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David Blay | Publicado el 3 de Agosto de 2022

Mar Manrique: La newsletter sobre periodismo que leen (también) los no periodistas

Esta entrevista tiene trampa porque su protagonista ha escrito artículos en este mismo blog. Conoce la plataforma. Y hasta en determinados momentos la ha usado. Pero ello no es óbice para profundizar en uno de los perfiles jóvenes más atípicos: redactora en la consultoría estratégica Prodigioso Volcán, ha pasado por diversos medios de prestigio y en mitad de todo ello lanzó ‘Fleet Street’. No descarta, de hecho, acabar monetizando la newsletter y que se convierta en su ocupación principal. Y mientras tanto, profundiza sobre la actualidad del periodismo y descubre recovecos que siempre se han escondido tras el talón bajo la premisa de que los medios no deben ser protagonistas.

‘Lancé la primera newsletter en marzo del 2021, pero la idea de crear un boletín llegó en diciembre de 2020. Era un momento en el que estaba en un primer trabajo después de la carrera alejado del periodismo. Como comentaba en el primer número que lancé: de 30 días que tiene el mes, 25 estaba bien y satisfecha con lo que hacía y otros 5 inquieta, porque no estaba donde consideraba que quería estar (ejerciendo de periodista en un medio). Esas inquietudes me llevaron a hablar del periodismo en un formato en el que creía que podía sentirme cómoda’, recuerda.

Foto de Mar Manrique

El periodismo. Un tema endogámico o quizá interesante para un público reducido. A la pregunta de por qué escogió este contenido, contesta con rápida seguridad. ‘Considero que, cuando comienzas una newsletter, te tiene que gustar e interesar mucho el tema del que hablas, para poder mantener esa promesa de constancia con el lector y contigo misma. Antes de comenzar la newsletter nunca pensé que fuera a crear una. Veía boletines enfocados en cultura de Internet o análisis político, y no encontraba un nicho que me hiciera querer aventurarme con este formato’.

Añade que aunque era un momento ‘en el que me inquietaba mucho el periodismo, meses después de acabar la carrera. Quería entender cómo estaba funcionando la industria, lo que estaban haciendo los medios, aquello que significa ser periodista y cuál era mi hueco –y el de los jóvenes– en todo esto’.

De hecho, defiende que la llegada puede ser más masiva de lo esperado. ‘Actualmente llegamos ya a más de 1.700 suscriptores, y hay personas que tratan temas más generales que pueden llegar a un público menor. Yo siempre digo que, a pesar de haber varios profesionales que hablan de periodismo en sus newsletters, como Mauricio Cabrera o Ismael Nafría, nuestro contenido es diferente y complementario. La clave está en buscar el componente diferencial’.

Otro de los aspectos definitorios es la periodicidad. Primero, por la fidelización del público. Pero también, siendo realistas, porque en épocas anteriores la compaginación de tareas profesionales ha llevado a muchas personas del sector a una situación de cansancio físico y mental de la que ha sido muy complicado salir.

‘Comencé haciéndola semanal porque tenía un trabajo extremadamente flexible. Pero cuando comencé a trabajar en La Vanguardia, y ahora en Prodigioso Volcán, no me podía permitir mantener un compromiso semanal. Dedico muchas horas a cada newsletter y a veces no es sencillo compaginar una jornada de más de ocho horas con un proyecto personal. Por eso, darle una periodicidad más holgada me ayudó a gestionarlo y a evitarme, seguro, mucho estrés’.

Lo que es evidente es que su conocimiento es mucho más amplio que el de muchas de las personas de su generación. Los temas que toca y las personas con las que habla para informarse le han permitido disponer de una visión global no solo de lo que hacen hoy los medios, sino también de hacia dónde van las nuevas tendencias. Y, por lo tanto, el futuro laboral tanto propio como de aquellos que compartieron pupitre con ella en la Universidad no hace tanto tiempo.

‘Creo que el periodismo está en un gran momento de cambio, de evolución respecto a lo anterior. Entramos a la Facultad pensando que nuestra carrera se basará en escoger tres caminos de especialización: prensa, radio o televisión, pero hay muchísimas otras opciones de empleo en el mundo periodístico: audiencias, producto, diseño, redes sociales, o por cuenta de cada uno como creador de contenido, tanto en un boletín, como en un podcast, siendo streamer o haciendo hilos de Twitter. Me gusta ver como medios amparados en grandes grupos de comunicación apuestan por dirigirse a una audiencia joven y nuevos formatos, como Relevo, o la SER usando Twitter Spaces como plataforma para lanzar un podcast’, resume.

Foto de Mar Manrique

Aun así, no olvida la situación de mucha de la gente con la que estudió, cuyas trayectorias han sido muy diversas. ‘Hay de todo. Personas que están trabajando en los medios de comunicación (no muchas), gente que se ha pasado a la comunicación corporativa, al marketing… en definitiva, donde hay trabajo. Hay incluso gente que aún no ha conseguido su primer empleo dos años después de acabar la universidad. Hay casos motivantes y otros que no lo son tanto’.

LA MONETIZACIÓN Y EL PÚBLICO

¿Es monetizable una newsletter tan específica, hasta el punto de poder convertirse en el ingreso principal y no en el accesorio? Es una pregunta que subyace para cualquier creador/a de contenido en este formato. Pero especialmente para nichos tan concretos.

‘Considero que sí, a las dos cosas. De hecho, es algo que no descartaría si pudiera dedicarme al 100% a la newsletter. Ahora mi empleo en una empresa es mi ingreso principal y la newsletter es un proyecto personal al que dedico mucho tiempo y lo trato con cariño, pero no descarto que en algún momento se puedan girar las tornas. Cuando haces un producto de calidad, la gente puede estar dispuesta a pagar por ello si ve en lo que le cuentas algo que no quiere dejar de recibir’ argumenta.

De hecho, concluye con una reflexión acerca de por qué piensa que está comenzando a llegar a un público no profesional del mundo de los medios y la comunicación. ‘Creo que el tono distendido de la newsletter, los ejemplos en primera persona y el intentar no respaldarme en tecnicismos hace que la lectura sea más fácil para todos aquellos curiosos interesados en la comunicación o en aquellos temas que, a veces, trato de forma más personal y que pueden ser escritos con los que empatice no solo un periodista, sino gente de muchas otras ramas. Por ejemplo, cuando hablé del debate sobre “Ambición o calidad de vida” se suscribió mucha gente que no ejercía el periodismo como tal’, concluye.

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    Sobre el autor:

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    David Blay Tapia asesora, desde hace más de dos décadas, a deportistas de élite y empresas sobre cómo presentarse a los medios de manera noticiable. Narrador de eventos deportivos en Radio Marca y columnista en diversos medios, es consultor, formador y conferenciante sobre teletrabajo en España y Latinoamérica. Profesor en diversos Master sobre ‘Estrategias de comunicación, redes sociales y trabajo freelance’, es autor de tres libros, uno de ellos ‘¿Por qué no nos dejan trabajar desde casa?’, publicado en 2014.