidades específicas, contribuyendo a la construcción de la reputación y la percepción de la marca. Aquí detallamos algunos de los más comunes. ¿Qué es un Plan de Relaciones Públicas? Un plan de relaciones públicas es una guía estratégica que garantiza la coherencia en la comunicación. Además, permitirá crear relaciones de beneficio, alianzas comerciales y atraer la atención de medios de comunicación. La finalidad del plan de PR es obtener relaciones internas y externas que ayuden a alcanzar los objetivos y ayudar a actuar de manera eficaz y coherente a la empresa ante momentos de crisis. Actualmente las crisis de publicidad negativa más comunes se originan en redes sociales, donde los usuarios pueden mostrar una imagen negativa de la marca, lo que puede derivar en una crisis de reputación. Para predecir cualquier tipo de crisis, el departamento de relaciones públicas deberá crear una estrategia que contenga una ruta detallada con un plan a seguir, a fin de disminuir cualquier impacto negativo. En definitiva, “un plan de relaciones públicas implica la identificación de objetivos claros, la definición de audiencias clave, la creación de mensajes coherentes, la selección de canales adecuados y la evaluación continua del impacto”, resume Dupuis. ¿Qué es el PR para Startups? Todas las empresas pueden beneficiarse de un plan de PR, incluso las startups. Alexandra Dupuis añade que, “esto incluye aprovechar eventos de lanzamiento, hitos o colaboraciones estratégicas, participación en comunidades relevantes y la creación de narrativas emocionantes que destacan la singularidad de la startup”. Begoña González, opinaría en la misma línea, para esta experta la clave para un plan de PR para startup radicaría en, “ser diferencial y contar las cosas desde una perspectiva periodística, buscando el valor que tienen los productos o servicios que ofrece la empresa, encontrando el ángulo para mostrar su relevancia para la sociedad, ya sea porque suponen un avance, un beneficio, una transformación o una oportunidad”. Ahora bien, la estrategia de PR para startups debería tener en cuenta algunas particularidades. Para la PR Coordinator de Digital Menta, la narrativa debe enfocarse en la historia intrínseca de la startup y crear conexiones emocionales que generen empatía. También sería esencial construir una base sólida mediante la comunicación transparente y auténtica para “crear la confianza esencial para navegar por los desafíos del emprendimiento con solidez y credibilidad”. En definitiva, una estrategia de PR bien ejecutada puede ser la clave para destacar en un entorno competitivo y dinámico de las startups. Tal y como concluye Dupuis, las Relaciones Públicas son esenciales en el panorama empresarial actual ya que ofrecen una herramienta poderosa para construir y mantener la reputación de una empresa, independientemente de su tamaño o sector. Eso sí, sin olvidar, como señala Begoña González, que “el trabajo del PR es una carrera de fondo”. En Reportaro te ayudamos a mejorar tu PR creando relaciones con periodistas y medios. ¡Prueba nuestra herramienta y comienza a mejorar tus relaciones públicas!
Uno de los objetivos de cualquier compañía, marca o servicio es posicionarse entre el público ganando notoriedad. La nota de prensa puede ser una buena herramienta de marketing para conseguirlo. La finalidad de una nota de prensa es captar la atención de los periodistas para lograr difusión en los medios de comunicación y llegar a un número más elevado de público. Saber cómo hacer una nota de prensa es útil para dar a conocer nuevos proyectos o productos, establecer una sólida red de contactos, ofrecer material para reportajes o asentar futuras colaboraciones. Pero, para elaborar una nota de prensa exitosa, es necesario cuidar ciertos elementos, seguir una estructura clara y tener en cuenta otros detalles importantes. A continuación, despejamos las dudas para saber cómo redactar una nota de prensa relevante de manera sencilla y efectiva, y conseguir así el impulso que todo proyecto necesita. ¿Qué es una nota de prensa? También conocida como boletín de prensa o comunicado de prensa, la nota de prensa es un comunicado oficial (normalmente lanzado a través de un medio digital) que se envía a los periodistas para que estos, a su vez, le den difusión en los medios especializados. Una nota de prensa no es lo mismo que una noticia, aunque pueden tener puntos en común: en la nota de prensa lo que se intenta es dar a conocer una novedad, un producto o servicio relacionado con una marca y, aunque puede ser más o menos formal o periodística, el tono se podrá adaptar a las características de cada compañía. Además, es importante que la nota de prensa llegue solo a los periodistas especializados en los temas a tratar. ¿Para qué sirve una nota de prensa? Dicho de manera muy rápida: la nota de prensa sirve para conseguir cobertura y respaldo positivo en los medios. Normalmente las compañías tienen departamentos especializados en márketing, comunicación o relaciones públicas que se ocupan de, entre otras cosas, elaborar las notas de prensa para que el contenido sea atractivo para los periodistas y, de esta manera, lograr máxima difusión. Los periodistas, sobre todo desde que se dio el salto al periodismo digital, tienen que buscar nuevas historias y contenidos a diario, y las notas de prensa pueden inspirarles para conseguirlo. Por eso es importante incidir en que no sólo es necesario saber cómo escribir una noticia, sino elaborar una nota de prensa que aporte un extra que la diferencie del resto. Cómo hacer una nota de prensa para que destaque Hoy en día los periodistas reciben docenas de notas de prensa a través de su correo electrónico, y muchas tienen todas las papeletas de acabar en la papelera directamente. ¿Cómo evitarlo? Teniendo en cuenta los siguientes puntos. Lo importante es no perder de vista que la nota de prensa debe ser considerada como una pieza valiosa de contenido de márketing y que debe ofrecer siempre un valor añadido al periodista. En este sentido, el periodista del canal de formación de EL PAÍS, Nacho Meneses, opina que, “la nota de prensa tiene que ofrecer un valor añadido, algo nuevo y relevante, una mirada nueva sobre un tema de actualidad, un estudio que llame la atención sobre algo importante…”. Por poner dos ejemplos, Renfe hace unos meses lanzó con una nota de prensa en la que apenas se podía leer la información porque estaba vandalizada. Con ella se intentaba llamar la atención sobre el coste que tiene limpiar los trenes de los graffitis. Por su parte, Amstel envió una nota de prensa con correcciones y anotaciones (que daban a entender que no se trataba de la versión definitiva del comunicado) para reforzar el tema de la campaña “En Amstel hacemos muy bien la cerveza, en lo demás, hacemos lo que podemos”. Ambas notas de prensa fueron un éxito. Plantilla de nota de prensa Hay muchos ejemplos de cómo hacer una nota de prensa, pero lo mejor es tener claro el esquema básico que se debe seguir para redactar una y adaptarlo al estilo y necesidades de cada compañía. No hay que olvidar que las notas de prensa son artículos completos con toda la información, siguiendo la redacción periodística de pirámide invertida que consiste en incluir en las primeras líneas del texto la información más relevante para el lector para captar su atención. Una nota de prensa generalmente incluye los siguientes elementos: Como hemos dicho antes, cada nota de prensa deberá adaptarse al medio y no al revés, por lo que es fundamental que este esquema sirva de inspiración, pero que cada compañía encuentre la fórmula que mejor le funciona dependiendo de lo que necesite comunicar. Errores típicos al redactar una nota de prensa Antes de darle al botón de enviar, no está de más repasar algunos de los errores típicos que suelen cometerse al redactar una nota de prensa. Último paso: envío de la nota de prensa Para que la nota de prensa cumpla su función es necesario enviarla, obviamente. Sin embargo, no por mandarla a más contactos tendrá más repercusión. El primer paso es asegurarse que los periodistas que la reciben están relacionados con la temática o el producto que se intenta comunicar. Para ello, se deberá confeccionar una mailing list con todos aquellos profesionales que puedan estar interesados en la información que puede proporcionar la compañía. Eva Bárcena señala que “no tener las bases de datos al día, podemos impactar con notas de prensa a periodistas que ni siquiera están interesados en esa temática”. Se pueden conseguir estos mails en directorios o a través de páginas como LinkedIn. Es importante dar la opción de darse de baja de esta lista si así lo desean, porque además de un imperativo legal, es una forma de tener más éxito ya que aportará credibilidad a la compañía. Asimismo, es importante señalar que un ritmo regular de envíos de notas de prensa es recomendable, pero de nuevo habrá que tener cuidado en no excederse si no se desea conseguir el efecto contrario. Consejos para que una nota consiga difusión Ahora que ha quedado claro cómo hacer una nota de prensa, solo hará falta tener estos consejos en cuenta para que el envío sea todo un éxito. Conclusión Hasta aquí toda la teoría necesaria para saber cómo hacer una nota de prensa, el último paso siempre es poner en práctica todos estos consejos y encontrar el estilo que mejor encaje en la estrategia de comunicación de la compañía para generar impacto. Si necesitas ayuda para que tus notas de prensa sean un éxito, lo más aconsejable es delegar ese trabajo en manos de profesionales. Reportaro ofrece diferentes servicios para gestionar la comunicación de tu proyecto o compañía, como la redacción de comunicados y notas de prensa; su distribución y seguimiento; la publicación en medios de comunicación nacionales, internacionales o en blogs especializados.
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