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Chema Valero | Publicado el 20 de Octubre de 2020

Periodismo de datos: cinco consejos para especializarte en una disciplina con demanda laboral

El periodismo de datos ha dejado de ser una innovación para convertirse en una realidad. Hace ya 13 años desde que el New York Times fundara su Interactive News team, con el objetivo de contar historias basadas en datos, y la mayoría de las grandes cabeceras han seguido su estela. En España, el fenómeno es más reciente: El Confidencial fue uno de los pioneros, al crear en 2013 su Unidad de Datos ; El Mundo Data apareció en 2015; y en 2019 nació el equipo de datos de El País, que antes contaba con el Equipo Exprés, encargado de contextualizar los temas de actualidad inmediata. Incluso han emergido proyectos independientes relacionados con la especialidad, como Civio o Datadista. El periodismo de datos florece.

Sin embargo, los medios tienen un problema: los perfiles profesionales necesarios para cultivar esta disciplina son muy especializados, lo que hace que la demanda exceda la oferta laboral, y resulten escasos y cotizados. Una paradoja en una profesión, la de periodista, que solo en España arroja una cifra de en torno a 7.000 parados . En las últimas semanas, varios casos ilustran esta idea. Marta Ley se sumó a la larga lista de profesionales que han dejado El Mundo Data para incorporarse a otros proyectos, con lo que la sección queda prácticamente sin personal, mientras que Jesús Escudero, coordinador de periodismo de datos en El Confidencial desde 2019, ha fichado por la Dirección General de Estadística de la Comunidad de Madrid.

El periodismo de datos se revela entonces como una oportunidad laboral interesante para los profesionales del sector. Una realidad que choca con los programas de estudio en Periodismo de la mayoría de las universidades españolas, que no suelen incluir esta especialización entre sus materias, o al menos no le dedican un espacio proporcional a su creciente importancia, según los investigadores Flores-Vivar y López-López. Así lo manifiesta también el reportero gráfico de The Washington Post Adrián Blanco, que lamenta no haber recibido este tipo de formación durante sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid, por lo que sus primeros pasos fueron autodidactas.

Para intentar paliar estas carencias, el profesor de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández Félix Arias ha impulsado la creación del Local Data Lab, un proyecto que permite a los estudiantes complementar las nociones básicas aprendidas en la carrera con la elaboración de piezas de datos reales sobre su ámbito local, Elche. El docente también anima a los estudiantes a adquirir conocimientos por su cuenta y aprovechar el amplio abanico de recursos disponible en internet. En esta pieza de Reportaro, reunimos los consejos aportados tanto por el profesor Arias como por el profesional Adrián Blanco para aquellos periodistas que quieran empezar a labrarse un futuro en la disciplina.

Foto de Luke Chesser en Unsplash

1.- No olvidar nunca que eres periodista

La exuberancia tecnológica de ciertas tendencias puede eclipsar su verdadera utilidad en el ámbito del periodismo. La investigadora Lucy Küng bautiza a este fenómeno como el de las shiny new things, pequeñas cosas brillantes que, por su novedad, desvían la atención del foco principal de las iniciativas. En el periodismo de datos, los artefactos tecnológicos se suceden a un ritmo vertiginoso, por lo que cabe recordar que lo esencial sigue siendo la información.

 

El profesional Daniele Grasso sentenciaba en una entrevista que el principal valor que debe aportar un periodista de datos, que determinará si sobrevive o no en un medio, es su capacidad para encontrar titulares entre los números. Para ello, no es necesario dominar como nadie la tecnología, sino saber bien qué preguntarle a los datos. En el mismo sentido, Félix Arias afirma que “más que dedicar mucho tiempo a programar, lo que se necesita es saber dónde hay interés público y periodístico. Tenemos que saber encontrar historias y sobre todo temas. Por muchas herramientas que tengas, si no tienes temas, no tienes nada”.

 

Además, el académico reivindica que los datos no deben ser un fin en sí mismos, sino un punto de partida para bajar a la calle y poner rostro a las cifras con historias humanas. De hecho, el periodista de The Washington Post Adrián Blanco asegura que el primer requisito para alguien que quiera adentrarse en esta especialización es tener interés en contar historias de forma diferente, superando prácticas tan arraigadas en la industria como el periodismo de declaraciones.

 

2.- Empaparse de los mejores profesionales y proyectos

 

Algo que todo estudiante de periodismo debe hacer es marcarse unos referentes que le sirvan como inspiración y cuyos métodos de trabajo puedan estudiar para intentar emular sus pasos. En el periodismo de datos, esto resulta todavía más sencillo que otras disciplinas: “En reportajes televisivos, es muy complicado entender las tripas de un proyecto, pero en los buenos reportajes de datos es muy fácil saber lo que hay detrás, conocer la metodología, porque los periodistas comparten sus métodos y sus datos. El mejor consejo para empezar es que lean mucho y se inspiren en los buenos reportajes y profesionales”, sugiere Arias.

 

Para ello, aporta una lista de algunos de los profesionales más destacados de España, entre los que se encuentran Daniele Grasso
, Borja Andrino y Kiko Llaneras, de El País; Miguel Ángel Gavilanes, Eva Belmonte y David Cabo, de Civio; Ana Tudela y Antonio Delgado, de Datadista; Raúl Sánchez, de eldiario.es; Paula Guisado, de Newtral; Nacho Calle, de Maldita; los mencionados Jesús Escudero y Marta Ley; y Andrés Valdés, que realiza un trabajo destacable en el regional Diario Información, de Editorial Prensa Ibérica. También a nivel nacional recomienda las piezas de datos del todopoderoso The New York Times, FiveThirtyEight y The Pudding.

 

3.- No temer a la tecnología

 

“Si un periodista pierde el miedo a la maquetación, a la programación y empieza a trabajar sobre esas herramientas, al menos tendrá muchísima más formación y va a estar preparado para ser uno de los profesionales que estamos buscando los medios, y que ahora mismo es muy complicado encontrar”, asevera el director de Estrategia e Innovación de El Confidencial en un libro editado por la UMH. Una afirmación que se puede aplicar punto por punto a la disciplina que nos ocupa, de acuerdo con ambos entrevistados, que señalan que la mayoría de las historias pueden cubrirse con un conocimiento no demasiado avanzado de herramientas como Excel o Google Spreadsheets.

 

Según el profesor Arias, la aversión de muchos periodistas hacia estos recursos suele proceder de un mal primer contacto. “A todos nos ha pasado que le hemos cogido miedo a las hojas de cálculo porque nos han enseñado fórmulas complicadas que en nuestro trabajo no sirven para nada”, declara. Sin embargo, aclara que para “tener un buen comienzo” con estas herramientas solo es necesario aprender “cuatro o cinco cosas básicas” como introducir filtros, crear tablas dinámicas, utilizar el formato condicional o dividir columnas.

 

Adrián Blanco, en la misma línea, aconseja utilizar estas tecnologías para empezar a tantear el terreno y aprender. El periodista recomienda que los estudiantes no intenten elaborar grandes visualizaciones desde el principio, sino que quemen etapas poco a poco. Que experimenten y, una vez hayan comprobado que se sienten cómodos con la especialización, se planteen aprender software o lenguajes de programación más avanzados. De este modo podrán evitar una saturación de conocimientos técnicos, que puede provocar que el miedo a la tecnología vuelva a aflorar.

 

4.- Entender todas las fases del proceso y decidir cuál te gusta

 

El periodismo de datos incluye varios tipos de tareas, y es extremadamente difícil especializarse en todas ellas. De hecho, como explica Blanco, en Estados Unidos la disciplina tiene múltiples variantes. Algunos de los roles más comunes son el de data reporter, más centrado en el análisis de los datos, y, por otro lado, el graphics reporter, que además de analizar datos y reportear sobre el terreno se orienta a la elaboración de visualizaciones. También existen otras fases en el proceso de elaboración de estas piezas, como la búsqueda y la minería de datos.

 

Para decidir qué tipo de periodista de datos se desea ser, lo más importante es conocer todas las fases y experimentar con ellas a pequeña escala, de acuerdo con Arias. Primero, aprender a buscar datos, usando las principales fuentes de acceso abierto, como el INE, el BOE, el catastro o los portales de transparencia. Luego, aprender a extraer datos en formato analizable a partir de estas fuentes, haciendo scraping de documentos PDF o páginas web con aplicaciones como Web Scraper. Tras ello, analizarlos con las mencionadas fórmulas básicas de hojas de cálculo, y utilizar recursos gratuitos e intuitivos, como Datawrapper o Flourish, para las visualizaciones.

 

Una vez se haya familiarizado con el proceso y entienda todas sus fases, el estudiante estará en disposición de decidir si quiere especializarse en alguna de ellas. Si le interesa el análisis de datos, puede recurrir a Python o a R para elaborar arañas propias con mayores posibilidades que las aplicaciones básicas, o diseñar otro tipo de funcionalidades útiles. Si, por el contrario, prefiere centrarse en la visualización, Python también puede ser útil, aunque es recomendable recurrir también a lenguajes como Javascript o D3.

Foto de Markus Spiske en Unsplash

5.- Estar dispuesto a aprender siempre

 

En España existen una serie de opciones académicas para profundizar en el ámbito del periodismo de datos. El Máster en Periodismo de investigación, Datos y Visualización de la Universidad Rey Juan Carlos y El Mundo es la más prestigiosa, aunque no la más barata, pues su matrícula ronda los 12.000 euros. Otra alternativa valiosa es el Máster en Periodismo y Visualización de Datos de la Universidad de Alcalá, creado en 2019 y con un precio de 4.950 euros. Pese a que reconocen la utilidad de la formación reglada, tanto Arias como Blanco están convencidos de se trata de una especialización muy autodidacta, por lo que la motivación para aprender continuamente es esencial.

 

“Más que hacer un máster, si le dedicas un verano por tu cuenta a aprender R, le das un empujón gordo a tu formación”, explica el profesor, que recomienda los cursos online del proyecto DataJournalism.com. Por su parte, el periodista de The Washington Post asegura que, si existe interés, se evita el miedo a lo desconocido, y se mantiene una actitud siempre abierta a aprender, los recursos disponibles en la actualidad y la experiencia trabajando con datos garantizan la adquisición de los conocimientos necesarios.

 

Su propia carrera sirve ejemplifica este proceso. Mientras que trabajaba en la Agencia EFE, se fue formando por su cuenta. Incluso entró en el grupo de periodismo de datos de Medialab Prado, donde empezó a colaborar con profesionales de la disciplina y a desarrollar proyectos con el único lucro del desarrollo propio. En 2015 se sumó a El Confidencial ya como periodista de datos, con lo que pudo ganar experiencia mientras seguía formándose, y en 2018 recibió una beca para estudiar el máster de periodismo de datos en la Universidad de Columbia, tras lo cual pasó a ocupar su actual cargo.

 

A pesar de haber alcanzado este escalón, Blanco sigue formándose, pues la evolución del periodismo y el periodismo de datos es constante, y surgen continuamente nuevas posibilidades, lo que el periodista reconoce como una de las ventajas de su trabajo: “Una de las cosas positivas de esta especialidad es que siempre aprendes algo nuevo: nuevas técnicas, nuevos lenguajes, y nuevas formas de visualizar”.

 

Sobre el autor:

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Chema Valero es investigador y profesor en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Miguel Hernández.