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El fin del clic: despidos, IA y la crisis de los medios digitales

Business Insider despedirá al 21 % de su plantilla, unos 150 empleados. Su consejera delegada, Barbara Peng, anunció la medida hace unas semanas, destacando también la necesidad de reducir la dependencia del tráfico. No es algo baladí. Hasta ahora, los ingresos publicitarios por clics suponían el 70% de su negocio. Ahora ese modelo, que en realidad siempre ha pendido de un hilo, está herido de muerte. “Estamos ante el inicio de un cambio profundo en la manera en la que la gente encuentra y consume información”, desliza Peng en su misiva, en el que también anticipa una “fuerte apuesta por la inteligencia artificial”. Pese a que 7 de cada 10 empleados de Business Insider ya usan herramientas de IA en su trabajo diario, asegura que su objetivo es alcanzar al 100 % de la plantilla.  Las palabras de Peng no son solo relevantes por la magnitud de los despidos en un medio de este calado, sino también porque son todo un síntoma de la transformación que está experimentando internet. La irrupción de la inteligencia artificial ha acelerado una espiral de cambios que nadie tiene claro en qué desembocará, aunque sí hay algunas pistas, ya que está poniendo patas arriba la economía del clic que ha imperado durante décadas.  El ejemplo más evidente es que ahora esté en cuestión el futuro de prácticas que parecían tan asentadas e inamovibles como el uso generalizado de Google para hacer cualquier tipo de consulta. Y eso es un misil directo a la línea de flotación al negocio de la prensa digital. Como ya explicamos en un artículo anterior, el modelo de internet impuesto por Silicon Valley logró catapultar a las grandes tecnológicas como intermediarios globales en todo tipo de industrias. En los medios de comunicación, se colocaron como parte necesaria tanto para llegar a las audiencias como para captar anunciantes, algo para lo que fue crucial que se implementara el acceso gratuito a los contenidos.  Hasta entonces, y con la excepción de los periódicos gratuitos, los diarios siempre habían cobrado por vender ejemplares. Sorprende que haya sido una cuestión obviada por el público y, sobre todo, por los medios y los periodistas, ya que dejar de pagar por leer tiene una contraparte clara: la dependencia de los clics y, en definitiva, de la publicidad. Es precisamente ahí donde radica una parte sustancial de la precarización total que arrastra el sector desde hace dos décadas. Hasta el infinito (y más allá) En consecuencia, la irrupción de internet hizo que la cantidad de información publicada por los periódicos se multiplicara. No es que hubiera más noticias que contar, sino más bien que había que alimentar la máquina tragaperras de la viralidad con contenidos SEO para conseguir clics con los que generar ingresos. Durante este tiempo, los medios (algunos más que otros) han dedicado una parte sustancial de sus recursos a producir lo que haga falta para caer en gracia al algoritmo de Facebook o a los de Google Search y Google Discover.  En la mayoría de casos, se trata de textos que los editores ni siquiera sacan a portada, ya que no está ahí su principal caladero de clics (y, todo sea dicho, tampoco suelen ser contenidos de los que sentirse orgullosos). Además, suelen ser redactados por periodistas jóvenes y mal pagados, pese a que generan más dinero para el medio que otros que publican información propia o con enfoques originales, algo que da buena cuenta de lo perverso del modelo del clic. La llegada de herramientas como ChatGPT ha posibilitado la automatización de la redacción de estos contenidos a un coste ínfimo, conduciendo a la maximización de la producción hasta el absurdo, si es que no se había alcanzado ya ese nivel. El límite ya solo lo pone el nivel de revisión que se quiera hacer de cada texto. Y, en un entorno tan frenético como el de los medios digitales, ese listón está más bien bajo. Hace unos meses, ya pillaron una noticia de la web de la SER en la que se coló un prompt de lo más revelador: “Reescríbeme esto sin que se note que es copiado”.  Se antoja difícil no pensar que este caso está más cerca de ser la norma que la excepción. Por eso, no es de extrañar que un 85% de los periodistas españoles vea “bastante futuro” al uso de la IA como “herramienta recurrente” en las redacciones, según el XXI Informe Anual de la Profesión Periodística 2024 de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM).  ¿Alguien va a clicar en tu bait? Una vez puesto sobre la mesa todo lo anterior, podría cuestionarse hasta qué punto tendría sentido una competición entre medios con capacidad de publicar urls de manera casi infinita. Además, teniendo en cuenta una competencia cada vez mayor, porque si internet redujo enormemente las barreras de entrada para lanzar un medio digital, la IA las deja a ras del suelo.  Ante este escenario, cabría preguntarse si el modelo de clic estaría muriendo ahogado por su propio éxito. Sin embargo, ese debate ha quedado estéril, y la razón tiene nombre y apellidos: Google AI Overview. Esta nueva herramienta -junto a otras similares como ChatGPT Search- está sembrando el pánico en el mundo del SEO y no aparecía mencionada directamente por la consejera delegada de Business Insiders, convirtiéndose en el elefante en la habitación de su carta. Para entendernos: desde hace unas semanas, AI Overview es la responsable de que, cuando buscas en Google, aparezca un resumen de los resultados hecho con inteligencia artificial y citando las fuentes de las que ha extraído la información. Con esta mecánica, evita que tengas que bucear entre páginas -muchas de las cuales tratan de retenerte con párrafos de relleno- hasta que encuentres lo que necesitas.  La consecuencia para los medios es evidente, ya que el tráfico hacia su contenido está menguando sin que nadie tenga claro la magnitud que puede alcanzar esta sangría. Y, por supuesto, si no estas nuevas herramientas no llegan los clics, tampoco lo harán un compromiso mayor por parte de los lectores. Tal y como comentaba Víctor Millán en una de las últimas newsletters de Reportaro, no parece factible que alguien vaya a decir: “Me suscribí un año a El País tras encontrar un artículo suyo en ChatGPT”. Por otro lado, la información que ofrecen estas herramientas no tiene por qué ser correcta o, ni siquiera, precisa (seguramente, buena parte de los cientos de artículos SEO que publican los medios tampoco puedan presumir de esto, pero ese es otro tema). Un estudio preliminar de Tow Center publicado por Columbia Journalism Review (CJR) ya avisaba de que ChatGPT Search cometía inexactitudes a la hora de citar o atribuir contenidos en sus respuestas. “Los editores se encuentran de nuevo entre la espada y la pared: por ahora, no tienen forma de garantizar que su contenido se presente con precisión”, señalaban en consonancia con la encuesta de la APM, donde un 92% considera que el uso de IA generativa favorece la desinformación. El abrazo del oso Aunque haya demasiadas dudas sobre qué puede ocurrir en los próximos años en internet y en los medios de comunicación, lo que está claro es que las grandes tecnológicas están posicionándose para seguir siendo teniendo la sartén por el mango. De nuevo, la cuestión de fondo es cómo la prensa se relaciona con la infraestructura de las tecnológicas, y no parece que aquí haya algo que no sea continuidad.  En los últimos meses, buena parte de los medios de comunicación más importantes del mundo han firmado acuerdos en materia de inteligencia artificial. Generalmente, se suele pactar el entrenamiento de sus modelos de lenguaje a cambios de una compensación económica y, en ocasiones, el desarrollo conjunto de algún producto con IA. En España, el caso más significativo ha sido el de Prisa con Open AI.  Carlos Núñez, presidente de Prisa Media hasta el pasado febrero, celebraba en estos términos el acuerdo: “Estamos contribuyendo a un entorno veraz, alejado de las fake news, alejado de todo el marasmo de desinformación al que muchas veces estamos sometidos. Con estas herramientas, vamos a llegar a nuevas audiencias con nuestros contenidos, lo que va a ser muy positivo para los usuarios”. A esto añadía que el acuerdo les situaba “a la vanguardia de los grupos de comunicación mundiales”. Son unas declaraciones que quizá resulten familiares, porque lo que está sucediendo ahora es una réplica de lo que ocurrió hace una década. Entonces, estos mismos medios firmaban acuerdos de colaboración de todo tipo con Facebook o Google, y eran defendidos en términos muy similares a los que ahora se usan para colaborar con empresas como OpenAI.  Aquí conviene recordar unas declaraciones reveladoras que hace Antonio Caño en sus memorias, donde recuerda su relación con las tecnológicas en su paso por la dirección de El País (2014-2018). “Facebook y Google solo tenían interés en que produjéramos mucho –necesitaban contenidos para sus plataformas–, pero no les importaba cómo lo hacíamos ni con qué contenidos ni con qué consecuencias”, relata Caño, remarcando que se trataba de “un círculo vicioso muy difícil de resolver”: “Por un lado, necesitábamos dinero de forma urgente, mientras que, por el otro, la búsqueda de ese dinero impedía nuestro desarrollo autónomo”. Aquellos acuerdos se daban en un contexto particular, ya que fueron la forma de calmar la preocupación en los los medios, que veían cómo la irrupción de Google y Facebook acaparaba una parte cada vez mayor del pastel publicitario. En Despertar del sueño tecnológico, Ekaitz Cancela profundiza en cómo se “educó y agasajó” a los medios para que aprendieran “a explotar su tierra y a monetizarla debidamente”. La otra cara de esto, continúa, es que “comenzaban a competir por parcelas cada vez más pequeñas, menos productivas por la calidad del suelo mismo y con técnicas de regadío de conocimiento”. El paralelismo con lo que ocurre ahora con las empresas de IA es más que evidente. Ante una nueva amenaza a su negocio (esta vez, la economía del clic), los medios están firmando acuerdos con los que reciben financiación inmediata de forma más o menos sencilla. A su vez, las mismas tecnológicas con las que pactan no solo están acabando con su principal fuente de ingresos, sino que también están perfeccionando sus modelos de lenguaje, que son entrenados con los contenidos de estos medios.  ¿El pinchazo definitivo? En todo lo que está ocurriendo estas semanas subyace algo más profundo en los medios de comunicación. Hay que recordar que el tráfico fue la forma que los medios de comunicación encontraron para salir a flote de la crisis de 2008, en una huida hacia delante impregnada de solucionismo tecnológico. Así, los ingresos llegaban de forma relativamente sencilla, lo que permitía sobrevivir a los medios tradicionales y nacer a los nativos digitales, generando una particular burbuja.  En gran medida, es lo que explica que las suscripciones a medios digitales no hayan estado sobre la mesa hasta hace relativamente poco (sobre todo, en España) y que solo se hayan puesto sobre la mesa a medida que los clics daban síntomas de agotamiento definitivo. De hecho, la carta de Business Insider asegura que van a centrarse en el contenido de “alto valor añadido” bajo suscripción y las coberturas en las que puedan marcar la diferencia, que no es algo que no hayan dejado de promulgar los editores españoles desde hace años. Otro asunto es si de verdad se toman en serio sus propias palabras o si, en realidad, predican sobre calidad mientras siguen con el ojo puesto en la curva de tráfico. Mientras esto queda en entredicho, los puestos de trabajo de miles de periodistas siguen pendiendo de un hilo. Business Insider no ha sido el primero medio que ha prescindido de redactores ante estos cambios. Hace un año, ya lo hizo Axios con una justificación muy similar y es muy probable que le sigan otros casos similares más pronto que tarde. También en España, donde en los últimos meses ya se han sucedido despidos en grupos como Vocento, Prensa Ibérica o Henneo.  Siguiendo con los resultados de la encuesta anual de la APM, existe una división a partes iguales entre quienes afirman sentirse preocupados (52%) y quienes no (48%) por la irrupción de la IA. Además, un 38% temen que “modificará sus funciones y tendrán que formarse para ello” y un 14% cree que podría perder su trabajo.  Desde el punto de vista de la redacción de contenidos, no soy alguien especialmente pesimista respecto al impacto de la IA en el trabajo. Pienso que el problema pasa por la precarización rampante del periodismo, que ha hecho que una parte importante de la redacción de contenidos acabe siendo tan repetitiva (y aporte entre poco o nada) que ahora puede automatizarse, eliminando el factor humano casi por completo.  Pero eso no es todo lo que ocurre en los medios: una IA difícilmente puede sustituir un trabajo periodístico de calidad. Es decir, ese que pasa por buscar un tema o enfoque original, investigarlo, contactar con fuentes, saber qué preguntar (y cómo hacerlo),  recopilar todo y presentarlo de una forma accesible e interesante. La IA puede ayudar en algunas estas tareas, pero me cuesta pensar que pueda hacerlas todas de una.  Lo que la IA sí está poniendo en peligro son esos puestos de trabajo que David Graber definiría como bullshit jobs y que han sido creados por la economía del clic. Ahora que el tráfico no parece ya un salvavidas, lo que hay que cuestionar es si merece la pena conservar estos empleos o generar otros que propicien un periodismo de calidad, algo que inevitablemente pasa por el pago de los lectores.  Por supuesto, ese cambio de modelo no es, ni mucho menos, la panacea. El giro hacia las suscripciones también conlleva generar confianza en los lectores, a los que ahora se les pide pagar por lo que antes era gratis y después de años de prácticas, cuanto menos, cuestionables. Es algo especialmente complicado en España, donde la confianza en la prensa lleva años por los suelos. Sin embargo, es el único camino posible para una profesión en la que la precariedad profesional y laboral tiene preocupantes síntomas de cronicidad.

Cómo redactar y publicar para aparecer primero en Google (ahora que conocemos su algoritmo)

Google ha sido durante años (y sigue siendo) el jefe en la sombra de muchos medios y portales informativos. Aparecer en sus primeras posiciones o destacado en su espacio de Discover te asegura lectores, suscriptores y clientes recurrentes; pero en los últimos meses las cosas han cambiado. La aparición de ChatGPT primero y todo el advenimiento de la inteligencia artificial generativa llevó a que muchos se preguntaran hasta cuándo un buscador clásico como Google (el que ofrece un listado de resultados ordenados) iba a resistir. Incluso en el propio buscador, saltaron las alarmas. En medio de esta inestabilidad, a finales del pasado mes de mayo, el mundo del SEO, los medios y el marketing se levantaba con una noticia que hacía a muchos frotarse los ojos. 2.500 documentos internos de la documentación del buscador de Google se había filtrado, dejando al descubierto multitud de detalles sobre su funcionamiento y su temido y a la vez reverenciado algoritmo.Sí, se podía decir que una parte importante del algoritmo de posicionamiento de Google se había filtrado. Desgranando la filtración del algoritmo de Google para redactar contenidos que posicionen ¿Qué hemos sabido desde entonces? Que Google cuenta con varios mecanismos para interpretar la calidad de cualquier web que había negado que existieran, como el análisis del comportamiento de los usuarios en una web (que consigue gracias a Google Chrome, su navegador) o la importancia del enlazado o linkbuilding externo. Una estrategia clásica de SEO, pero a la que el gigante de las búsquedas había quitado peso casi hasta desdeñarla en los últimos años. Y eso solo es la punta de un iceberg con decenas de puntos y detalles técnicos que todavía se están analizando. La revelación traerá cola de cara a la investigación de sus prácticas antimonopolio, pero en la práctica, nos da a todos los que nos dedicamos a escribir y publicar contenido en internet una hoja de ruta a la que aferrarnos dentro de toda la alquimia que siempre ha rodeado los rankings de Google. Vamos a extraer los puntos principales y más prácticos que nos importan para escribir y publicar información que cumpla con (lo que ahora sabemos) del algoritmo de Google. La relevancia de los autores y el EEAT (Experience, Expertise, Authoritativeness, and Trustworthiness) La autoridad y la experiencia de los autores son elementos clave que Google utiliza para evaluar la calidad del contenido, lo que en principio sería una buena noticia para medios y blogs con autores consolidados. Un factor que, si bien se conocía, la filtración ha confirmado hasta qué punto es importante. Los documentos revelan que Google rastrea y almacena datos sobre los autores asociados con el contenido, y esto influye en los rankings. Esto implica que los artículos escritos por autores reconocidos y con experiencia en su campo tienen más probabilidades de ser clasificados en las primeras posiciones. Para mejorar el de tu portal EEAT (en el que se incluye la relevancia del autor y en el que ahondamos en este artículo), es vital destacar la experiencia y credenciales de los autores en tus publicaciones. ¿Cómo puedes optimizarlo? Incluye biografías detalladas, enlaces a otros trabajos publicados o redes del autor que contribuyan a facilitar su relevancia y, por ende, la credibilidad del contenido. Por ejemplo, puedes hacer que cada artículo tenga una sección dedicada a la biografía del autor, destacando sus credenciales, logros y enlaces a sus perfiles.  O, mejor aún, tener una página propia por cada autor destacando en qué temáticas está especializado, algunos de sus reportajes más leídos, incluso premios que haya recibido el redactor. Al redactar, piensa primero en la satisfacción del usuario Piensa por un momento. Si te topas con un artículo que te promete en el titular una respuesta rápida a una duda y, sin embargo, tienes que leer en diagonal varios párrafos hasta encontrar esa respuesta, y encima se responde a medias… estás dando una mala experiencia al lector. Pues bien, el algoritmo de Google previene (al menos sobre el papel) este tipo de malas prácticas. Según la información filtrada, se confirma que Google utiliza evaluaciones de calidad realizadas por humanos para ajustar sus algoritmos. Estos evaluadores valoran la relevancia, utilidad y profundidad del contenido, lo que significa que las técnicas puramente de SEO no son suficientes; el contenido debe ser valioso y satisfactorio para los usuarios. Las reglas clásicas de redacción periodística pueden ser tus amigas para posicionar A ello se suma un factor hasta ahora desconocido, y que Google había negado, que es el uso de Google Chrome para evaluar los clicks de sus usuarios y conocer así el interés y la usabilidad de una página. Por ello, se recomienda algo que parece de sentido común si atendemos a economía de la información: dar en los primeros párrafos los datos más importantes de la noticia y lo que promete el titular, para después ahondar de forma estructurada. Lo que vendría a ser la pirámide de la información periodística habitual y la respuesta a las 5Ws. Esto es lo que Google ‘pide’ a la estructura de un artículo Entre la mucha documentación filtrada, también aparecen algunas guías maestras sobre cómo Google recomienda redactar un artículo. La documentación es extensa y llena de matices, pero sintetizando, se recomienda comenzar con una introducción clara que presente el tema y los puntos principales que se abordarán en el texto. Luego, toca desarrollar cada punto en secciones separadas con encabezados descriptivos (headings en lenguaje HTML y SEO). Para acabar, se recomienda terminar con una conclusión que resuma los puntos clave y ofrezca una llamada a la acción o un consejo final. Cada sección del cuerpo del artículo debe desarrollarse en torno a una idea principal, respaldada por ejemplos y datos relevantes. Utilizan subtítulos cada vez más pequeños (el índice H2, H3, H4…) para dividir el contenido en partes manejables y asegurarte de que cada sección fluya lógicamente hacia la siguiente. Otros detalles de la filtración de Google más allá de la redacción: de listas blancas a valoración de clicks La filtración también revela que Google utiliza listas blancas para ciertos sectores, como viajes, temas de salud y política. Esto significa que algunos portales reciben un tratamiento preferente en los rankings, lo cual puede tener implicaciones de calado a la hora de evaluar la imparcialidad de los resultados de búsqueda. Google había negado por activa y por pasiva que existiera algo así, pero ahora sabemos la verdad. Es posible que sea un mecanismo de sesgo positivo para prevenir que sitios que el algoritmo reconoce como valiosos, pero que incluyen información no adecuada copen las páginas principales. Pongamos un ejemplo: a la hora de mostrar los resultados sobre una búsqueda en torno a una enfermedad, Google estaría sesgando las búsquedas para que aparezcan primero portales de información sanitaria gubernamentales. Ese patrón se puede extender a otros ámbitos, como posicionar primero la cobertura de cabeceras mediáticas conocidas sobre un evento, a pesar de que un portal pequeño lo pueda estar haciendo mejor. Poco se puede hacer ante esto, salvo mantener la calma, porque una derivada de esta revelación es que también hemos conocido que Google trabaja con bancos de pruebas en los que incluye a los portales nuevos. Allí los evalúa y los puede dejar sin indexar en sus rankings bastante tiempo. Así que paciencia. La importancia de los datos de clics de usuarios (Clickstream Data) Como hemos comentado por encima, la filtración revela también que Google utiliza datos de clics de usuarios para mejorar la precisión de sus resultados de búsqueda. Esto contradice las declaraciones públicas de Google que negaban el uso de estos datos para clasificaciones. Los datos de clics incluyen información sobre los comportamientos de los usuarios, como los clics en los resultados de búsqueda y la navegación interna en las páginas a la que da lugar. La utilización de datos de clics permite a Google medir el interés de los usuarios en el contenido y asignar métricas de calidad a las páginas. Esto se realiza mediante módulos como “goodClicks” y “badClicks”, que analizan la duración de los clics y filtran los no deseados. Para aprovechar esta información, es esencial crear contenido que atraiga y retenga a los usuarios. Monitorea las métricas de comportamiento del usuario en tu sitio web y ajusta tu contenido para mejorar la interacción y la retención, utilizando por ejemplo mapas de calor y otros elementos de medición. El dominio sigue siendo más que importante (siteAuthority) Otro factor SEO que se confirma. Existe una puntuación de autoridad de dominio, aunque el funcionamiento exacto de este puntaje no está completamente claro, se sabe que también influye en los rankings de las páginas. La autoridad del dominio se mide mediante una ponderación numérica que evalúa diversos factores. Para mejorar la autoridad de tu dominio, ahora sabemos que debemos enfocarnos en construir enlaces de calidad, crear contenido valioso y mantener una presencia activa y respetada en tu nicho. Enlaces, menciones, citas… Todo esto son elementos con los que los profesionales SEO jugaban, pero que Google había desdeñado. En Reportaro, precisamente, nos dedicamos a que hagas crecer tu presencia y visibilidad online de forma orgánica, añadiendo tu voz como experto para conseguir menciones en medios o buscando esos testimonios de forma sencilla si eres periodista. Y como Google recomienda meter una conclusión, esta es la nuestra Recapitulando, la filtración de los documentos de Google ha proporcionado una visión muy concreta de los factores que realmente importan para posicionar en Google. Desde la importancia de los datos de clics de usuarios hasta la relevancia de la autoridad del dominio y la calidad del contenido, y por supuesto sus directrices de redacción, la filtración nos permite ajustar las estrategias de manera más precisa y efectiva. Aplicar estos consejos y estrategias puede ayudarte a mejorar tu posicionamiento en los resultados de búsqueda. La clave es la adaptación continua, la creación de contenido valioso y la comprensión profunda de los factores que Google realmente considera. ¡Es hora de poner en práctica este conocimiento y llevar tu estrategia de SEO al siguiente nivel!

Los muros de pago y los males del periodismo

Un detonante para la desinformación, el causante de que cada vez se lean menos periódicos o un atentado contra el derecho a la información. Los muros de pago serán, si no lo son ya, los culpables de los grandes males del periodismo en España. Al menos, esa es la idea que se ha instalado en el imaginario de muchos lectores y no pocos periodistas. Pero hay algo que no termina de cuadrar.  Todos esos riesgos hipotéticos para el periodismo y los medios de comunicación son problemas reales desde mucho antes. La llegada de las suscripciones, de hecho, son un volantazo que ha llegado en el tiempo de descuento tras el agotamiento de un ‘todo gratis’ que ni siquiera es tal: todos hemos pagado con nuestros datos.  Por eso, no deja de sorprender que quienes se alzan contra los muros de pago casi nunca tienen nada que decir sobre los engendros que ha generado ese modelo abierto ni tampoco atiendan a la tradición histórica de los periódicos. Alguno debería explicar cómo la democracia liberal pudo sobrevivir a un mundo en el que los periódicos pedían un euro (¡al día!) para poder leerlos.  Cómo hemos llegado hasta aquí “Necesitamos un gran El País para lograr abrir las agendas, en España, en Europa y en América Latina, a aquellos asuntos que tienen realmente interés público”. El 29 de febrero de 2020, la entonces directora de El País, Soledad Gallego-Díaz, defendía así la llegada del muro de pago al diario de Prisa. Todos los periódicos que han lanzado suscripciones han apuntado en esa misma dirección. No es complicado buscar las cosquillas a esos razonamientos. Si hay que pagar para que los periódicos ofrezcan información de calidad y atiendan al interés público, ¿qué han estado haciendo hasta ahora? La pregunta se responde sola: más bien, todo lo contrario.  Eso sí, para entender cómo hemos llegado hasta aquí, es ineludible el papel de Silicon Valley en la creación de un internet a su imagen y semejanza. En ese proceso, la clave no solo fue la profunda financiarización de la economía estadounidense, sino también la construcción de un relato que allanaba el camino. Fue lo que Richard Barbrook y Andy Cameron bautizaron como ideología californiana a mediados de los años 90. Ya entonces, advertían que se estaba asumiendo una nueva ortodoxia que era una “mezcla de tecnología cibernética, economía de libre mercado y contracultura libertaria”. Ese relato incluía mantras sobre una supuesta naturaleza intrínseca a internet, como la difusión libre y gratuita de los contenidos o el fin de la intermediación. Sin embargo, era una trampa letal.  Gracias a esa apertura, las plataformas como Google o Facebook se acabaron convirtiendo, precisamente, en los grandes intermediarios globales, con unas cotas de poder sin precedentes. Eso ha hecho que los periódicos sean solo una pequeña parte de los engranajes de estas tecnológicas, mientras que sus plataformas se han convertido en vitales para ellos.  Poner puertas al campo de Google y Facebook Uno de los mantras más manidos de esa ideología californiana es aquello de que “no se le pueden poner puertas al campo”. En cambio, quienes lo pregonan siempre se olvidan de que, a veces, el campo, en este caso, unos señores feudales que esquivaban la pregunta del millón: ¿quién paga a quien labra todos esos terrenos? En un primer momento, los directivos de los grandes medios insistían en esa cuestión, pero poco a poco, fueron asumiendo el planteamiento. Aquí cabe rebobinar brevemente para recordar que El País tuvo su propio muro de pago entre 2002 y 2005. Las causas de su implementación y desesperación darían para otro artículo (aquí se dan algunas claves), pero merece la pena destacar que llegaron a tener unos 40.000 suscripciones en un momento de escasa penetración de internet (y aún menos disposición al pago) en España. Aún así, el hecho de que fuera un movimiento en solitario limitaba su efectividad y sentenciaba su futuro. En ese proceso, las propinas de las grandes tecnológicas en forma de beca jugaron su papel, pero lo determinante fue vislumbrar cómo el negocio de siempre se acercaba al precipicio en una tormenta perfecta. Ahí apareció el solucionismo que ofrecía la tecnología, fuera la que fuese, como salvavidas, pero sin que nadie advirtiera el precio a pagar. El problema es que, para entonces, internet tenía una razón de ser que poco o nada tenía que ver con el derecho a la información, sino con fortalecer a Silicon Valley, para lo que era necesario fagocitar negocios tradicionales. En el caso de los diarios, eso pasaba por acabar con su modelo de ingresos mixto para pasar a depender únicamente de los anuncios, un terreno que ya había sido convenientemente abonado por Google y Facebook. Solo como recordatorio: en España, ya concentran el 70% de la facturación publicitaria online, según la CNMC.  Además, ese precio a pagar iba mucho más allá de las cuentas de resultados, y ahí la tradición de los periódicos daba algunas pistas. En la era de papel, pagar por un ejemplar implicaba mucho más que llevarse una copia física a casa. Esa barrera económica, unida al propio formato, limitaba la audiencia respecto a otros medios, algo que compensaba un público más influyente o, al menos, con mayor poder adquisitivo o nivel de estudios.  Tampoco nadie pensaba que un diario gratuito —incluso una radio o televisión— ofreciera unos estándares ni remotamente parecidos, debido a su exposición a los vaivenes del mercado publicitario, ahora convertido en un terremoto permanente. En Reportaro ponemos en contacto a expertos con periodistas para crear las mejores historias. El milagro de la lectura Si ingresas dinero casi exclusivamente por publicidad en un entorno dominado por Google y Facebook, solo te queda maximizar unas audiencias que siempre se miden en términos cuantitativos, dejando al margen todo lo demás. Es algo de lo que ya advirtió Pierre Bourdieu cuando hablaba de la televisión, pero en internet ha alcanzado el paroxismo con la desaparición del lector en favor del usuario único.  Un usuario único es aquel que visita el periódico o alguna de sus noticias en un determinado periodo de tiempo (normalmente, un mes). Da igual si ha entrado una vez o si lo hace diariamente porque confía en el medio. Da igual si lo ha hecho para leer un reportaje de investigación o porque ha aparecido un titular llamativo en Google Discover y luego le ha decepcionado. Da igual si quería consultar una exclusiva, buscar “horario y dónde ver” de un partido de fútbol o encontrar una receta. Hasta da igual que ese usuario sepa en qué medio está. El equivalente sería haber contado como lector a quien antes pasaba por delante del kiosko y miraba de reojo. ➡️ Quizá te interese nuestro servicio de link building Los usuarios únicos han sido la principal métrica tanto de Comscore, primero, como después de Gfk; es decir, los medidores que publican los rankings mensuales sobre los que orbita al sector, con un orden de periódicos “más leídos” que resulta increíble, en el sentido más literal del término. De hecho, el abismo que separa su ranking mensual de los estudios cualitativos —como los del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) o del Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo— es sonrojante, por no hablar del número de suscriptores de cada cual. Pero el ejercicio de fé va más allá. Según estos, algunos periódicos incluso superan los 20 millones de usuarios únicos en España, con una población no alcanza los 50 millones y que nunca ha destacado por su tradición como lectora de prensa. Solo hay que recordar es un país que no superó la tasa de subdesarrollo de lectura de prensa hasta 1992 y que, ya entrado el siglo XXI, tenía una difusión de periódicos era algo menos que la mitad que la media de la Unión Europea. Es un asunto al que, de nuevo, pocos quieren mirar, y eso que me temo que ni el más entusiasta de los solucionistas se atrevería a afirmar que se ha obrado el milagro de crear lectores de la nada en un panorama donde la competencia por la atención está desatada.  La tragaperras de la viralidad En un periódico de papel, no había forma de saber la tasa de lectura que tenía cada artículo. Como mucho, podía especularse sobre el volumen de ventas. Es lo que Morozov llama una “ineficiencia, en parte, beneficiosa”, ya que tampoco estaba exenta de sus propios vicios. Sin embargo, esa unión de datificación y obsesión por el tráfico (y nada más que el tráfico) ha provocado un aluvión de contenidos en el que todo vale: desde el sensacionalismo más burdo hasta las recetas de cocina, pasando por la reproducción de teletipos sin ton ni son.  Es tan simple como que son baratos de producir y susceptibles de viralizarse. Como nadie tiene la fórmula secreta para hacerse viral (y ahora acabamos de saber que Google ha estado engañando al respecto), solo queda publicar más y más contenido en lo que se ha convertido la máquina tragaperras en su versión mediática. Hay que echar tantas monedas como se pueda y, además, hacerlo antes que el resto. Un reportaje de investigación puede llevar días o semanas de trabajo, pero puede ser un pinchazo en tráfico. En cambio, publicar diez (o cien, o doscientos) artículos redactados en media hora multiplica las probabilidades de caer en gracia a los algoritmos de Google Discover, Facebook o la plataforma de turno. Incluso un bulo bien titulado puede convertirse en un enlace (para qué llamarlo de otra forma) rentable. Este espejismo ridículo alrededor de los números también se ha convertido en una forma de liberar dopamina en medio de las jornadas maratonianas de los periodistas. No parece la mejor idea que los redactores tengan acceso total y simultáneo a los datos de tráfico, salvo que el objetivo sea mantenerlos en tensión permanente. En mi caso, siempre me ha parecido ridículo pensar que mi trabajo estaba peor o mejor por el número de clics de lo que escribía. Eso no evitaba (aquí no hay nadie libre de pecado) que haya sentido alivio si el artículo disparaba la curva de tráfico. Y eso que no sabía si habían entrado al artículo porque les interesaba, porque se me había ido la mano en el titular o porque, sencillamente, me querían insultar.  ¿Un daño irreversible? Todo lo anterior ha generado un cortoplacismo en los periódicos en internet, donde el clic inmediato es lo importante; todo lo demás, ya se verá, incluyendo el papel para marcar la agenda o, incluso, algo tan elemental como su tradicional rol como agregadores de información. Pocos siguen en esas, pero algunos (sobre todo, los diarios nativos digitales) han conseguido ser rentables bajo él, aunque no se sepa por cuánto tiempo. Con todo, los medios que han implementado suscripciones lo han hecho con una promesa de ofrecer una información de calidad y con precios razonables (de nuevo, las ofertas a precio de derribo son otro tema). Con todo, me temo que asumir que esa promesa es cierta es demasiado asumir.  Además, los años de barra libre hacen ahora complicado cobrar por lo que hasta ahora era gratis. Ya hay algunos estudios sobre cómo el modelo abierto ha generado la idea de que “las noticias en internet son un bien público que debe proporcionarse de forma gratuita”, como las carreteras o el alumbrado público; es decir, “bienes de los que todo el mundo puede beneficiarse con independencia de su grado de participación en su financiación”. Quizá por eso los muros de pago en España no solo han tardado en llegar, sino que en muchos casos lo han hecho llenos de porosidades y sin un rumbo claro. Así, no es raro ver una extraña combinación de contenidos más elaborados o exclusivos junto a enlaces para engancharse al tráfico (o lo que quede de él). Parece complicado pedir 10 euros al mes a quien luego va a encontrarse un aluvión de contenidos que dan vergüenza ajena bajo la marca de ese mismo medio. Este artículo solo quería reseñar todos los vicios que ha generado el modelo abierto, que ojalá fueran los únicos del periodismo en España, Muchos de ellos son anteriores a internet y tangenciales a la tecnología, aunque se relacionen entre sí. Una parte considerable proviene de lo que Hallin y Mancini acuñaron como modelo pluralista polarizado; es decir, un panorama mediático en el que los medios tienen una alta dependencia de poderes políticos y económicos y, además, un destacado papel de influencia partidista. La crisis total en el sector ha profundizado aún más esas dinámicas, hundiendo la confianza en la prensa.  También hay que mencionar la precarización sin límites de la profesión en estos años. No solo he visto a grandes periodistas huir del sector en cuanto han visto la realidad, sino que cada vez menos quieren aprender el oficio. Todo lo anterior no tiene una única solución, si es que la hay. No quiero cerrar sin remarcar que no creo que las suscripciones o los muros de pago (ahí se abre otro debate interesante) sean la panacea. De hecho, quizá merezca un estudio el efecto que están teniendo a nivel económico, editorial, profesional o laboral.Aun así, se me hace complicado pensar en una salida que no pase por el pago de los lectores como un pequeño primer gran paso para reducir la dependencia de Silicon Valley y su alargada sombra, que ya se está intentando intermediar en las suscripciones de algunos medios. Por eso, las suscripciones no son la solución, pero sí una primera piedra para encontrar una.

Fundadores de startups y periodistas: cómo conseguir aparecer en prensa (y que ganen las dos partes)

Las historias de startups suelen llamar la atención de los periodistas, pero no todo vale con tal de salir en los medios. Entender que se trata de una relación entre personas es clave a largo plazo. La relación entre fundadores de startups y periodistas da para muchos puntos de vista. Para la prensa, la historia de un emprendedor que está creando un producto innovador o transformando una industria será siempre sinónimo de un titular sugerente. Para el founder, ver su empresa en esos mismos titulares supone visibilidad y respaldo para dar a conocer su solución a potenciales clientes e inversores. Periodistas y startups: buscando los puntos de encaje Parece una relación en la que todos ganan… Aunque a veces se produzcan disonancias cuando los objetivos no están alineados. ¿A qué nos referimos? Lo vas a ver claro desde estas 4 perspectivas: Fundador de una startup recién creada, que puede que ni haya delegado aún la comunicación: Fundador de una startup ya asentada y creciendo, donde quizá ese impulso que le puedan dar los periodistas no sea ya tan necesario: Periodista que está arrancando su carrera: Periodista con cierto nombre en el sector: Como ves, no siempre las piezas encajan, y eso supone una pérdida de recursos y energía importante para ambas partes. Pero que nadie se apure. Veamos cómo encajar los intereses de todos. El caso de Factorial Precisamente de esta relación hablaban en un episodio reciente del podcast de Itnig, donde Bernat Farrero y Jordi Romero comentaban cómo suele ser la comunicación con la prensa desde Factorial, el unicornio español que ambos cofundaron. “Hay que trabajar esas relaciones. Hay veces en las que te viene un periodista para consultarte porque está haciendo un reportaje y tú piensas ‘con todo lo que tengo que hacer…’, pero de esa relación luego puede surgir un retorno positivo en el futuro”, comentaba Romero. “Al final como tantas cosas, todo se resume en personas construyendo relaciones a largo plazo”, apostillaba Bernat. En su caso, explicaban que normalmente su modus operandi consiste en lanzar una nota de prensa —con embargo si es una información muy potente— de la que luego emanan distintas posibilidades. “Hay medios y periodistas que te piden una entrevista exclusiva, otros unas declaraciones, otros mandarte fotógrafos para tener imágenes distintas a las que distribuimos nosotros…”, señalan. Todas esas casuísticas están ahí, pero los fundadores de Factorial recordaban también que eso es algo que les sucede ahora que su startup de recursos humanos ha escalado hasta su nivel actual. Cómo ‘vender’ tu startup a un periodista: el pitch de tu idea también hay que contárselo bien a los medios Cuando una startup arranca, el panorama es muy distinto, y sus notas de prensa o sus comunicaciones no suelen recibir tantas respuestas de vuelta. ¿Qué hoja de ruta seguir en estos casos? Tanto si eres el fundador de una startup, como si llevas su comunicación, debes saber que no hay que saber física cuántica para vender tu historia a un periodista, pero sí hay que tener en cuenta algunas cosas y, sobre todo, ponérselo fácil. Veamos algunos consejos desde nuestra propia experiencia, tras recibir muchas notas de prensa anodinas y mensajes directos por LinkedIn que, inevitablemente y a pesar de que siempre gustaría contestar a todo el mundo, acaban en la bandeja de leídos sin responder. Comprende tu nicho Primero, deberías entender sobre qué puedes aportar. ¿Cuál es la especialización de tu startup? Podrías estar dirigiendo una startup de edtech o una fintech y tener perspectivas sobre el futuro de la educación o las finanzas. O quizá tu empresa construye herramientas de IA, y tienes opiniones sobre el auge de la IA actual. Esto es básico, pero conviene remarcarlo porque no serás la primera propuesta que intenta abarcar un tema con el que no encaja (lo cual hace que cualquier periodista levante la ceja y posiblemente tienda a desconfiar). Póntelo fácil usando Reportaro y proponte como una voz a un periodista que ya sabe que quiere escribir sobre tu temática Hay muchas formas de arrancar, pero una sencilla, gratis y muy adecuada es usar Reportaro. En nuestra plataforma conectamos periodistas que quieren buscar fuentes para sus artículos, programas o proyectos periodísticos, con expertos de esa área. Puedes apuntarte, elegir el área o categoría que toca tu startup, y recibirás en tu correo solicitudes de periodistas que buscan aportaciones como las que les puedes dar tú. El secreto aquí es que te conviertes en alguien que contribuye a un tema que el periodista ya quiere explorar; y no eres tú el que toca su puerta proponiéndole escribir sobre ti. Suena bien, ¿no? Puedes empezar a usar Reportaro gratis registrándote aquí. Haz una base de datos de posibles medios y periodistas Otra táctica sencilla es la siguiente. Escribe palabras clave relacionadas con tus temas en Google y filtra por la pestaña de ’Noticias’. Verás qué medios cubren estos temas; ellos son tus objetivos. Una vez que tengas tu lista de objetivos, puedes comenzar la búsqueda de correos electrónicos generales y correos electrónicos de periodistas que toquen esos temas. Los correos electrónicos generales son los habituales de contacto. Los correos electrónicos individuales pueden ser más difíciles de encontrar. Si no están en la sección de «contáctanos», puede que sí que estén en los perfiles de los autores. Lee las historias que cubren tus temas y haz clic en sus autores, donde generalmente hay una dirección de correo electrónico y perfiles en redes sociales. LinkedIn puede ser otro buen punto en el que contactar si lo utilizas con tacto y sin avasallar. ✍ Un consejo extra para la búsqueda en Google. Escribe «site:dominiodelmedio․com + tus palabras clave» en la barra de búsqueda y verás todas las instancias de ese diario potencial. Funciona para cualquier web. Prepara la lista de contactos y presenta tu historia de manera personalizada Muestra a los periodistas que has leído sus historias y sabes por qué exactamente deberían estar interesados en la tuya. Ojo, no atosigues con párrafos interminables ni por mail ni por mensajes en redes. Establece mejor una toma de contacto inicial. Si quieres ‘venderles’ una historia ya determinada o una nota de prensa concreta, puedes ir al grano, pero intenta ser telegráfico. Si no contestan, puedes insistir, pero deja al menos un par de días de espera. Dificultades para Demostrar Experiencia: Asegúrate de que tu contenido sea creado o revisado por expertos en el tema. Utiliza perfiles de autores con credenciales verificables y comparte estudios de caso, investigaciones originales o análisis detallados para destacar tu conocimiento. En Reportaro te ponemos en contacto con autores expertos para que validen tu contenido. Cómo escribir la línea de asunto para que un periodista no huya La línea de asunto de tu correo electrónico establece el tono de tu mensaje y es clave para que lo abra o no. Sé preciso y evita palabras como «único», «solución», «revolucionario», «líder», «pionero”… Lo mismo que tú mandarías a la carpeta de spam, vaya. Describe exactamente lo que estás presentando: sin rodeos. Intenta escribirlas como si fueran titulares. Algunos ejemplos: Puedes agregar la palabra «exclusiva” si estás ofreciendo noticias exclusivas. Pero si lo haces, hazlo de verdad. De nuevo, honestidad y pensar en el largo plazo. No la líes con el formato y un aviso sobre las fotos Si es un comunicado de prensa, por favor, no lo copies entero en el correo. Adjúntalo preferentemente como un Word, Ponlo fácil. Si añades material gráfico (algo muy recomendable) ten en cuenta que puede haber medios que quieran que las fotos que utilicen sean distintas para ayudar a diferenciar su información. Por eso, incluye siempre la posibilidad de agendar una pequeña sesión de fotos o tener acceso a más material gráfico si se solicita. Haz seguimiento, pero sin acosar al periodista Los periodistas pueden no responder de inmediato (desafortunadamente, es lo más común), pero debes evitar bombardearlos en todas las plataformas posibles como WhatsApp, Telegram y otras redes sociales. Puedes hacer un seguimiento enviando un nuevo correo electrónico con el mismo texto; o puede ser un correo que ofrezca datos adicionales o una entrevista con el fundador. También puede ser solo un recordatorio amable sobre tu propuesta y una pregunta educada sobre qué más podrías ofrecerle para que le interesara.. Enviar 2 seguimientos suele ser más que suficiente. ¿Todavía no hay respuesta? Habla con otros medios. Y recuerda, si lo que quieres es crear una estrategia para contactar con medios alineada con sus intereses y los de tu empresa, pon por delante la honestidad y piensa a largo plazo. Debes ser alguien cuya historia haga mejor y más fácil el trabajo del periodista. Por eso, estar registrado en Reportaro y atender directamente las solicitudes que mandan los medios, es una de las mejores opciones que puedes hacer desde el inicio.

EEAT: qué es y qué importancia tiene

Los buscadores de Internet tienen una máxima a la hora de mostrar sus resultados al usuario: facilitar la información más precisa, veraz y fiel a la búsqueda introducida…y hacerlo en el menor número de clics posible. En los primeros años de la Red primaba la cantidad y la velocidad, esto es, contenidos ubicados en portales con mucho material publicado. Con el paso del tiempo, los algoritmos de búsqueda han ido persiguiendo cada vez más la calidad y la especialización. Hoy en día, con la irrupción de la creación de contenido por Inteligencia Artificial, estamos ante un nuevo desafío para que los motores de búsqueda continúen proporcionando al usuario la mejor información. Es la era del E-E-A-T. El concepto de E-E-A-T, que significa Expertise (Experiencia), Experience (Experiencia del Usuario), Authoritativeness (Autoridad) y Trustworthiness (Confianza) se ha convertido en un pilar fundamental en el mundo del SEO y la creación de contenido online. Con origen en las directrices de calidad de Google, el E-E-A-T actúa como un marco para evaluar la calidad del contenido en la web, jugando un papel crucial en la determinación de cómo los motores de búsqueda, especialmente Google, clasifican los sitios web y las páginas en sus resultados de búsqueda. ¿Qué es el E-E-A-T? Desde que Bill Gates publicase en 1996 su famoso ensayo ‘el contenido es el rey’, en alusión a que Internet es una gran plataforma de intercambio de contenido e información, a la era actual en la que dicho contenido puede ser creado de manera automática por herramientas como ChatGPT, apenas ha pasado un cuarto de siglo. En la actualidad, cada vez son más los equipos de marketing, redactores y profesionales SEO que echan mano de la Inteligencia Artificial para crear contenido, impulsados por el atractivo de la velocidad de producción y reducción de costes que ello supone.  Si bien su uso puede ser muy útil para documentos de uso interno, automatización de correos, presentaciones… utilizarlo para contenidos que vamos a publicar en nuestra web o blog con una intención de mejorar posicionamiento, visibilidad, resultados de búsqueda y captación de tráfico…puede tener efectos secundarios indeseados, ya que estos contenidos difícilmente cumplen las directrices E-E-A-T.  Cómo crear contenido que cumpla las normas EEAT Existen dos aspectos fundamentales para asegurarse de que el contenido producido y publicado sigue las recomendaciones EEAT de Google y, por tanto, tendrá un mejor posicionamiento en buscadores. Consideraciones Semánticas: Experiencia (Expertise) y Autoridad (Authoritativeness). Un contenido firmado por un redactor que hoy escribe de viajes, mañana de motor y pasado de tecnología, no cumplirá con la primera norma EEAT, es decir, la profundidad de conocimiento de un tema. De ahí la importancia de contratar redactores especializados y visibilizar en la firma de autor que quien ha creado el contenido es un experto en la materia. También surge una nueva figura en la creación de contenido, un rol bautizado como ‘validador’. Se trata de un experto que da fe al contenido publicado, en cuyo caso sí podría estar generado por un redactor no especializado e incluso por una IA. Si bien, combinar redacción especializada y validación especializada sería más óptimo. Este rol de validador de contenido también debe contar con su espacio de coautor en el contenido publicado para dar a entender a los motores de búsqueda que un especialista en la materia da fe sobre la veracidad y precisión de la información. Idealmente, debería también contar con su URL de coautor también. Este en un ejemplo perfecto de un blog que ya incorpora a sus contenidos la figura del validador: Consideraciones Técnicas: Experiencia del usuario y Confianza. Desde su introducción en las Directrices de Evaluadores de Calidad de Google, el concepto de E-E-A-T ha evolucionado y en 2022 se amplió para incluir el concepto «Experiencia del Usuario» como un componente esencial, reflejando la creciente importancia de proporcionar una experiencia de usuario positiva y satisfactoria. Esta evolución subraya el compromiso de Google con la promoción de contenido no solo informativo y creíble, sino también accesible y disfrutable para el usuario. Google ha enfatizado repetidamente que un alto nivel de E-E-A-T es crucial para los sitios web que quieren clasificarse bien en sus páginas de resultados de búsqueda, especialmente para aquellos nichos que incluyen finanzas, salud, seguridad, y temas que pueden impactar significativamente la felicidad, salud, o estabilidad financiera de los usuarios. La importancia del EEAT en el SEO El EEAT juega un rol cada vez más crucial en el SEO, impactando directamente en cómo Google evalúa y clasifica el contenido. Algunas de las razones por las que Google cada vez tiene más en cuenta estos cuatro puntos a la hora de clasificar las páginas son: Por tanto, invertir en contenido especializado es clave para el posicionamiento SEO y la captación de tráfico cualificado. Cómo mejorar el EEAT Mejorar el E-E-A-T de tu sitio web es fundamental para asegurar su credibilidad y autoridad en línea. Aquí hay estrategias efectivas para lograrlo: En Reportaro facilitamos contenido especializado creado por redactores expertos en la materia, así como revisión la especializada de contenidos por parte de expertos en diferentes áreas, todo con el objetivo de que los contenidos que publiques en tu web cumplan a rajatabla las directrices EEAT y maximicen tu posicionamiento. Desafíos comunes y cómo superarlos Al abordar un concepto tan nuevo como el EEAT es posible que nos encontremos con algunos problemas o incertidumbres. Algunos de ellos pueden ser: Falta de Reconocimiento o Autoridad: Contribuye con contenido como invitado en sitios autorizados en tu nicho y participa activamente en comunidades y redes sociales relacionadas. Esto puede ayudar a construir tu reputación y a obtener enlaces de calidad hacia tu sitio. Dificultades para Demostrar Experiencia: Asegúrate de que tu contenido sea creado o revisado por expertos en el tema. Utiliza perfiles de autores con credenciales verificables y comparte estudios de caso, investigaciones originales o análisis detallados para destacar tu conocimiento. En Reportaro te ponemos en contacto con autores expertos para que validen tu contenido. Problemas de Confianza del Usuario: Implementa medidas de seguridad como SSL, publica políticas de privacidad claras y asegura que la información de contacto sea fácilmente accesible. Las reseñas positivas y los testimonios también pueden aumentar la percepción de confiabilidad. Experiencia del Usuario pobre: Realiza pruebas de usabilidad para identificar y corregir problemas de navegación, velocidad del sitio o diseño. Asegurar que tu sitio sea “mobile-friendly” y accesible también es importante para optimizar este punto. En Reportaro te ayudamos a contactar con expertos para crear las mejores historias, así como para validar el contenido generado. Mediante las menciones y citas a expertos, mejoramos el EEAT de forma directa. ¡Prueba Reportaro y comienza a mejorar la autoridad de tu sitio web!

Cómo conseguir apariciones en prensa que impulsen tu marca personal o negocio digital

Tanto para las grandes empresas, una startup de reciente creación, o un profesional que quiere trabajar su marca personal, aparecer en noticias y periódicos es una parte fundamental de la estrategia de comunicación. ¿Por qué es importante salir en prensa? Es posible que alguna vez hayas escuchado el dicho ‘every company is a media company’, es decir, cualquier empresa -y hoy en día debemos añadir también a los profesionales independientes- debe considerarse a sí misma como una empresa de comunicación. Porque las apariciones en medios otorgan más visibilidad, atención y oportunidades con las que atraer a nuevos clientes o situarse como referente de confianza en el sector, o sea, reforzar la creación de marca.  En este contexto, es normal que si trabajas en Marketing y Comunicación o simplemente quieres mejorar tu marca personal te preguntes cómo se puede salir en los periódicos.  Seamos claros, conseguir apariciones en prensa no es sencillo. Los periodistas, medios de comunicación, blogs… tienen sus propias reglas y para que hablen de ti debes seguirlas… o, en ocasiones, ‘pasar por caja’. Por eso, obtener visibilidad en medios requiere una estrategia sólida que consiga que la noticia llegue al periodista adecuado y al medio perfecto.  Así lo corrobora Mónica González Ortín, CEO de AxiCom y profesional de la Comunicación con más de 25 años de experiencia, quien señala la importancia de que esta labor se lleve a cabo por profesionales que sepan configurar una planificación y estrategia de comunicación clara y coherente “para determinar con precisión qué mensaje transmitir, a qué audiencia y de qué manera y asegurar así la consistencia en la imagen y el mensaje de la marca, teniendo capacidad para lograr una presencia en los medios que fortalezca la imagen de la empresa y le permita alcanzar sus objetivos de comunicación”. 🔥¿Quieres conseguir apariciones en prensa? ¡En Reportaro te ayudamos! Por qué es importante aparecer en medios de comunicación Es innegable que los medios de comunicación proporcionan visibilidad a las marcas y negocios y que esta exposición mediática puede ser muy positiva para aumentar su visibilidad ante su público objetivo, además de potenciar su fortalecimiento, visibilidad y posicionamiento. Para la experta de AxiCom, una presencia constante y estratégicamente manejada en los medios de comunicación “ayuda a forjar y preservar una imagen positiva de la empresa, lo que influye directamente en la confianza y percepción de sus clientes, inversores y otros grupos de interés”.  Ahora bien, cuando se habla de visibilidad se hace en términos cuantitativos de audiencia, es decir, no se busca cualquier tipo de difusión sino aquella que impacte en el público objetivo.  Esto, al contrario de lo que se podría pensar, no suele conseguirse siempre a través de medios de comunicación generalistas y con grandes audiencias, sino que, la mayoría de las veces, se ha de trabajar con medios y periodistas especializados.  Tal y como señala la CEO de AxiCom, una presencia activa y estratégica en los medios puede proporcionar una ventaja competitiva significativa ya que “las empresas que comunican efectivamente sus valores diferenciales a través de los medios suelen destacar en el mercado, atrayendo más atención y preferencia de los consumidores”.  Qué tipos de aparición en medios existen Cuidar la relación con los periodistas, generar contenido que sea relevante –para la audiencia y para los propios medios– y conocer los distintos tipos de apariciones a los que puede optar cada marca es esencial para no fallar en la estrategia de comunicación. En función de cómo se consiga la publicación en el medio, podemos distinguir entre los siguientes tipos de visibilidad: Aparición orgánica A este tipo de aparición se le denomina orgánica o natural porque es la vía menos forzada para que cualquier negocio o marca personal aparezca en prensa. Sucede porque un periodista considera que un profesional o determinada empresa tienen un testimonio de valor para un reportaje que está preparando y, por lo tanto, se sirven de sus declaraciones u opinión especializada en la materia sobre la que tratará el contenido. Por ejemplo, si soy un periodista y estoy preparando una historia sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en el mercado laboral, me interesará hablar con ingenieros en la materia, responsables de recursos humanos, directivos de empresas tecnológicas… Así, estos facilitan su visión especializada en el tema y obtienen una aparición y mención en el reportaje publicado. En este tipo de colaboración ganan ambas partes, pues el periodista encuentra fuentes fidedignas para sus temas y, al mismo tiempo, las fuentes consultadas ganan visibilidad, se consolidan como autoridades en su sector y dan a conocer su negocio o marca personal.  De esta manera las compañías no están haciendo publicidad, pero el público recibe igualmente el mensaje con un impacto positivo, lo que es de gran utilidad para posicionarse en el mercado.  🔥 Precisamente, Reportaro facilita a través de su plataforma la conexión de periodistas con expertos, generando así decenas de apariciones orgánicas en medios para empresas y profesionales. A través de Notas de Prensa Es aquella noticia redactada con tono periodístico que genera una empresa y distribuye a los medios. Las notas de prensa pueden ayudar a que la empresa y sus productos o servicios sean más conocidos en el sector. Aquí, opina la experta de AxiCom, es esencial ofrecer contenido pertinente y oportuno a los periodistas, editores y otros medios de comunicación además de “conectar con temas actuales ya que los medios están siempre buscando nuevas perspectivas sobre temas de interés y de actualidad”.  Redactar una nota de prensa que interese a los periodistas no es tan sencillo como puede parecer a simple vista. González Ortín advierte que, para tener éxito, habrá que tener en cuenta algunos puntos importantes como transmitir noticias destacas y huir de aquellas irrelevantes; personalizar la nota de prensa para diferenciarse de la competencia; usar el estilo periodístico –midiendo fondo y forma–; dar un enfoque original y facilitar cualquier ampliación de información posterior.   La nota de prensa también es el medio más efectivo para gestionar eficazmente las crisis que pueda atravesar una compañía, puesto que es ella misma la que genera el comunicado y puede trasladar su relato a los medios. Mediante «Branded Content» o contenido patrocinado Es una estrategia de creación de contenidos que se realiza a partir de un acuerdo entre la marca y el medio donde va a aparecer. Los puntos a favor de este tipo de aparición en prensa es que la marca controla lo que se quiere contar y que se garantiza la visibilidad, previo pago, en los medios de comunicación.  Es importante que, para que este contenido cale entre los lectores, se enfoque en transmitir valores y emociones a través de un storytelling que no sea demasiado publicitario ni intrusivo, de lo contrario se conseguirá el efecto contrario al deseado. Las grandes cabeceras y medios prestigiosos disponen de un departamento publicitario y tarifas que puedes consultar directamente con ellos. También debes tener en cuenta que muchos de ellos identifican en sus medios digitales el Branded Content, es decir, sitúan un rótulo de ‘Patrocinado’ o modifican el aspecto del contenido para que a su audiencia le quede claro que no se trata de una noticia. En medios locales o pequeños blogs también se puede conseguir una aparición previo pago, siendo más habitual que el contenido se camufle en el medio como una noticia más. Uno de los aspectos más interesantes en la actualidad del Branded Content es la posibilidad de hacer diseños ad-hoc para estas acciones que elevan la experiencia del lector. Es el caso de esta colaboración entre IKEA y Diario ABC, en la que también ha participado Reportaro facilitando expertos en Salud para diversos contenidos de hogar y salud mental. Por último, en el caso del Branded Content también se puede solicitar un enlace que apunte desde la noticia del medio a nuestra web o una página de destino a la que nos interese llevar tráfico o mejorar su posicionamiento SEO. Hack News Es un término poco conocido, pero muy de moda entre los equipos de Marketing y Comunicación de las startups, en cuyas fases tempranas anhelan la visibilidad en medios para dar a conocer su servicio o producto. Habitualmente no pueden permitirse un Branded Content o una agencia dedicada, por eso exprimen tácticas más propias del ‘growth hacking’ aplicadas a Comunicación. Establecer relaciones con periodistas. Seguir y conectar con aquellos periodistas que escriben de forma habitual sobre una temática que está en el radar de tu producto o servicio. Empezar a aparecer en su feed de forma natural comentando sus últimos reportajes -siempre que tengas una opinión especializada sobre el tema-, ‘coincidir’ en algún evento para que te conozcan personalmente y puedes hacerles tu pitch… Buscar perchas informativas. Estar atento a grandes acontecimientos que sucedan en el sector en el que operas. Retomando nuevamente el ejemplo de la Inteligencia Artificial, si se produce un terremoto como sucedió con el despido y posterior readmisión de Sam Altman (OpenAI, ChatGPT), da por seguro que los periodistas van a cubrir el asunto. Si has trabajado bien la parte anterior de relaciones, puedes ofrecerte para que cuenten con tu punto de vista especializado en el asunto. Aprovechar los ‘Día de…’. Trabaja con un calendario de fechas señaladas que puedas vincular a tu operativa. Por ejemplo, si estás en el sector Viajes, puedes aprovechar San Valentín para lanzar una comunicación de los destinos románticos más solicitados. Este tipo de acciones tienen mejor encaje en medios locales. Confeccionar estudios e informes. Tu empresa genera datos y estos se pueden traducir en contenidos de interés para los medios. Por ejemplo, recuerdo cuando en uno de mis anteriores trabajos en un marketplace para desarrolladores de software les preguntamos a los usuarios por sus ingresos anuales y, en base a sus respuestas, hicimos un estudio de sueldo medio del programador informático que tuvo muy buena acogida en los medios. Son solo algunas de las ideas y tácticas que puedes emplear para conseguir visibilidad en prensa con tus propios medios. La importancia del plan de medios Será imposible aparecer en noticias, periódicos y medios de comunicación sin un plan de medios que ayude a trazar una estrategia efectiva para ganar visibilidad y reconocimiento, aumentar la credibilidad y confianza de la marca, atraer a clientes potenciales o gestionar situaciones de crisis o reputación. Llamamos plan de medios a la planificación estratégica en el ámbito de la comunicación que se realiza para determinar los canales en que un negocio difundirá información relevante sobre la marca para conseguir llegar al público objetivo a través de campañas o acciones.  Para alcanzar estos objetivos son necesarias la planificación y definición de estrategias y acciones, pero sobre todo es esencial elegir los medios correctos para llevarlas a cabo. Elaborar un plan de medios pasa por realizar, en primer lugar, un análisis de los objetivos del negocio y del presupuesto del que se dispone. Además, se deben tener en cuenta aspectos como el público al que el medio se dirige, los periodos de publicación, y los diferentes formatos. Una vez determinados estos puntos, se podrá comenzar a trazar la estrategia sobre cómo hacer llegar una noticia a los medios de comunicación, valorar si vale la pena contratar publicidad en periódicos o si es mejor optar por alguna modalidad de las apariciones en prensa que hemos mencionado con anterioridad.   Cómo trabajar una buena relación con los medios Tener una buena relación con los medios y los periodistas es clave para que las noticias que generemos aparezcan en prensa. Desde AxiCom nos dan las claves para que esta relación sea fluida y se consolide con el tiempo. Qué hacer para construir una buena relación con los medios Qué debemos evitar para construir una buena relación con los medios Tal y como concluye la experta, “en el mundo actual donde la información y la percepción juegan un papel crucial, una estrategia de PR bien ejecutada es indispensable para el éxito y la sostenibilidad de cualquier negocio”. ¿Quieres que tu negocio aparezca en prensa? Reportaro te ayuda a visibilizarlo con apariciones en prensa y colaboraciones con muchos medios de comunicación en español.

Potencial de las Relaciones Públicas o PR para las empresas

Toda empresa necesita de una buena reputación y un público fiel para ganar peso y notoriedad, y aunque conseguirlo dependa de varios factores nadie pone en duda que la labor del departamento de Public Relations (PR) es fundamental para alcanzarlo. Un buen trabajo de las Relaciones Públicas puede hacer que un negocio crezca en la dirección correcta y también permite al público entender lo que la empresa puede ofrecer, por eso es tan importante tener el PR en cuenta y trabajarlo día a día. 🔥¿Quieres aumentar el PR de tu empresa? ¡Regístrate en Reportaro! Definición de PR La Public Relations Society of America (PRSA) define las Relaciones Públicas o PR como el proceso de comunicación estratégica que construye relaciones ventajosas entre las organizaciones y sus respectivos públicos de manera recíproca. La figura del PR es relativamente reciente, surge en pleno S.XX empujada por lanecesidad de las grandes compañías de comunicarse con sus audiencias y transmitiruna imagen positiva así como generar confianza en los medios. Así, PR es el conjunto de técnicas y estrategias relacionadas con la gestión de la comunicación de una persona o empresa de cara al público, y especialmente a los medios de comunicación. De hecho, las Relaciones Públicas son esenciales para el éxito de cualquier empresa, especialmente cuando el valor de una acción depende de la confianza del público en una empresa o marca. Y, aunque suelen confundirse, Alexandra Dupuis, PR Coordinator en Digital Menta y especialista en relaciones públicas y comunicaciones, señala que, “las relaciones públicas, la publicidad y el marketing son disciplinas complementarias pero distintas”. PR y publicidad No hay que confundir el PR con la publicidad, ya que el PR no intenta promocionar necesariamente un producto o servicio, sino que lo que pretende es lograr masificar información de forma espontánea e influir en las decisiones de consumo. Algo que consigue de forma orgánica utilizando canales como las notas de prensa, las newsletter, RRSS o medios de información. Qué es PR marketing Las Relaciones Públicas en márketing son una parte integral de la estrategia de cualquier compañía que busca aumentar su visibilidad, construir relaciones con sus clientes y mejorar su reputación. Para Dupuis, “Mientras que la publicidad se centra en crear mensajes para promocionar productos o servicios, el marketing aborda la identificación y satisfacción de las necesidades del cliente”. A fin de cuentas, y según la PR Coordinator en Digital Menta, el PR se enfoca en construir y mantener relaciones positivas con diversos públicos, utilizando tácticas que van más allá de la promoción directa. Acciones de Relaciones Públicas para tu empresa No solo es importante tener claro qué es PR, si no su función dentro de una organización. Tal y como explica Alexandra Dupuis, el profesional de relaciones públicas gestiona la percepción y reputación de una empresa, organización o persona estableciendo conexiones significativas, especialmente con los medios de comunicación en el caso de un gabinete de prensa. Además, se encargará de gestionar la comunicación en momentos clave y de construir una imagen positiva. Aun así, la relevancia de las acciones va a depender mucho de los objetivos, tal y como señala Begoña González, cofundadora de Be Now y experta en marketing digital y comunicación. Estas son algunas de las acciones que puede desarrollar un PR: En definitiva, el rol de PR debería ser transversal, siendo capaz de manejar relaciones con medios de comunicación, usuarios, proveedores y otras instituciones. Para qué sirve el PR En resumidas cuentas, el trabajo del PR es comprender la organización y sus principales objetivos, diseñar estrategias y entender qué se necesita desde el punto de vista de la comunicación. Además, las acciones de Relaciones Públicas pueden ir más allá: Para la cofundadora de Be Now, “el trabajo del PR debe ser omnipresente y casi omnipotente en una compañía” ya que debe saber todo lo que pasa en la organización para poder detectar oportunidades de impactar en medios y “discernir lo que es relevante para los medios y los mensajes que se van a transmitir”. PR tradicional y el PR digital Tal y como apunta Dupuis, “la diferencia entre relaciones públicas tradicionales y digitales a menudo se basa en los canales y la velocidad de difusión” Mientras que el PR Digital se enfoca en trabajar en campañas que se ejecutan en plataformas digitales enfocadas a un público objetivo, el PR tradicional trabaja la comunicación estratégica a través de canales clásicos, como periódicos, revistas, radio, televisión, presentaciones o eventos. Sin embargo, en la actualidad, un buen PR también debería saber manejarse en el uso de nuevos medios (RRSS, foros, blogs, mailing…), aumentar la interacción en las redes sociales, resolver la mala reputación online o incluso establecer relaciones con ‘influencers’ o líderes de opinión. Por ello, hoy en día el PR o Relaciones Públicas se vale tanto de medios tradicionales como de medios digitales para desempeñar su labor. Normalmente, las empresas suelen contar con más de un PR dentro del departamento de PR marketing digital. Por último, destacar que “en el entorno digital, la información puede difundirse rápidamente a través de plataformas en línea, mientras que, en el ámbito tradicional, la difusión puede depender más de los calendarios temáticos de los medios impresos”, tal y como señala la PR Coordinator en Digital Menta. Además, los tiempos en los que se mueven los medios impresos son mucho mayores que los medios online, que tienen capacidad de publicar de forma inmediata, por lo tanto, los calendarios de trabajo y las y planteamientos de trabajo en ambos casos serán muy diferentes. Tipos de PR Los tipos de PR o Relaciones públicas pueden variar según la naturaleza de la empresa, ya que cada tipo se adapta a necesidades específicas, contribuyendo a la construcción de la reputación y la percepción de la marca. Aquí detallamos algunos de los más comunes. ¿Qué es un Plan de Relaciones Públicas? Un plan de relaciones públicas es una guía estratégica que garantiza la coherencia en la comunicación. Además, permitirá crear relaciones de beneficio, alianzas comerciales y atraer la atención de medios de comunicación. La finalidad del plan de PR es obtener relaciones internas y externas que ayuden a alcanzar los objetivos y ayudar a actuar de manera eficaz y coherente a la empresa ante momentos de crisis. Actualmente las crisis de publicidad negativa más comunes se originan en redes sociales, donde los usuarios pueden mostrar una imagen negativa de la marca, lo que puede derivar en una crisis de reputación. Para predecir cualquier tipo de crisis, el departamento de relaciones públicas deberá crear una estrategia que contenga una ruta detallada con un plan a seguir, a fin de disminuir cualquier impacto negativo. En definitiva, “un plan de relaciones públicas implica la identificación de objetivos claros, la definición de audiencias clave, la creación de mensajes coherentes, la selección de canales adecuados y la evaluación continua del impacto”, resume Dupuis. ¿Qué es el PR para Startups? Todas las empresas pueden beneficiarse de un plan de PR, incluso las startups. Alexandra Dupuis añade que, “esto incluye aprovechar eventos de lanzamiento, hitos o colaboraciones estratégicas, participación en comunidades relevantes y la creación de narrativas emocionantes que destacan la singularidad de la startup”. Begoña González, opinaría en la misma línea, para esta experta la clave para un plan de PR para startup radicaría en, “ser diferencial y contar las cosas desde una perspectiva periodística, buscando el valor que tienen los productos o servicios que ofrece la empresa, encontrando el ángulo para mostrar su relevancia para la sociedad, ya sea porque suponen un avance, un beneficio, una transformación o una oportunidad”. Ahora bien, la estrategia de PR para startups debería tener en cuenta algunas particularidades. Para la PR Coordinator de Digital Menta, la narrativa debe enfocarse en la historia intrínseca de la startup y crear conexiones emocionales que generen empatía. También sería esencial construir una base sólida mediante la comunicación transparente y auténtica para “crear la confianza esencial para navegar por los desafíos del emprendimiento con solidez y credibilidad”. En definitiva, una estrategia de PR bien ejecutada puede ser la clave para destacar en un entorno competitivo y dinámico de las startups. Tal y como concluye Dupuis, las Relaciones Públicas son esenciales en el panorama empresarial actual ya que ofrecen una herramienta poderosa para construir y mantener la reputación de una empresa, independientemente de su tamaño o sector. Eso sí, sin olvidar, como señala Begoña González, que “el trabajo del PR es una carrera de fondo”. En Reportaro te ayudamos a mejorar tu PR creando relaciones con periodistas y medios. ¡Prueba nuestra herramienta y comienza a mejorar tus relaciones públicas!

Cómo redactar una nota de prensa que interese a los periodistas

Uno de los objetivos de cualquier compañía, marca o servicio es posicionarse entre el público ganando notoriedad. La nota de prensa puede ser una buena herramienta de marketing para conseguirlo.  La finalidad de una nota de prensa es captar la atención de los periodistas para lograr difusión en los medios de comunicación y llegar a un número más elevado de público. Saber cómo hacer una nota de prensa es útil para dar a conocer nuevos proyectos o productos, establecer una sólida red de contactos, ofrecer material para reportajes o asentar futuras colaboraciones.  Pero, para elaborar una nota de prensa exitosa, es necesario cuidar ciertos elementos, seguir una estructura clara y tener en cuenta otros detalles importantes. A continuación, despejamos las dudas para saber cómo redactar una nota de prensa relevante de manera sencilla y efectiva, y conseguir así el impulso que todo proyecto necesita. ¿Qué es una nota de prensa? También conocida como boletín de prensa o comunicado de prensa, la nota de prensa es un comunicado oficial (normalmente lanzado a través de un medio digital) que se envía a los periodistas para que estos, a su vez, le den difusión en los medios especializados. Una nota de prensa no es lo mismo que una noticia, aunque pueden tener puntos en común: en la nota de prensa lo que se intenta es dar a conocer una novedad, un producto o servicio relacionado con una marca y, aunque puede ser más o menos formal o periodística, el tono se podrá adaptar a las características de cada compañía. Además, es importante que la nota de prensa llegue solo a los periodistas especializados en los temas a tratar. ¿Para qué sirve una nota de prensa? Dicho de manera muy rápida: la nota de prensa sirve para conseguir cobertura y respaldo positivo en los medios. Normalmente las compañías tienen departamentos especializados en márketing, comunicación o relaciones públicas que se ocupan de, entre otras cosas, elaborar las notas de prensa para que el contenido sea atractivo para los periodistas y, de esta manera, lograr máxima difusión. Los periodistas, sobre todo desde que se dio el salto al periodismo digital, tienen que buscar nuevas historias y contenidos a diario, y las notas de prensa pueden inspirarles para conseguirlo. Por eso es importante incidir en que no sólo es necesario saber cómo escribir una noticia, sino elaborar una nota de prensa que aporte un extra que la diferencie del resto. Cómo hacer una nota de prensa para que destaque Hoy en día los periodistas reciben docenas de notas de prensa a través de su correo electrónico, y muchas tienen todas las papeletas de acabar en la papelera directamente. ¿Cómo evitarlo? Teniendo en cuenta los siguientes puntos. Lo importante es no perder de vista que la nota de prensa debe ser considerada como una pieza valiosa de contenido de márketing y que debe ofrecer siempre un valor añadido al periodista.  En este sentido, el periodista del canal de formación de EL PAÍS, Nacho Meneses, opina que, “la nota de prensa tiene que ofrecer un valor añadido, algo nuevo y relevante, una mirada nueva sobre un tema de actualidad, un estudio que llame la atención sobre algo importante…”.  Por poner dos ejemplos, Renfe hace unos meses lanzó con una nota de prensa en la que apenas se podía leer la información porque estaba vandalizada. Con ella se intentaba llamar la atención sobre el coste que tiene limpiar los trenes de los graffitis.  Por su parte, Amstel envió una nota de prensa con correcciones y anotaciones (que daban a entender que no se trataba de la versión definitiva del comunicado) para reforzar el tema de la campaña “En Amstel hacemos muy bien la cerveza, en lo demás, hacemos lo que podemos”. Ambas notas de prensa fueron un éxito. Plantilla de nota de prensa Hay muchos ejemplos de cómo hacer una nota de prensa, pero lo mejor es tener claro el esquema básico que se debe seguir para redactar una y adaptarlo al estilo y necesidades de cada compañía.  No hay que olvidar que las notas de prensa son artículos completos con toda la información, siguiendo la redacción periodística de pirámide invertida que consiste en incluir en las primeras líneas del texto la información más relevante para el lector para captar su atención. Una nota de prensa generalmente incluye los siguientes elementos: Como hemos dicho antes, cada nota de prensa deberá adaptarse al medio y no al revés, por lo que es fundamental que este esquema sirva de inspiración, pero que cada compañía encuentre la fórmula que mejor le funciona dependiendo de lo que necesite comunicar. Errores típicos al redactar una nota de prensa Antes de darle al botón de enviar, no está de más repasar algunos de los errores típicos que suelen cometerse al redactar una nota de prensa.  Último paso: envío de la nota de prensa Para que la nota de prensa cumpla su función es necesario enviarla, obviamente. Sin embargo, no por mandarla a más contactos tendrá más repercusión.  El primer paso es asegurarse que los periodistas que la reciben están relacionados con la temática o el producto que se intenta comunicar. Para ello, se deberá confeccionar una mailing list con todos aquellos profesionales que puedan estar interesados en la información que puede proporcionar la compañía. Eva Bárcena señala que “no tener las bases de datos al día, podemos impactar con notas de prensa a periodistas que ni siquiera están interesados en esa temática”.  Se pueden conseguir estos mails en directorios o a través de páginas como LinkedIn. Es importante dar la opción de darse de baja de esta lista si así lo desean, porque además de un imperativo legal, es una forma de tener más éxito ya que aportará credibilidad a la compañía.  Asimismo, es importante señalar que un ritmo regular de envíos de notas de prensa es recomendable, pero de nuevo habrá que tener cuidado en no excederse si no se desea conseguir el efecto contrario.  Consejos para que una nota consiga difusión  Ahora que ha quedado claro cómo hacer una nota de prensa, solo hará falta tener estos consejos en cuenta para que el envío sea todo un éxito.  Conclusión Hasta aquí toda la teoría necesaria para saber cómo hacer una nota de prensa, el último paso siempre es poner en práctica todos estos consejos y encontrar el estilo que mejor encaje en la estrategia de comunicación de la compañía para generar impacto.  Si necesitas ayuda para que tus notas de prensa sean un éxito, lo más aconsejable es delegar ese trabajo en manos de profesionales. Reportaro ofrece diferentes servicios para gestionar la comunicación de tu proyecto o compañía, como la redacción de comunicados y notas de prensa; su distribución y seguimiento; la publicación en medios de comunicación nacionales, internacionales o en blogs especializados.

El fenómeno newsletter: ¿cómo iniciarse en la escritura de un boletín?

Ahora, en pleno 2021, blogosfera y derivados han quedado relegados a un segundo plano frente a las newsletters, un formato ampliamente escogido por autores y escritores que cada vez suma más adeptos. Muchos las eligen incluso antes del café matutino, el scroll en Instagram o la consulta de Twitter.

Diez claves para generar confianza en los medios. La utilidad social y la viabilidad del periodismo dependen de ello

La confianza en las noticias en España es muy baja. Solo el 36% de los usuarios españoles les da credibilidad, mientras que el porcentaje de escépticos es casi idéntico, según el Digital News Report 2021. Aunque los niveles se han estabilizado en el último año, la caída había sido pronunciada desde 2017, cuando la población confiada superaba por poco la mayoría de los usuarios. Estos datos sitúan al país en el puesto 33 de los 46 analizados, a gran distancia del 65,1% que refleja Finlandia, el territorio cuyos ciudadanos confían más en la información publicada. Sin embargo, el informe muestra que esta falta de confianza no implica un desinterés por la información, ya que el grupo más numeroso de usuarios es el de los interesados escépticos, que demandan información pero no confían en ella. Sin duda, la sensibilidad de los españoles hacia los bulos influye en este fenómeno. España es el sexto país donde más preocupa la desinformación (67%), con una especial exposición a bulos sobre política y salud. Sin embargo, resulta destacable que los medios de comunicación y los periodistas no son los principales señalados como fuentes de desinformación. Por ejemplo, en relación con la pandemia cuatro de cada diez afirman que los bulos tienen un origen político, mientras que solo el 11% apunta a los medios. Por otro lado, las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea preocupan a la mitad de los encuestados como canales para la circulación de los bulos, mientras que los sitios de los medios se quedan en un 20%. En cualquier caso, las cifras son demasiado altas para un sector profesional cuyo propósito consiste precisamente en lo contrario. “La función social del periodismo es la de actuar como vigilante del interés público”, escribe la profesora Guadalupe Gómez, que lo responsabiliza de “informar verazmente para fomentar la reflexión, la negociación y la toma de decisiones sociales que mejoren la democracia”. De ahí que algunos responsables de organizaciones periodísticas, como Alejandro Laso (El Confidencial), Juanlu Sánchez (eldiario.es) y Eva Belmonte (Civio), coincidan desde hace años en que la mayor innovación es reconectar con la sociedad. No solo en cuanto a los canales y formatos, sino también a la fiabilidad y utilidad de la información. Además de potenciar la misión social del periodismo, la confianza permite diseñar modelos de negocio rentables basados en el pago directo por la información, por los que la industria está apostando en la actualidad. Aunque también existen otros factores, como la experiencia de usuario, la personalización, la exclusividad, la especialización y el posicionamiento ideológico, diversos estudios científicos documentan la correlación entre la confianza de los lectores en la marca periodística y su predisposición a pagar por contenidos digitales. A continuación, se propone un decálogo de buenas prácticas para medios y profesionales que contribuyen a incrementar la confianza y, con ella, el valor social y económico del periodismo. 1) Rendir cuentas implantando un alto grado de transparencia en la organización La rendición de cuentas es un proceso que permite a los usuarios conocer cómo y por qué se toman las decisiones editoriales y comerciales en los medios. Por lo tanto, funciona como medio de autorregulación, ya que facilita comprender a qué tipo de intereses obedecen. Según los expertos en el campo Mauri-Ríos y Ramón-Vegas, “su función esencial es supervisar, controlar, criticar y examinar la evolución y calidad de la información periodística”, lo cual es especialmente importante en un contexto de crisis del sector. Como los investigadores aseguran en otro estudio con Díaz-Campo, los medios españoles todavía tienen que mejorar sus instrumentos de transparencia y dotarlos de una mayor visibilidad que extienda su uso. De hecho, han creado un test que permite a las organizaciones evaluar sus carencias. Sin embargo, también existen algunos casos de probado éxito, como eldiario.es. El modelo económico de la cabecera depende en gran medida de las aportaciones de sus socios, lo que hace esencial conservar su confianza. Por ello, eldiario.es publica anualmente un desglose detallado de sus cuentas, algo que también hacen otros medios españoles como La Marea y Civio, y su director, Ignacio Escolar, publica regularmente en un blog para explicar ciertas decisiones. Las publicaciones corporativas de este estilo han proliferado en los últimos años, con ejemplos destacables como la newsletter mensual de El Orden Mundial a sus socios. Sin embargo, el desglose de las cuentas sigue siendo un tabú para muchos medios de comunicación. 2) Separar de forma evidente la publicidad y la información Los usuarios de medios deben tener claro cuándo se están exponiendo a contenidos cuyos propósitos van más allá de los informativos, y para ello se deben emplear todos los recursos gráficos, técnicos o editoriales que sean necesarios. Quizás sea la primera norma que se aprende en las facultades de periodismo, pero su puesta en práctica en el mercado mediático no resulta tan evidente. Más si cabe con la aparición de formatos digitales que desdibujan las fronteras entre lo editorial y lo comercial, como plantea el profesor de Periodismo García-Avilés. Por ejemplo, el branded content o contenido de marca, que tiene la doble finalidad de representar unos valores corporativos a la vez que aporta información relevante y atractiva a la audiencia. O el marketing de afiliación, mediante el cual un redactor selecciona una lista de productos que puede resultar útiles al lector pero por cuya compra el medio recibe una comisión. Como señalan los investigadores Carvajal y Barinagarrementería, se trata de formatos lícitos, además de beneficiosos para la economía de los medios, pero siempre y cuando el lector sea consciente de que se expone a contenidos publicitarios. Solo de este modo no se compromete la credibilidad de la marca periodística. 3) Manejar una buena agenda propia y citar bien a las fuentes La calidad de la información periodística está supeditada, entre otros criterios, a una buena selección de fuentes diversas y relevantes, según estudios científicos tanto nacionales como internacionales. En este sentido, uno de los aspectos más influyentes para generar confianza en la información es el nivel de autoridad de las fuentes. En un contexto en el que casi todo el mundo tiene una opinión sobre los hechos de actualidad, el periodismo debe encontrar a las personas más preparadas para aportar una perspectiva pertinente y fundamentada. La transparencia a la hora de citar a las fuentes también influye en la credibilidad de la información. El proyecto Periodismo Transparente, desarrollado por Público con financiación de Google, evalúa la trazabilidad de las noticias mediante ocho indicadores, de entre los que destaca la correcta aparición de las fuentes en el texto como criterio más valorado. El manifiesto del proyecto, que lucha contra la crisis de credibilidad del periodismo, expone que los ciudadanos confían más en la información si conocen quién la inspira, a excepción de casos en los que las fuentes requieran de protección por su condición de víctimas o denunciantes. 4) Acudir a los datos para trascender el periodismo de declaraciones Cuando existan datos disponibles sobre una materia es necesario que el periodista los analice por sí mismo, en lugar de reproducir declaraciones de terceros, que pueden errar o incluso introducir sesgos intencionados. Aunque manida, resulta apropiada la metáfora que reza que el trabajo del periodista no consiste en dar voz a los que dicen que llueve y a los que aseguran que no, sino abrir la ventana para comprobarlo y transmitírselo a quienes no pueden hacerlo. Los datos no mienten, y por eso el periodismo de datos ha sido reconocido como un antídoto contra el periodismo de declaraciones y una baza para la recuperación de la credibilidad. Resulta interesante observar cómo ha proliferado esta disciplina en los medios durante la época de pandemia, en un contexto de notable incertidumbre y florecimiento de la desinformación. Las mayoría de las organizaciones periodísticas con voluntad de servicio han entendido la necesidad de información fiable y han apostado por este tipo de formatos. Destaca el caso de El País, con su newsletter semanal sobre coronavirus, publicada por el ingeniero y periodista de datos Kiko Llaneras, y la publicación de piezas como esta sobre los contagios, que ya se ha convertido en el contenido digital más visitado en la historia del medio. 5) Publicar las metodologías de análisis y practicar el periodismo abierto No obstante, el tratamiento de los datos per se no asegura que la información carezca de sesgos. Para ello, resulta conveniente explicar con detalle qué razones y métodos han guiado a los periodistas durante la investigación mediante la inclusión de un apartado metodológico. Como señalan los investigadores Marín-Sanchiz y Arias, “reconocer los motivos que han llevado a escoger fuentes determinadas y cómo se han tratado los datos reduce al mínimo los riesgos de que el periodista introduzca informaciones o enfoques parciales de forma velada”. Ejemplos de buenas prácticas son, entre otros, el propio diario El País y especialmente Civio, que dedica entre 1.500 y 4.000 palabras a estos fines en cada proyecto. En la misma línea, existen una tendencia entre los medios de comunicación innovadores a liberar sus datos en bruto para que los usuarios puedan comprobarlos e incluso aportar nuevas interpretaciones o enfoques. Este periodismo, conocido como abierto o de código libre, también favorece la confianza de los usuarios hacia las organizaciones, ya que incrementa la transparencia y facilita la colaboración, según Díez-Garrido y Renedo. 6) Ser honestos y publicar un manifiesto de valores Los españoles demandan de los medios una información plural (76%), neutral (70%) y ecuánime (62%), según el Digital News Report 2021. En este sentido, los expertos coinciden en gran medida en que la objetividad completa es una utopía para el periodismo. La mera elección de las palabras que se utilizan para comunicar ya supone un tratamiento subjetivo de los hechos, por lo que la honestidad es a lo máximo (y lo mínimo) a lo que se puede aspirar. De esto modo, ya que los medios de comunicación mantienen una línea editorial y defienden una serie de valores, una manera de incrementar la confianza de los usuarios es hacerlo de forma honesta mediante la declaración pública de sus principios. Los manifiestos de valores en las webs de los medios resultan una forma habitual de hacerlo. La Marea, por ejemplo, reconoce su adhesión a causas como la soberanía de los pueblos, el republicanismo, la memoria histórica y el respecto por el medio ambiente, entre otras. La revista Panenka, por su parte, subraya su interés por temas sociales relacionados con el deporte y su desprecio por la autocensura, e incluso un organismo público como la BBC preconiza el respeto por la diversidad, el trabajo en equipo y la honestidad. 7) Mantener un buen sistema de fe de erratas para evitar desinformar Cometer errores es algo habitual en cualquier actividad humana, y el periodismo no es una excepción. Sin embargo, la información es una materia prima sensible sobre la que las imprecisiones pueden tener un efecto especialmente nocivo. La desinformación no solo parte de fuentes malintencionadas, sino también de errores periodístico o incluso lingüísticos. Por ello, es importante que los medios de comunicación rectifiquen por medio de una fe de erratas adecuada. La directora de Clases de Periodismo, Esther Vargas, afirma que las rectificaciones deben aparecer en la misma página que el error o dedicarle un espacio más amplio si se trata de un error grave, y exponer de forma sincera y clara los datos o planteamientos equivocados. Hace un lustro, este tipo de prácticas todavía no eran habituales en las versiones digitales de los medios españoles, que aprovechaban las posibilidades de Internet para corregir los errores de forma inadvertida. Solo las cabeceras internacionales más reconocidas, como el New York Times, dedicaban un espacio a la fe de erratas, que incluso se consideraba una innovación en el ecosistema digital. No obstante, la publicación de estas rectificaciones públicas ha ido creciendo paulatinamente, e incluso algunos medios como eldiario.es animan a sus lectores a reportar cualquier error que puedan encontrar en sus contenidos. 8) Remarcar la fecha de publicación para dificultar que se descontextualicen La descontextualización es, junto al puro engaño y la exageración, una de las formas más habituales de desinformación en la actualidad, según un estudio de la Universidad de Navarra. Consiste en la adopción de noticias, imágenes o vídeos reales, a menudo de meses o incluso años atrás, que se sitúan falsamente en el presente, en un contexto que no es verdadero. Para evitar que sus informaciones se utilicen de este modo, y que su marca periodística pierda credibilidad, los medios de comunicación deben incluir siempre la fecha de publicación de manera fácilmente visible. Un principio que también se recoge en las recomendaciones del proyecto Periodismo Transparente. Las principales organizaciones de noticias españolas cumplen con este principio. No obstante, cabe destacar una iniciativa introducida por el medio británico The Guardian, que, además de anotar la fecha de elaboración del contenido, calcula el tiempo que ha trascurrido desde entonces. Este contador se sitúa al inicio de la noticia, en un recuadro amarillo chillón, de forma que se pueda identificar con facilidad antes de comenzar la lectura y se dificulte en gran medida la descontextualización. 9) Crear vínculos con la comunidad a través de múltiples plataformas La participación conjunta de la audiencia, los periodistas y los medios de comunicación en un debate multiplataforma también favorece la construcción de confianza mutua. Según el investigador experto en redes sociales Omar V. Rosas, lo interesante de las redes de confianza establecidas entre lectores y periodistas es que se transforma el concepto de confianza tradicional, basada solo en el historial de reputación de los medios, para convertirla en una confianza interpersonal, asentada en la experiencia particular de cada usuario. Es decir, que las plataformas y entornos externos a la web del medio no solo sirven como canales de distribución de contenidos periodísticos, sino que ayudan a conectar con la comunidad, responder a sus preguntas e inquietudes y establecer una relación de confianza. En este sentido, es destacable el caso de Maldita.es, que además de las redes sociales tradicionales, emplea un un canal de Twitch y un servidor de Discord para fomentar la vinculación con los usuarios más activos. 10) Cuidar la marca periodística y ofrecer información de proximidad En definitiva, las recomendaciones enumeradas en este decálogo redundan en el cuidado de la marca periodística, a la que los usuarios asignan un cierto nivel de credibilidad y confianza. De hecho, a pesar de la desconfianza generalizada en las noticias, el Digital News Report 2021 refleja que la mayoría de la población todavía confía en las principales marcas periodísticas españolas, con un promedio de 5.3 puntos sobre 10, aunque se han producido caídas notables durante el último año. Por otro lado, el estudio señala la importancia de cubrir la información de proximidad, pues los medios locales y regionales son los que mejores cifras de confianza presentan.

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